domingo, 7 de junio de 2020, 11:55
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Agripina, Adriano y Catalina la Grande

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Agripina

Foto: Busto de Agripina


AGRIPINA, LA PRIMERA EMPERATRIZ DE ROMA

Fue bisnieta, hermana, sobrina, esposa y madre de emperadores de la Antigua Roma, pero en una época en la que las mujeres no tenían ni voz ni voto ella decidió que esos cánones no iban con ella y se hizo un hueco en un mundo de hombres.  Emma Southon consigue rescatar la memoria de Julia Agripina , más conocida como Agripina la Menor, madre del execrable emperador Nerón y hermana del tiránico y sanguinario Calígula.  Es horrenda la fama que esta mujer arrastra desde hace más de 2.000 años porque su vida transcurrió en el momento más tiránico y sangriento del Imperio, durante el reinado de la Dinastía Julio-Claudia, dejando atrás los tiempos de la Pax Augusta.

Southon consigue desmontar un poco la leyenda negra de Agripina, a pesar de que no por ello omite los crímenes que esta cometió, pero uno incluso puede llegar a entender el porque de estos. Supervivencia y poder. Me atrevo a decir que fue más por lo primero que por lo segundo o por ambos. Que el mismo lector opine según su criterio.

Agripina era hija de Germánico y de Agripina la Mayor, nieta de Augusto. Cuando nació, en un campamento  a orillas del Rin, en Germania, la popularidad de sus padres rozaba los cielos, mientras que la del sucesor de Octavio, Tiberio, estaba ya de por si acabada, hasta el punto de que muchos consideraron a Germánico mejor para el puesto de emperador. Agripina no tenía ni 4 años cuando su padre murió en Siria en extrañas circunstancias, y antes de haber cumplido los 20 sus padres y hermanos pequeños ya estaban muertos, bien por asesinato, conspiraciones o por huelga de hambre. Solo quedaban ella, sus hermanas Drusila, Livila y Calígula. Cuando murió Tiberio en el 37 d.C Calígula se convirtió en emperador y Agripina gozó de un prestigio y poder nunca antes visto. Sin embargo esta vida idílica se tornó en pesadilla cuando su hermano enloqueció ( o ya lo estaba y su enfermedad se agravó) y su reinado tornó en un régimen de terror, ejecuciones, megalomanía, incestos y prostitución, en los cuales Agripina se vio envuelta, aunque a veces el libro te confunde y la pinta como una víctima de las atrocidades de su hermano. Puede que fuera tanto víctima cómo cómplice.

Entonces  su vida pasa de Princesa Imperial a exiliada por conspirar contra su hermano y la de madre apartada de su hijo Nerón, que tenía solo 2 años cuando Agripina fue mandada a la isla de Pandataria. Allí permanecería hasta el asesinato de su hermano en el 41d .C, fecha en la que regresó a Roma.

En el año 48 Agripina empieza a preparar su camino al poder cuando su tía Mesalina es ejecutada por Claudio, sucesor de Calígula. Un año más tarde tío y sobrina se desposan y Agripina se convierte en la primera mujer en co-gobernar Roma junto a su esposo.  Antes de ella había estado su bisabuela Livia, pero el poder de Agripina fue si cabe más inmenso. Poseía su Guardia Pretoriana propia, tenía un trono en el Senado junto al de Claudio, fue regente, recibía a senadores y embajadores y llegó a fundar una colonia con su nombre en la región donde nació, la actual ciudad de Colonia en Alemania.  Incluso descubrimos y esto desmonta la famosa serie de televisión Yo Claudio de 1976,  que fue Agripina quien escribió sus memorias y la historia de su familia, hoy lamentablemente perdidas.

En el año 54 d.C  Agripina entonces asesinó a Claudio y coronó a su hijo Nerón. Llegamos al momento en que su poder decayó, pero ella no quiso soltarlo y en el 59 d.C Nerón acabó con ella.

La biografía rompe un poco con la fama de tirana malvada de Agripina, aunque no la exculpa por sus crímenes, pero si la refleja como una mujer con carácter, valiente, decidida y superviviente y como una diplomática y política astuta. Uno puede llegar a entender que criándose en el ambiente en el que se crió acabara actuando como actuó. Por absoluto instinto de supervivencia.


Adriano

Foto: Busto de Adriano


ADRIANO

En cuanto a la biografía de Adriano del escritor británico Anthony Birley, uno acaba conociendo mejor al emperador hispano que reinó entre el 117-138 d.C y que puso fin a la guerra con los dacios y partos para traer la paz al mundo romano, y que fue según muchos, la época más feliz de la Antigüedad.  Pero también conoces al hombre detrás del emperador y surge  el viajero incansable, el helenista, el constructor, el restaurador de la Atenas Clásica, el filósofo y el amante dolido por la muerte de su querido Antínoo y también el tirano y el incomprendido por muchos. Una auténtica joya de la historia que uno descubre que vale la pena conocer.



Catalina la Grande


CATALINA LA GRANDE

Y llegamos al último libro y con el que más disfruté. Catalina la Grande, retrato de una mujer. Escrito por el célebre y recientemente fallecido Robert.K.Massie este libro nos muestra a una mujer brillante en todos los aspectos y que rompió moldes. La simple princesa alemana de un ducado insignificante que llegó a Rusia en 1744 solo para casarse con el heredero al trono y dar un hijo y que acabó reinando durante 34 años el Imperio más extenso y poderoso sobre la faz de la tierra. La acusaron de asesina, tirana y licensiosa, pero el libro muestra a una mujer que estaba mejor preparada que nadie para gobernar y que aguantó 18 años de humillaciones hasta alcanzar el poder, que se escribía con Diderot y Voltaire y que amaba el arte y los libros y añadió nuevos territorios al Imperio Ruso.  Una lectura recomendable, no cabe duda.

En todas estas lecturas uno no solo conoce y  aprende de una historia y la historia de la humanidad misma, no, es algo más. Creo que en estos 3 monarcas de la historia encontramos vivos ejemplos de modelo a gobernar a día de hoy, si bien evitando excesos y crímenes y sabiendo como tomar decisiones que bien pueden conducirnos tanto a la gloria como a la derrota.


Conde Bevilacqua Benedetti


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