martes, 12 de diciembre de 2017, 07:38
Elmonarquico2015
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¡Alza tu voz!

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Niunamenos




Miguel Adrover

El día 25 de noviembre fue el Día Internacional contra la Violencia de Género, un día que si la raza humana fuese realmente humana, nunca debería tener que haber existido.


Nuestra sociedad demuestra, día a día, que todavía estamos a años luz de “ser civilizados”. No mientras todavía haya quién se crea en posesión de alguien a quien un día le declaró su amor. No es posible que quién un día prometió amor, se convierta en el opresor del ser que dijo amar. Y que de opresor se convierta en agresor.


La violencia de género es la expresión más trágica del machismo, es la manifestación de la desigualdad existente en nuestra sociedad entre mujeres y hombres. Un machismo que no debería tener cabida ya en nuestro día a día. Una actitud que debería ser reprobada con mucha más consistencia por la sociedad, por esta sociedad nuestra que muchas veces gira la cara y esconde debajo de las alfombras la peor de sus miserias.


No nos engañemos, la violencia de género que existe de hombres contra sus parejas, es por el mero hecho de ser mujer y a la vez ser consideradas como una propiedad, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión. “O eres mía o no serás de nadie”.


Esta manera de violencia, dentro de la pareja o una vez rota la misma, representa el instrumento de sometimiento por excelencia en el sistema patriarcal, que quiere seguir ejerciendo la dominación y control y perpetuando la supremacía masculina y la subordinación femenina. Cuantas mujeres difuminan día a día los moratones bajo capas de maquillaje. Cuantas mujeres ahogan cada día sus temores entre lágrimas. Cuantas veces fuimos cómplices por haber callado cuando sospechábamos lo que pasaba puertas adentro.


No nos engañemos, este es un fenómeno que desgraciadamente se ha venido produciendo a lo largo de toda la historia de la humanidad, que se ha mantenido oculto y que hasta hace poco era visible solo en círculos cerrados y solo era tratado en el espacio privado. Mujeres rotas dentro de casa, y que no podían tan siquiera pedir ayuda. "Lo de dentro de casa se arregla dentro de casa, aguanta hija mía, cambiará, es el padre de tus hijos".


Violenciadegenero

Afortunadamente, durante los últimos veinte años, se ha producido un cambio en nuestra sociedad y ahora se empieza a reconocer como una lacra social, como un problema público y social, que hay que erradicar, ya que ataca directamente a los Derechos Humanos de las mujeres. Pero no seamos ilusos, no se erradicará hasta que no cambiemos todos, la sociedad, hombres y mujeres, hasta que no aceptemos la igualdad, hasta que no seamos solidarios y alcemos juntos la voz contra los agresores.


Hasta que la educación sea el puntal donde nuestra juventud vea que mujeres y hombres somos iguales, que somos un conjunto, somos una unidad, seguiremos asistiendo a minutos de silencio, seguiremos escuchando llantos, seguiremos leyendo cifras que nunca deberíamos consentir.


Por esto, desde aquí quiero reivindicar, que nuestra voz sea la voz de las que ya no pueden hablar, que nuestra voz sea la de las que callan por miedo, que levantemos nuestra voz, que hablemos claro contra esta violencia, que gritemos fuerte para erradicarla, que gritemos a viva voz, que gritemos, que hablemos.


Levantemos ahora nuestra voz, para mañana no tener que volver a asistir a minutos de silencio por alguien que ya no puede hablar.



Miguel Adrover Caldentey

Director de El Monárquico



















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