sábado, 23 de septiembre de 2017, 16:28
Elmonarquico2015
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300 aniversario de la Real Compañía de Guardiamarinas

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                      Escuadra de gastadores del Batallón de Alumnos de la Escuela Naval Militar, en Marín





La Real Compañía de Guardiamarinas, que tantos nombres importantes dio a la Armada y a España, celebra su 300 aniversario con una serie de actos que se prolongarán hasta el mes de noviembre, dando a conocer su historia y su presente.


En 1713, el rey Felipe V vio con claridad lo importante y necesaria que era una Armada sólida y capaz de mantener el vínculo con ultramar. Antes de la guerra de Sucesión, había varias armadas descoordinadas y poco eficaces, como la de la Guardia del Estrecho, la Carrera de Indias, la del Mar del Sur, la de Avería, la de Filipinas, de Barlovento,, etc., haciendo falta unirlas todas en una única y se concretó en la reunificación de la construcción en tres arsenales en Cartagena, Ferrol y San Fernando, además del de La Habana, la supresión de las distintas armadas y su sustitución por una única centralizada y la importación de las ordenanzas francesas, que, entre otras cosas, alumbraba un nuevo modelo de oficial para cuya educación y preparación se decidió crear un Colegio de Guardiamarinas en Cádiz, el cual echó a andar en los primeros meses de 1717, hace ahora 300 años.


                            Don José Patiño, creador de las compañías de Caballeros Guardamarinas


El ideólogo de la institución fue José Patiño, Intendente General de la Armada, italiano de nacimiento y que ya había desempeñado un eficacísimo papel en la guerra. El colegio se estableció en el Departamento Marítimo de Cádiz, fijando su sede en una serie de casas contiguas al ayuntamiento enclavadas en el barrio del Pópulo. Inicialmente constaba de academia, biblioteca, armerías y cuartel, cediendo el propio ayuntamiento algunas de sus oficinas y parte de la Cárcel Real. A medida que aumentaba el número de alumnos se fueron dando otras ampliaciones.


Hasta entonces los oficiales de la Armada, solían proceder, bien del Colegio de Pilotos de San Telmo de Sevilla, donde también aprendían disciplinas militares, como Artillería, cuyo autor era el profesor y presbítero Juan Sánchez Reciente, bien de los cadetes de Galeras de Cartagena, llamados Guardias de Estandarte, o bien de escuelas navales extranjeras.


El 7 de febrero de 1717 la institución contaba con 37 alumnos, la mayor parte de ellos vascos que se miraban en el espejo de Blas de Lezo, el oficial naval por antonomasia que se había educado militarmente en una escuela naval en Francia. Estos futuros oficiales embarcaron en Pasajes en los navíos San Luis, San Fernando y San Juan Bautista, atracando en Cádiz unos días antes de comenzar las clases. El llamado Batallón de Alumnos del Colegio de Guardiamarinas quedó adscrito a la Casa Real, no tardando en ganarse el privilegio de desfilar delante de la bandera. El plan de estudios comprendía una parte teórica en la Academia y otra práctica en los buques. Se estudiaba Álgebra, Geometría, Aritmética, Trigonometría, Cosmografía, Náutica, Artillería, Fortificación, Armamento, Construcción Naval, Maniobra, Esgrima, Música y Danza. Los primeros alumnos guardiamarinas cobraban 15 escudos de vellón al mes.


El primer guardiamarina inscrito fue Esteban Reggio y Gravina, príncipe de Yache. Desde el establecimiento de la Real Compañía de Guardias Marinas en 1717, era preciso obtener «merced» (carta orden) de guardia marina y probar la nobleza de los cuatro abuelos, o hidalguía al uso de Castilla, por los cuatro costados. Las pruebas de nobleza a las que se añadían informes morales y sociales de la familia, fueron abolidas por la Constitución de 1812, rehabilitadas en 1814 y suprimidas definitivamente en 1845, manteniéndose las pruebas de limpieza de sangre hasta 1865. En el Colegio Naval Militar se ingresaba, pues, por gracia y tras prestar examen de suficiencia de estudios elementales. A partir de 1870, en la Escuela Naval Flotante, con base en la fragata Asturias, de pontón en Ferrol, se establece el sistema de oposición tal como hoy lo entendemos.


                                                                                   Hoja del libro de asientos


El análisis de los 1.944 guardias marinas (o guardiamarinas) que componían esta compañía gaditana, hasta que en 1777 se abrieron las de Ferrol y Cartagena, trasladándose la de Cádiz a San Fernando, indica que la edad media de entrada en ella era de unos 16 años y que hicieron carrera en la Real Armada, un total de 109 (9,9%) alcanzaron el generalato (hoy día almirantazgo).


Al abrirse la Real Compañía de Cartagena, se seleccionó para mandarla al muy prestigioso capitán de navío don José de Mazarredo, que por entonces era el alférez de la de Cádiz. Durante su mando de la compañía publicó las “Lecciones de Navegación para Guardias Marinas”, la Colección de tablas de navegación, y tomó el mando del navío «San Juan Bautista» para perfeccionar la enseñanza práctica de los caballeros, en cuyo barco comenzó a utilizar un cronómetro encargado a Londres para resolver, de una vez por todas, el problema del cálculo de la longitud.


A estos centros acudieron muchos jóvenes españoles y también extranjeros. De ellos sólo citaré algunos, por sus sobresalientes méritos: Gravina, Alcalá Galiano, Churruca, Valdés, Uriarte, Escaño, Bustamante, María de Álava, Hidalgo de Cisneros, Argumosa, y muchos más, entre los que se encontraba, si me permiten nombrarlo, un joven oficial llamado D. Alberto Sesma, todos ellos héroes del combate de Trafalgar, y el francés, Santiago Liniers, jefe de escuadra que reconquistó Buenos Aires del poder de los ingleses, rechazando un ejército de doce mil hombres, que pretendían de nuevo apoderarse de la plaza.


                    Batalla de Trafalgar. "El Bellerophon abre fuego". pintura de Derek GM Gardne



Poco después de establecida la Academia, el Zar Pedro el Grande de Rusia envió a Cádiz 22 jóvenes aristócratas con objeto de formar la plantilla de la Armada de su país, siendo dados de alta en la Academia el 15 de agosto de 1719.También se instruyeron en estas Academias, jóvenes hispanoamericanos en número aproximado de 180, muchos de ellos hijos de españoles desplazados a aquellas tierras con ocasión de destino, o hijos de españoles que habían contraído matrimonio con nativas. Otros procedían de la oficialidad del Ejército Español, nacidos en Ultramar procedentes de Cuba, Argentina, Perú, Colombia, México, Venezuela, Guatemala, Chile, Bolivia, Santo Domingo, Uruguay, Puerto Rico, Ecuador y Honduras enviaron a España grupos selectos de sus juventudes, que deseaban dedicar su vida a la Armada. De Filipinas llegaron cuatro. El mayor contingente vino de Cuba, de donde procedía casi medio centenar y otra cuarta parte del centenar llegó de Argentina. En años posteriores, fue norma general por la aristocracia europea, el enviar a sus hijos, debido a que la Academia Naval era una de las más avanzadas en el mundo, debido a que unía el sistema británico, eminentemente práctico, con el sistema francés, más teórico.


Tal y como ya hemos visto en 1769 la Academia marchó a la Isla de León y siete años después se establecieron Reales Compañías de Guardias Marinas en Ferrol y Cartagena, clausurándose estos centros en 1824. Al año siguiente, ya como Colegio Naval, se mudó al Arsenal de la Carraca, instalándose 20 años después en la población militar de San Carlos, en San Fernando; Colegio que se clausuró en 1867 tras formar a 1.002 alumnos distribuidos en 42 promociones. Las dificultades económicas y la revolución de 1868 aceleraron su cierre. El 10 de septiembre de 1869 el ministro Topete estableció la Escuela Naval Flotante en un pontón en Ferrol: la fragata Asturias. Esta Escuela Naval flotante estuvo activa hasta 1907, cuando se suprimió hasta nueva orden el ingreso de alumnos.


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                                                  La fragata Asturias, Escuela Naval flotante hasta 1907


45 años más tarde, en enero de 1913, se inauguró la Escuela Naval Militar, ubicada de nuevo en San Fernando en los terrenos en los que hoy se levanta la Escuela de Suboficiales, permaneciendo allí hasta 1943. Fue entonces cuando Franco la trasladó a Marín, su ubicación actual, después de haberse barajado otras opciones como Cádiz, Ferrol, Cartagena, Mahón, Santander y San Sebastián.


Salvador Moreno Fernández fue nombrado segundo Jefe de Estado Mayor de la Armada en 1937 y en agosto de 1939 fue proclamado Ministro de Marina, cargo que desempeñó en dos etapas (1939-45 y 1951-57). Fue el encargado de acometer la reconstrucción de la Armada Española tras la Guerra Civil. Su primera decisión importante consistió en levantar una nueva Escuela Naval Militar en Marín.


                                                   Vista aérea de la Escuela  Naval Militar de Marín


La Escuela Naval Militar de Marín, ha contado con dos Guardiamarinas de excepción: Don Juan Carlos, en el curso 1957-58, y Don Felipe, en el curso 1986-87, ambos cuando eran Príncipes. 



 Pero no hay que olvidar que antes que ellos, los Reyes D. Alfonso XII, D. Alfonso XIII y Don Juan III, fueron también Guardiamarinas.




El Juan Sebastián Elcano constituye un apéndice fundamental en el plan de estudios de los caballeros guardiamarinas, como antes lo fueron otros buques. De proa a popa, sus cuatro palos ostentan los nombres de los distintos buques escuela que complementaron en otras épocas el plan de estudios de los alumnos de la Escuela Naval: Blanca (Trinquete), Almansa (Mayor proel), Asturias (Mayor popel) y Nautilus (Mesana). 


JuanSebastinElCanoEl buque-escuela "Juan Sebastián Elcano" es pieza clave en la formación de los guardiamarinas 


La Hermandad Nacional Monárquica de España, que ha estado presente de forma activa en algunos de los actos así como el autor de este artículo, que también cruzó esa puerta del Honor, Valor, Disciplina y Lealtad de la Escuela Naval Militar de Marín, felicitan y aplauden su excelencia en la formación militar en este 300 aniversario a la Real Compañía de Guardiamarinas.


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Autor: Carlos Sesma Alcón

Presidente provincial de la H.N.M.E. en Alicante

Capitán de corbeta de la Armada Española en la Reserva



Fotos: web de la Armada. Ministerio de Defensa.
























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