miércoles, 12 de agosto de 2020, 20:30
Desde
Desde

Allí donde el coronavirus significa esperanza

|

Esperanza



Los gobiernos de la mayor parte del mundo tienen en este momento el corazón encogido ante una pandemia que la ciencia no parece capaz de detener y al que el control social solo logra mitigar en su propagación. Hay algunos, como el de El Reino Unido, que pretendieron despreciarlo pero que rápidamente han tenido, tienen, que adoptar la táctica de la mayoría, el acuartelamiento. Sin embargo, aún existen otros, dictaduras anacrónicas, en los que se pretende cabalgar el tigre como si a él, de la misma forma que hacen con su población, pudiesen aherrojarlo con el miedo y la policía. No es así y la bestia acabará por devorarlos.

Estamos viendo en Europa cómo el retardo en aplicar medidas está siendo pagado con la saturación de las UCI,s y con ello la muerte de más enfermos de los que se hubiesen producido con una respuesta rápida, a la china, o mejor aún, a la coreana. En el otro extremo seguimos teniendo a las dictaduras hispanoamericanas, pocas en número, pero despiadadas con sus ciudadanos. Hablamos de nuevo de Venezuela, Nicaragua y Cuba. Siempre Cuba, la Cuba castrista, la Cuba de Raúl.

En la isla, por no tener, no tienen ni agua. La epidemia llega en un año de gran sequía y el principal pantano proveedor de agua de la capital está al 20% lo que hace que haya barrios en los que solo mana el agua de los grifos cada tres días y durante un breve espacio de tiempo ¡como para lavarse de continuo las manos! Los salideros, ese curioso nombre habanero para los escapes de aguas fecales son reconocibles por el ataque repentino al olfato cuando caminas por la Habana Vieja. Asepsia en estado puro.

Hablar de escasez de materiales para los hospitales o del estado de los propios hospitales cubanos es sin duda un escarnio, pero las autoridades cubanas siguen en su política de negar lo evidente. La peor crisis alemana desde la Segunda Guerra Mundial, según la canciller Merkel, no afecta apenas a la isla, que declara sólo una docena de infectados. En los medios de información oficial se critica a los países europeos como ejemplo negativo de respuesta a la crisis y se elogia como ejemplar el modelo propio y de sus colegas totalitarios. Demencial.

Pero, pese a que la población cubana es la más anciana del hemisferio y el Coronavirus actuará como si fuese la tercera de las Parcas armada de guadaña en las superpobladas cuarterías habaneras, hay en la isla mucha gente que contempla la situación esperanzada pues, por más que se atrincheren en sus mansiones, la elevada edad de la dirigencia castrista de la isla, empezando por Raúl Castro y sus 88 años, los hará desaparecer y así es probable que Cuba, finalmente, logre la libertad.

Raúl Suevos

A 19 de marzo de 2020

Versión en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.