martes, 21 de noviembre de 2017, 03:50
Elmonarquico2015
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Los retos de Felipe VI tres años después...

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                                                            Proclamación de S.M. el Rey Felipe VI 



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El pasado 19 de junio se cumplían tres años de la proclamación de Felipe VI como Rey de España tras la abdicación de su padre Juan Carlos I. Un reinado muy joven todavía, pero a la vez muy intenso, tanto en lo personal, como en lo político, como en lo social.


Felipe llegaba al trono con varios e importantes frentes abiertos, que lejos de perjudicarle, le reforzaron como Jefe del Estado.


Personalmente, afrontaba la problemática judicial de su hermana, la Infanta Cristina, y de su cuñado Iñaki Urdangarín. Este hechohabía causado una fuerte división en el interior de la familia real y de la familia del Rey, pero que finalmente no dañó la figura de Felipe VI.


Políticamente, se encontraba con una situación un tanto atípica en nuestro país desde hacía 40 años. Se producía una inestabilidad política con un Gobierno en funciones durante un año, algo inaudito en nuestra historia reciente. Este hecho supuso el retraso de nuestras relaciones internacionales, relaciones que el monarca reanudó en cuanto tuvo ocasión.


A esta situación anómala se sumó la entrada en la arena política de dos nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos. Acababa de nacer una nueva clase política, dándose por finalizada la alternancia estable que había existido entreel Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español.


Socialmente, se enfrentaba, por una parte, a la desconfianza de los españoles en la Corona tras los acontecimientos acaecidos en los últimos meses del reinado de su padre el Rey Juan Carlos, y por la desconfianza de los ciudadanos en el resto de las instituciones.


Por otra, se enfrentaba al descontento de un país atacado ferozmente por la crisis económica en los últimos años.

Había que reconquistar a sectores del país que se mostraban contrarios a la idea de la monarquía, especialmente los más jóvenes, que optan por ideas republicanas. Pero aun así, la mayoría de los españoles, jóvenes y no tan jóvenes, tiene una muy buena opinión del nuevo Rey.


Dentro de la organización territorial, el mayor reto a afrontar por el nuevo Rey era el referéndum independentista de Cataluña, declarado constitucionalmente ilegal.


Aquí me permito ofrecer una opinión personal, y es que Felipe VIhabla catalán y conoce Cataluña a la perfección, por lo que podría haber jugado, y seguir jugando en presente, un gran papel de moderador entre los líderes a favor y en contra de la consulta. Valorar ambas posibilidades. Nadie como el Jefe del Estado para esa misión.


Resulta altamente importante reconducir la situación catalana, dada la crisis institucional que se podría desatar si los principales dirigentes catalanes declararan la independencia de forma unilateral.


Económicamente, se prestó una mayor importancia a la transparencia de las operaciones financieras de la Casa Real a través de la austeridad, a pesar de que el gasto anual del Rey de España es bastante modesto en comparación con otras monarquías europeas.


Otra de las grandes prioridades del Reyera la de mantener su imagen institucional en prefecto estado de revista. Y esa misión la ha conseguido con creces. Las grandes encuestas estatales le dan un grado de valoración por encima de cualquier político. El aprobado es con notable.


En definitiva, Felipe VI quizá sea menos cálido y menos espontáneo que su padre a la hora de actuar, de reinar;pero es un hombre muy disciplinado y entregado totalmente a la misión que le fue encomendada como Rey de España.



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Autora: María del Sagrario Gómez Sánchez

Jefe de Sección de Recursos Humanos en la Administración del Estado




* Foto: Galería de La Moncloa. Gobierno de España. (Lic. CC BY-NC-ND 2.0)

















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