lunes, 11 de diciembre de 2017, 02:54
Elmonarquico2015
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El año en que el fuego devastó Portugal

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Incendio Portugal




Miguel Adrover

Es el atardecer de un día cualquiera del mes de agosto..., en cualquier localidad española fronteriza con Portugal. Bajo la impresionante puesta de sol sobre las montañas que hacen de frontera natural con el país hermano, se aprecia la densa nube de humo que poco a poco cubre al astro rey e invade las calles, los hogares...de esa localidad. Un penetrante olor a quemado se extiende a lo largo y ancho de la frontera...y nos acordamos de nuestros queridísimos vecinos, nuestros amigos y hermanos que un año más, pero de manera más cruel e infame, sufren los fatales incendios en su país, en sus hogares, en sus vidas y pensamos en la vileza del ser humano, de su afán de autodestrucción, que es capaz de acabar con lo que le rodea por absurdas venganzas personales, intereses especulativos o simplemente por piromanía.


Por desgracia, este año, las noticias sobre nuestro querido vecino, Portugal, han sido una constante en las portada de la prensa, o han abierto los informativos televisivos, y no por sus maravillosas playas, su excelente gastronomía o sus idílicos parajes, sino por el fuego, los incendios, que se han cebado desde junio con los bosques del país luso. Hasta el momento se llevan contabilizados 10.416 incendios, si, diez mil cuatrocientos dieciséis incendios en tres meses.


Este es un año en que los nombres de ciudades y localidades como Evora, Castello Branco, Portalegre, Maçao, Proença-a-Nova, Coimbra, Viseu, Leiria, Santarém, Abrantes, Covilha, Ferreira de Zezere, Porto o Braga entre otras, han entrado acompañados del humo de los incendios en nuestros hogares.


Y el peor de todos, Pedrogrâo Grande, el primero de los grandes incendios que se desató en Portugal a mediados de junio, antes siquiera de empezar el verano y que se ha convertido en el qué mayor número de víctimas mortales ha causado en el país vecino en las últimas décadas y también en toda Europa.


Este devastador incendio, además del las perdidas forestales y medioambientales que causo, dejó la trágica cifra de 64 víctimas mortales y más de 150 heridos. El peor punto de este devastador incendio se desató en la carretera que une Figueiró dos Vinhos y Castanheria de Pera, donde perecieron más de 30 personas cuando intentaban huir del fuego.


Incendio PedraoGrande


Fue el primer gran incendio de 2017 y trajo consigo el presagio de que este iba a ser un año muy complicado, algo que por desgracia se ha ido demostrando durante los meses siguientes, cuando semana tras semana los servicios de emergencias y de bomberos de Portugal se ha visto desbordados por los continuos fuegos que se han declarado y que ha hecho que en múltiples ocasiones el gobierno del país vecino han debido solicitar ayuda internacional para combatir las llamas. Acudiendo en su ayuda medios españoles, franceses y marroquíes.


Oficialmente, han ardido 141.000 hectáreas desde que se desató la tragedia de Pedrogâo Grande, donde murieron como ya hemos comentado 64 personas. Pero, por desgracia el terreno calcinado en esta última semana, y con el hecho de que todavía quedan bastantes días de verano, y conociendo cómo están los bosques lusos, hace temer que la cifra no tarde mucho en alcanzar las 200.000 hectáreas.


La gravedad de la situación es tal que el primer ministro portugués, António Costa, convocó en la mañana de este pasado 19 de agosto una reunión urgente con la ministra de Administración Interna, Constança Urbano de Sousa, y mandos de las Fuerzas Armadas, la Guarda Nacional Republicana, la Autoridad Nacional de Operaciones de Socorro y la Liga de Bomberos de Portugal.


El jefe del Ejecutivo ha habilitado nuevas medidas de refuerzo de vigilancia y actuación, y reconoció que los principales refuerzos se han desplegado en el horario nocturno, puesto que «el 40% de los fuegos se originan por la noche», puntualizó.


Según el primer ministro portugués, gran parte de los siniestros, que según las cifras oficiales ascienden a 10.416 en lo que va de 2017, obedecen a «una mano criminal», aunque también se dejan notar las negligencias de las personas.



En esta foto se resume la cara más dura del incendio de Portugal. Los bomberos no pudieron salvar la vida a 64 personas, pero lucharon y luchan incansablemente para evitar que esta cifra siga elevándose. En la imagen del fotógrafo portugués Pedro Bras se refleja el momento del descanso en el que los bomberos, exhaustos, extenuados y agotados, recobran fuerzas tumbados sobre el césped. Una imagen que ha dado la vuelta al mundo y que refleja el esfuerzo impagable que realizan estos héroes anónimos, hoy en Portugal, mañana en cualquier otro lugar del mundo. 


La Intervención de las fuerzas españolas


Las 90 intervenciones realizadas por aeronaves del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) entre junio y lo que va de agosto en los incendios en Portugal, superan a las 74 efectuadas en las últimas cinco campañas de incendios de 2012 a 2016, informa el departamento.


2017 es el año con mayor número de intervenciones en la última década, según el Mapama, siendo 2010 el segundo año en la clasificación, cuando de enero a diciembre (es decir, contabilizando cuatro meses más que en esta ocasión) se alcanzaron 45 movilizaciones, la mitad de las que se han computado hasta el momento en 2017.


Las cifras publicadas en la página del Mapama corresponden al período de junio al 20 de agosto pasado y en total se han llevado a cabo 1.814 descargas de agua en 525 horas de vuelo.El número de horas voladas en 2017 en incendios en Portugal (525) supera la suma de horas voladas en el período 2010-2016 (ambos años inclusive) que llegaron a 485 horas.



Las intervenciones han sido operadas por el 43 Grupo de las Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire y el total de horas realizadas en Portugal representan el 14,7 % de las horas voladas por los medios de ese departamento.


El Mapama ha movilizado aviones anfibios “Canadair” para combatir el fuego en diferentes zonas de Portugal y otras aeronaves para actuar en incendios ocurridos en zonas fronterizas, en virtud del Protocolo de Évora.


Las actuaciones de los medios españoles en Portugal que se iniciaron el pasado 18 de junio ante el enorme incendio de Pedrogao Grande han participado además otros fuegos localizados en Braganza, Vilareal, Castelo Branco (en dos ocasiones), Nisa, Portalegre y Montealegre.


UME

Miembros de la Unidad Militar de Emergencia del Ejército español, ayudan en las tareas de extinción


Además, también se han movilizado para apoyar desde el aire combatiendo con sus descargas los incendios declarados en Santarem ( en dos ocasiones), Abrantes, Leiria, Alvaiázere, Palaçoulo, Ferreira de Zezere, Vila Rei, San Martín de Pedroso, Maçao y Covilha.


La pasada semana, las aeronaves “Canadair” del Mapama realizaron doce movilizaciones para sofocar incendios en los distritos de Viseu, Porto y Braga.


Las aeronaves españolas, que tienen una capacidad de descarga de 5.500 litros, en sus distintos servicios de apoyo al país vecino, han salido de las bases en Labacolla (A Coruña), Matacán (Salamanca) y Torrejón de Ardoz (Madrid).




Vaya nuestro ánimo y el mejor de los deseos, a nuestros hermanos portugueses, que desgraciadamente han padecido, este verdadero infierno, durante el presente verano.


Miguel Adrover Caldentey

Director de El Monárquico






















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