sábado, 15 de diciembre de 2018, 09:08
Elmonarquico2015
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¿República frente a Monarquía Parlamentaria?. Definitivamente No

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Si hacemos un poco de historia nos encontramos con que la monarquía parlamentaria tuvo su origen en el Reino Unido, cuyo fin fue el de limitar el poder del monarca absoluto.


Actualmente, la monarquía parlamentaria se caracteriza porque la jefatura del Estado está constituida por la figura de un Rey o Monarca, pero tal figura está regulada y controlada por el Poder Legislativo y por el Poder Ejecutivo, elegidos ambos por el pueblo soberano.


El famoso refrán popular de que el Rey reina pero no gobierna.


El Rey representa el símbolo de unidad y representación territorial bajo un mandato de carácter vitalicio,es decir, su rol debe cumplirse hasta su muerte, hasta que sus capacidades físicas o intelectuales lo permitan, o como últimamente viene produciéndose en las monarquías europeas, hasta la abdicación voluntaria en sus descendientes.


Si hiciésemos una comparativa entre los sistemas de Monarquía Parlamentaria y República Presidencialista, indudablemente habría pros y contras para ambas formas de gobierno.


Frente al carácter vitalicio de un Rey, que a priori puede parecer una desventaja, supone una forma de estabilidad. No debemos olvidar que el Jefe del Estado Rey debe mantenerse al margen de las diferencias en el ámbito político, debe conservar el principio de neutralidad. Por el contrario, está el carácter temporal de un Presidente de República elegido cada cuatro o cinco años, según el país, que tiene todo a su favor para ser una ventaja; pero quizá esa temporalidad produzca una pequeña generación de incertidumbre, y por supuesto es más difícil que conserve esa neutralidad, entre otras cosas, porque ya pertenece a una determinada formación política.


Por otra parte, es obvio que la Monarquía Parlamentaria tiene funciones menores en comparación con las que posee un Presidente de República, pero atesora como función sumamente relevante la formalización de los actos gubernamentales o legislativos del Estado.


Debo recordar que en todo momento nos estamos refiriendo a sistemas de Jefatura del Estado. No debemos confundir con la presidencia del Gobierno.


En cuanto a la sostenibilidad económica, principal fuente de polémica cuando sale a colación su mantenimiento, ésta se produce a través de los presupuestos generales del Estado. Siempre se ha forjado la idea de que la Monarquía es más costosa que la República, que gasta más dinero una Casa Real que un Palacio Presidencial. Nada más lejos de la realidad.


Existe un valioso estudio europeo con el título de 'El coste presupuestario de las monarquías en Europa', realizado en el año 2011 por el profesor belga de Administración y Finanzas Públicas Herman Matthijs. En ese informe el profesor analiza, por un lado, ocho países monárquicos, y por otro, las jefaturas del Estado de las dos principales repúblicas europeas.


Si se comparan las asignaciones económicas de estas diez jefaturas del Estado que perciben del erario público, nos encontramos que la más elevada con diferencia es la de Francia (República), seguida del Reino Unido, Holanda, Alemania y Noruega, por ese orden; mientras que la partida más baja asignada es la de la Casa del Rey de España.


En contra de lo que en muchas ocasiones se cree, o le hacen creer al ciudadano, nuestra Monarquía Parlamentaria es la más austera de todas las jefaturas del Estado, incluidos los sistemas republicanos presidencialistas.


Histórica y sociológicamente, está comprobado que no hay razón alguna para suponer que los problemas políticos y económicos de nuestro país,se resolverían si se proclamase en España una República. Ninguna razón.




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Autora: María del Sagrario Gómez Sánchez

Jefe de Sección de Recursos Humanos en la Administración del Estado




















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