miércoles, 22 de noviembre de 2017, 02:46
Elmonarquico2015
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Heliodoro Rolando de Tella y Cantos

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D. Carlos Vidriales García

Heliodoro Rolando de Tella y Cantos, general de Brigada del arma de Infantería, Caballero del Santo Sepulcro de Jerusalén, más conocido como Heli Rolando de Tella, nació en Gomeán (Lugo) el 14 de septiembre de 1888 en el seno de una familia de campesinos acomodados, esto permitió que Policarpo Tella y Mercedes Cantos, sus padres, pudiesen dar a su hijo la posibilidad de emprender la carrera militar. Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en 1907, donde alcanzó el empleo de segundo teniente en 1910, siendo su primer destino el regimiento Ceriñola de guarnición en Melilla.


Durante la guerra de Marruecos tomó parte en numerosas operaciones y fue herido cinco veces. En 1923 le sería concedida la Medalla Militar individual. Entre sus actuaciones más destacadas están la retirada de Xauen y la defensa del collado Dar-Raid al mando de la 3ª Mía del Grupo de Regulares de Alhucemas el 23 de septiembre de 1924, por la que le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando. Por méritos de guerra ascendió a primer teniente, comandante y coronel.


S.M. Alfonso XIII le nombró ayudante de su primo, el infante D. Carlos Tancredo de Borbón, bisabuelo de nuestro Rey,[1] y en ese destino le sorprendió la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931.


Monárquico convencido, alfonsino y más tarde partidario de don Juan de Borbón, pronto tuvo problemas con las autoridades republicanas, colaboró en la insurrección del 10 de agosto de 1932, siendo uno de los pocos oficiales que apoyaron el intento de alzamiento contra la República conocido como “Sanjurjada”, fracasado este y como depuración de sus responsabilidades, fue deportado a Villa Cisneros.


Tras las elecciones generales de 1933, los radicales formaron un gobierno monocolor minoritario liderado por Alejandro Lerroux, y apoyado en las Cortes por la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA)[2]. Tella es amnistiado por el gobierno e incorporado de nuevo al Ejército en 1934, participando en la represión del fallido intento de golpe de estado contra la República de octubre de 1934 encabezado por el socialista Largo Caballero. En los primeros días de enero de 1936 fue nombrado jefe del Tercio Gran Capitán primero de la Legión.


En julio de 1936, iniciada la Guerra Civil Española, se unió a los sublevados, y junto a los efectivos del Ejército de África se trasladó a la península. Participó en la Campaña de Extremadura, liderando una de las columnas que avanzaban desde Sevilla hacia Madrid y que estaba bajo el mando del coronel Juan Yagüe. Su agrupación fue la que tomó Mérida el 10 de agosto de 1936, y con ello se logró enlazar la zona sublevada que hasta entonces había estado dividida. Al día siguiente las milicias republicanas, reforzadas por guardias civiles y guardias de Asalto venidos de Madrid, contraatacaron e intentaron recuperar Mérida, pero Tella resistió el asalto y logró poner en fuga a los atacantes. Las tropas de Tella expulsaron a los republicanos de la ciudad y aseguraron el control al día siguiente, lo que permitió al General Yagüe forzar la rendición y captura la ciudad de Badajoz varios días después. Tras el parón de la Batalla de Badajoz, el 20 de agosto se retomó el avance hacia la capital y en solo tres días las tropas de Tella habían alcanzado Navalmoral de la Mata, lo que suponía haber alcanzado el valle del río Tajo. Más tarde participó en la Batalla de Madrid, liderando los avances en el frente de Usera y las posteriores luchas en la Ciudad Universitaria. Durante estos combates resultó herido, quedando convaleciente durante los siguientes meses. El 17 de abril de 1938 fue habilitado como General de Brigada[3]. Tras este nombramiento fue trasladado de frente y participó en las campañas del Ebro y Cataluña, mandando sucesivamente la VI Brigada de Navarra y las divisiones 63 y 41 del ejército nacional. El 23 de mayo de 1938, las tropas republicanas lanzaron un fuerte ataque sobre las posiciones que cubría la 63ª División, en la cabeza de puente de Tremp. La División sufrió más de 600 bajas y perdió algunas posiciones, en dos de las cuales no quedo ni un solo superviviente, tuvo que ser relevada por la 152 División. El 23 de enero de 1939 atacó en Lérida las posiciones republicanas de Coll de Nargó y Bóixols. El 4 de febrero rompió el frente por Adrall, el 5 tomó la Seo de Urgel y el 10 llegó a la frontera pirenaica de Bourg Madame, frente al enclave español de Llivia. En la ofensiva final de la Guerra operó en la cabeza de Puente de Toledo y acabo la guerra tomando, el 28 de marzo de 1939, las localidades de La Guardia y Lillo.


Tras el final de la contienda permaneció en el Ejército y el 12 de julio de 1940 fue nombrado comandante de la 81ª División. En 1941 fue nombrado gobernador militar de Burgos y el 23 de noviembre de ese año fue nombrado caballero gran cruz de la Orden de San Hermenegildo, que se unía así a sus otras condecoraciones. El 23 de enero de 1942 cesó como gobernador militar de Burgos y posteriormente fue nombrado gobernador Militar de Lugo.


Partidario de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial, su lucha por la restauración monárquica arruinó su carrera militar.


Participó en la conspiración monárquica contra Franco, circunstancia que le privó de todo ascenso ulterior. De diciembre de 1941 a mayo de 1942 el trabajo callado de Eugenio Vegas Latapie y de Pedro Sainz Rodríguez, junto con el protagonismo de Varela, Ponte, Barrón, Rada y Tella se suman a Aranda, Kindelán, Solchaga y Saliquet para derribar a Serrano Suñer en la conocida como crisis de enero de 1942 que termina con negativa y refuerzo de Serrano. (Fernández, 2005).


En 1943 fue privado de todos sus honores militares debido a irregularidades administrativas: Las razones esgrimidas fueron el uso que Tella hizo de vehículos y personal militar, tanto en su fábrica de harinas como en la reconstrucción de su Pazo de Adai, mientras era gobernador Militar en Lugo[4].


                                 Fachada principal del Pazo de Adai (Lugo). Fotografía de Rodrigo Rega



El historiador Paul Preston apunta que las verdaderas razones de su expulsión no obedecieron a las acusaciones de corrupción[5], sino más bien a sus actividades pro-monárquicas y como partidario de la restauración en favor del entonces pretendiente y heredero del Trono, S.A.R. Don Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona. Preston cita el hecho de que su nombre apareció en una lista confeccionada por espías nazis y en la que aparecían militares o personalidades que pudieran ser útiles para un complot contra el General Franco y su sustitución por Don Juan de Borbón. Por ello, fue finalmente separado del servicio en el Ejército de Tierra por un Tribunal de Honor cuya resolución aparecería en el Decreto de 14 de junio de 1943 del B.O.E.[6], al año siguiente es confinado en Albacete y en 1945 trasladado a Palencia. Regresó más tarde a Lugo, donde fue víctima de un extraño accidente de coche del que salió con vida y una agresión[7].


Doña Luisa María Narváez y Macías, V duquesa de Valencia, II marquesa de Cartago, VI condesa de Cañada Alta y V vizcondesa de Aliatar, descendiente directa del general Narváez, por quien profesaba una extraordinaria admiración, fue un personaje destacado de la lucha antifranquista de los años sesenta. Pese a una primera etapa de aceptación del triunfo de Franco tras la guerra civil española, la duquesa de Valencia demostró ampliamente su espíritu independiente y reacio a las clasificaciones, oponiéndose a este régimen en su etapa final. Dedicó todas sus energías a la lucha por el restablecimiento del orden monárquico, que para ella encarnaba la figura de don Juan de Borbón, postura que le valió el ingreso en prisión en numerosas ocasiones, lo que dio origen al mito de la Duquesa Roja. Cuando en 1949 recobró la libertad, tras uno de sus ingresos en prisión, celebró una reunión en su casa con Tella, Gil Robles, Romero Robledo y otros monárquicos de la oposición, tratando de reactivar las intrigas.


En 1956 el antiguo jefe de la CEDA José María Gil Robles[8] pretendió utilizar tanto a monárquicos como a cedistas para constituir un partido demócrata cristiano, organizado para deshacer el proyecto del cardenal Herrera Oria, fundador de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas que colaboraba activamente con el régimen franquista. La reunión se celebró en el domicilio de Geminiano Carrascal[9] compartiendo la presidencia con Gil Robles el general Tella y el catedrático Enrique Tierno Galván. (Fernández, 2005).


Retirado en su pazo de Lugo, no llegó a ver restaurada la monarquía por la que tanto luchó, pocos días después de cumplir los setenta y nueve años de su edad, el 9 octubre de 1967, le encontraría la muerte que, a lo largo de su vida, tantas veces esquivó.


Conocedor como pocos de la Historia Militar, gozaba del reconocimiento de sus compañeros por su competencia profesional y su experiencia en combate; era lo que llamaban un «africanista». Desde muy joven escribió sobre temas militares con una extraordinaria visión.


De su obra destacamos:


- Moral militar y dirección de tropas. Madrid, 1919 (inédita).

- La guerra (prólogo del general Burguete). Zamora, 1919.

- La Sociedad de Naciones y la limitación de armamentos (Conferencia). Zamora, 1919.

- Escuela y Patria o la preparación del Servicio Militar.

- Croquis para el estudio de la guerra ruso-japonesa.



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Fotos:


- El General Tella con uniforme de Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén - Fotografía cedida por su sobrina-nieta MoreTella.


- El Coronel Tella - Imagen de Jalón Ángel - Tarjeta postal de la serie Forjadores de Imperio - Colección personal del autor


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[1] Del matrimonio de Don Carlos con la Princesa Luisa de Orleans nacería Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans (1910-2000), casada con su primo, S.A.R. el infante Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, padres de S.M. el Rey Emérito D. Juan Carlos I de España, y abuelos del actual Rey de España, S. M. Felipe VI.


[2] La Confederación Española de Derechas Autónomas, CEDA, de ideología conservadora, al ser el partido más votado, se había convertido en la principal minoría de la Cámara. En octubre de 1934, la CEDA le retiro su confianza al gobierno centrista radical de Lerroux y exigió participar en el Gobierno. El presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, decide indicar a Lerroux que se incluyan tres ministros de la CEDA en el Gabinete y esto llevaría al Partido Socialista a abandonar la vía legalista y a organizar la la huelga general revolucionaria de octubre de 1934.


[3] Acabó la guerra como coronel en efectivo, aunque era general habilitado desde el 17 abril de 1938, no ascendió a general de Brigada efectivo hasta finales de 1939.


[4] Estas irregularidades consistían en utilizar indebidamente camiones del Ejército para transportar materiales para reformar su pazo de Adai y algunas irregularidades administrativas relacionadas con el impago de tasas de la fábrica de harinas propiedad de su familia.


[5] La causa era “pecata minuta” en esos años 40 de estraperlo y corrupción administrativa generalizada, tanto en la vida civil como en la militar.


[6] B.O.E. N.º. 67 Decreto de 14 de Junio de 1943 “Cumplidos los tramites que previenen los artículos 12 y 16 de la Ley de 26 de septiembre de 1940, a propuesta del Ministro del Ejercito, se separa del servicio al General de Brigada Heli Rolando de Tella y Cantos, quien quedará en situación de retirado en las condiciones que dispone el art.17 de la expresada Ley y al que por el Consejo Supremo de Justicia Militar le serán señalados los haberes pasivos que pudieran corresponderle.


Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en el Palacio del Pardo, a 14 de junio de 1943”.


La referida Ley es la que regulaba los Tribunales de Honor en las Fuerzas Armadas. Su artículo 17 decía:


“El General, Jefe u Oficial separado del servicio en virtud de fallo de Tribunal de Honor pasara a la situación de retirado con el haber pasivo que le corresponda, sin derecho al uso de uniforme ni a la situación militar correspondiente”.


[7La agresión fue hecha por un miembro de la escolta de Franco tras un comentario que el General hizo(algo no bonito precisamente)sobre el Caudillo.Al parecer, la enemistad entre ambos venia ya de África, aunque fuentes sin confirmar lo alargan incluso a la propia Academia de Toledo en la que ambos fueron compañeros de estudios.


[8] Miembro del Consejo Privado del conde de Barcelona Don Juan de Borbón intentó llegar a un acuerdo en 1948 con el líder socialista Indalecio Prieto para lograr la instauración de una monarquía parlamentaria en lo que se llamó el Pacto de San Juan de Luz. En 1953 regreso a España para organizar la oposición al Régimen.


[9] Geminiano Carrascal era un político de filiación demócrata cristiano, defensor decidido de la monarquía parlamentaria cuando estaba proscrita en nuestro país la institución y la dinastía.Formó parte del consejo privado de don Juan de Borbón, acatando la decisión del conde de Barcelona de traspasar la legitimidad dinástica a su hijo don Juan Carlos de Borbón.



Fuentes


- Artículo del Ilmo. Sr D. Pedro Ramírez Verdún. Coronel de Infantería. DEM. Revista Ejercito N.º 827 (2010) Pag. 117

- Preston, Paul (2008). El Gran manipulador. La Mentira cotidiana de Franco. Ediciones B S.A.

- Luis Suárez Fernández Franco, Barcelona, Ariel, 2005. ISBN 84-344-6781-X, página 214.




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Autor: Carlos Vidriales García Bustamante

Secretario General de la H.N.M.E.



















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