viernes, 19 de octubre de 2018, 06:48
Elmonarquico2015
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Crónica Literaria: "La Travesía de Don Juan"

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J.ManuelYribarren

Su autor es Pedro Carvajal, madrileño, licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense y titulado en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. Publicado por Ediciones Planeta de manera acertada para su lectura. Como indica el subtítulo de la obra, es la biografía más cercana del padre del Rey Juan Carlos. Reza en su prólogo: "es lo que dijo Don Juan, yo también soy un exiliado más".


Nació a las dos y veinte de la madrugada del día 20 de junio de 1913 en el Real Sitio de la Granja de San Ildefonso, en Segovia, siendo el tercer hijo del Rey Alfonso XIII.


Don Juan conoció a Doña Victoria Eugenia en 1905 durante un baile que dio su tío Eduardo VII en el Palacio de Buckingham en honor del Rey Alfonso XIII. En principio su madre la Reina María Cristina no estaba muy de acuerdo.

Don Juan era el único hijo varón sano de la familia, lo cual al ser el único que no padecía la enfermedad llamada real, la hemofilia, la daba la posibilidad de poder alcanzar algún día la Corona de España.


Narra el autor la gran labor que desarrolló Don Juan durante la Primera Guerra Mundial en auxilio de las víctimas de la guerra, así como durante de guerra de Marruecos y el golpe de Estado del general Primo de Rivera.


Don Juan tuvo una severa formación, contando que el régimen de palacio era muy estricto.Tenía 17 años cuando ingresó en la Real Escuela Naval de San Fernando, Cádiz. Su decisión de ser marino se fraguó en Santander.


Narra el autor con respetuoso detalle la partida nocturna hacia el exilio y su examen e ingreso en la Real Escuela Naval Britannia de Dartmouth. España estaba atravesando malos momentos que son narrados de manera exquisita y detallada por Pedro Carvajal. 


Repasa de manera brillante los avatares del Rey Alfonso XIII, la Segunda Guerra Mundial, la derrota del Eje, para finalizar con el aislamiento internacional a Franco.


En el capítulo V se narra el traslado de Don Juan a Portugal ante la insistencia de sus más fieles.y la oposición total de Franco, resultando curioso que a pesar de ello le esperara a pie de pista el embajador de España Nicolás Franco, hermano del dictador. Eran años en los que Lisboa se había convertido en un nido de espías.


La presencia de Don Juan en Portugal - como bien dice el autor - desató en España una ola de entusiasmo monárquico. Cuatrocientas cincuenta y ocho personalidades enviaron a Don Juan un "Saluda" de bienvenida, al que reaccionó Franco de manera violenta.Una gran actividad dio comienzo con el propósito de conseguir la restauración de la monarquía en España, adquiriendo gran protagonismo la organización Acción Monárquica.


Por aquellas fechas, el 4 de marzo de 1946, se produjo una Declaración Tripartita de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, con la ausencia de la Unión Soviética, en la que se establecía que "mientras el general Franco mantenga el mando en España, el pueblo español no puede esperar una plena y cordial asociación con las naciones del mundo ".


Don Juan estaba muy ilusionado en alcanzar el trono, pero los acontecimientos posteriores le convencieron de que su ilusión no se iba a hacer realidad, al menos de momento, a pesar de la Ley de Sucesión aprobada el 28 de marzo de 1947, porque dejaba totalmente diáfano que mientras viviera Franco no habría Rey a pesar de que España se convertía en Reino. En esas circunstancias, el 25 de agosto se celebró en aguas de San Sebastián la entrevista de Don Juan y Franco a bordo del yate Azor. La conversación duró tres horas durante las cuales hizo una exhibición dialéctica sin dejar esperanza alguna a Don Juan de que la proclamación iba a estar cercana. Franco pronunció una frase demostrando su autoridad indiscutible: "yo no admito que los ministros me discutan. Los mando y obedecen".




Pero era más la ilusión de Don Juan por ser algún día Rey que la realidad de las palabras y acuerdos llegados con Franco a bordo del Azor, lo cual provocó ya durante el año 1949 el distanciamiento entre ambos.


Don Juan estaba, además de preocupado, triste y buscó su consuelo en su gran pasión, el mar. Y comenzó a planificar su travesía del Océano Atlántico a bordo del velero "El Saltillo". Don Juan había realizado numerosos cruceros en ese barco que conocía bien. Se efectuaron diversas modificaciones en su aparejo e incluso doña María, junto con el Duque de Alburquerque se encargaron del avituallamiento.


Franco estaba muy desconfiado con ese crucero pensando que podría hacer escala en algún puerto de Canarias, cosa que tenía totalmente prohibida, optando por enviar a su esposa junto con su hija Carmencita y al esposo de ésta el Marqués de Villaverde a la isla de Madeira con la misión de disuadirle de que continuara el viaje, con la justificación de que el velero no reunía las condiciones necesarias para cruzar el Atlántico. Pero el barco zarpó desde el histórico muelle del Buen Suceso en la madrugada del día 17 de marzo de 1958 rumbo a América, siguiendo la ruta de Colón.


El autor narra en las páginas siguientes con detalle todos los avatares de la permanencia del barco en Madeira.


A continuación, prosiguió la travesía logrando llegar a Puerto Rico con antelación a lo previsto, con tiempo para visitar a nuestro Premio Nobel don Juan Ramón Jiménez, que estaba exiliado.


La prensa americana estaba siguiendo con gran interés esta travesía y por fin llegó el barco a los Estados Unidos en donde se iba a encontrar con su hijo Don Juan Carlos, que se encontraba de visita oficial a bordo de nuestro buque escuela Juan Sebastián Elcano.


Poco después inició el viaje de regreso, con más dificultades que el de ida, como suele ocurrir en la mayoría de los casos, llegando a Cascais (Portugal) con adelanto a la fecha prevista. El sueño se había cumplido y el barco respondió correctamente a pesar de los malos augurios que había recibido.


Comienza entonces una etapa en la que Don Juan se había dado cuenta de que con ese trato algo agresivo hacia Franco no iba a conseguir ser Rey algún día o al menos que lo fuera su hijo Juan Carlos. Pero los años iban pasando para todos los años, Franco estaba envejeciendo por ley natural de vida y el pueblo español y sobre todo la juventud, se estaban volviendo en contra de la dictadura, que ya no era tan dura como lo fue los primeros años.


Hay que tener en cuenta que durante todos esos años no existió Constitución, tan solo algo que se llamó Principios Fundamentales del Movimiento.


Se cuenta en el libro una anécdota muy simpática. Un día fue a saludar a Don Juan a su casa, un matrimonio con sus once hijos y era ya casi la hora del almuerzo, por lo que les invitó a comer. Se sirvieron unos camarones de Cascais junto con un lavamanos con una raja de limón para lavarse las manos al terminar los camarones. En ese instante, el padre de familia bebió del lavamanos y dándose cuenta Don Juan, bebió también del lavamanos. ! Vaya detalle regio !.


Y así llegó la proclamación como Rey de don Juan Carlos. Magnífica la narración que hace el autor de los hechos que acontecieron.


Sigue el libro narrando la muerte de Carrero Blanco a manos de ETA, la Revolución de los Claveles en Portugal, por si no hubieran ocurrido todavía suficientes acontecimientos, la muerte de Franco y la proclamación al fin de Don Juan Carlos I como Rey de España, previa la abdicación de Don Juan el día 14 de mayo de 1977.


Don Juan moriría en Pamplona el día 1 de abril 1993 a los 79 años. Como bien finaliza el libro, "el que fuera ante todo marino de vocación había conseguido llevar a buen puerto en la persona de su hijo el legado dinástico de su padre Alfonso XIII: ser el Rey de todos los españoles ".


El autor, Pedro Carvajal Urquijo, hijo del Conde Fontanar, amigo íntimo y consejero del Conde Barcelona, expone en esta páginas de manera excelente la verdadera personalidad de Don Juan, su humanidad y su vocación de marino.


Sinceramente el libro es un bello homenaje que el autor rinde a Don Juan de Borbón. Sin dudarlo, recomiendo su lectura a todo monárquico y a todo el que se preocupe por la historia de España. Es de justicia, reconocer la calidad y profundidad y también la sencillez conque el autor describe los hechos.





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Autor: J.M. Yribarren de Acha y de las Alas Pumariño

Abogado. Escritor

Secretario Nacional de Investigación y Ciencia de la Hermandad Nacional Monárquica de España

Presidente-Delegado de la H.N.M.E. en Alfaz del Pi (Alicante) y Secretario Provincial de Alicante.

























1 Comentarios

1

Un aplauso para la acertada y amena crónica del Sr. Yribarren sobre Don Juan. Gracias.

escrito por Joaquin 11/dic/17    09:28

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