domingo, 7 de junio de 2020, 11:50
Desde
Desde

Elena la ballena

|

____________________________________________________________________________________________________

Marta de seis años dibujante, Xavier Eguiguren papá escritor, están realizando juntos un proyecto llamado "pinta mis dibujos papá".


Marta hace un dibujo, y papá escribe un cuento con ese dibujo, lo leen y si es aceptado por Marta, se integra en el proyecto que concluirá con la publicación de un libro infantil a finales de año.


Referir que docentes del colegio Loyola de Oviedo han solicitado poder utilizar nuestros cuentos para ser leídos a los niños de infantil, al tiempo que nos comunican que cuando termine la edición de nuestro proyecto será utilizado en ese centro anteriormente referido. Marta muy orgullosa y yo más.

____________________________________________________________________________________________________



Elena la ballena

                   La ballena Elena, por el fondo del mar. Dibujo de Marta Eguiguren



Xavier Eguiguren A Elena la pequeña ballena le encantaba leer aventuras de delfines viajeros y piratas de pata de palo. El abuelo ballena le había dicho que los tesoros no se encontraban en el fondo del océano, que estaban siempre guardados dentro de los libros. Joo, abuelo los tesoros de los libros, siempre son diferentes y me gustan más cuando acaban bien.


Mañana hay colegio y es tarde ya, habrá que remover el fondo del mar con el hocico, para cenar algo antes de ir a dormir, pensó Elena. El cole es muy divertido, en las mesas delanteras se sientan los más pequeños, las estrellas de mar, caracoles marinos y los caballitos; las ballenas nos sentamos en las últimas mesas. El tiburón Tom es un poco abusón, pero la profe ya le ha dicho, que a la próxima avisa a sus papás.


¿Ya es de día?, se despierta el pequeño cetáceo y le pregunta a su mamá ¿Ya es de día mamá?, nadie contesta en nuestra casa del océano, nadie, ¡mamá!, ¡papá!, ¡abuelo!, ¡abuela!, nadieee. ¿Dónde estáis?.


Nadaba lo más rápido que podía, hablaba en su idioma de ruidos pero no había nadie a quien preguntar. No conseguía encontrar a su familia, ni amigos. No veía a ninguna otra ballena gris en todo el fondo del océano. Tenía mucho miedo, por todas partes tropezaba con pedazos de madera rotos, y unos grandes palos puntiagudos que asustaban mucho.


Por fin un habitante del fondo marino. Baltasar el calamar le contó, que habían venido muchísimos hombres en grandes barcos y habían extinguido a las ballenas grises del Océano Atlántico. Rápido vete, sólo quedas tu mi pequeña.


Y se marchó muy lejos, e hizo un viaje hasta la costa de América del norte. Nadaba lentamente, buceaba y soplaba lo más fuerte que podía. Jugaba consigo misma, aunque su tristeza era muy grande, nunca voy a encontrar a mamá y papá, a ninguna ballena gris.


Pasaba la tarde saltando por fuera del agua, caía de lado y no salpicaba a nadie, bueno si, a unos peces voladores.


Elenaaaaaaa, uyyy alguien me está llamando, Elenaaaaaaa soy mamá, de pronto una enormeeee ballena de quince metros de largooo, gris, saltó a la superficie y abrazó a la pequeña solitaria con sus aletas pectorales, casi la estruja, bueno como todas las mamás con sus crías.


Vinieron los humanos cazadores de ballenas, creíamos que te habían llevado con ellos, los abuelos, papá y yo salimos muy rápido pues querían cazarnos, escapamos y nadamos, seguimos nadando durante semanas hasta este océano llamado Pacífico. El maravilloso océano Pacífico, ahora que te hemos encontrado.


 Elena mi pequeña ballena, eres la razón por la que no nos hemos extinguido, siempre creímos que volverías. Te queremos, vamos a buscar a papá y a los demás, están descansando cerca de la costa, allí los hombres no nos hacen daño, nos cuidan.


Algún día el abuelo y yo escribiremos este cuento.



____________________________

Autor: Xavier Eguiguren

Dibujo: Marta Eguiguren















Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.