domingo, 7 de junio de 2020, 12:46
Desde
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Raúl Suevos

Decía Porfirio Díaz, aquel presidente infinito que dejara el país listo para el romántico y destructivo periodo revolucionario de los Villa, Zapata, etc., que Méjico estaba muy lejos de Dios y muy cerca de los Estados Unidos, y en estos días de tribulación la afirmación, teniendo en cuenta lo que dice y aconseja el actual mandatario del país, parece más cierta que nunca.