jueves, 13 de diciembre de 2018, 19:11
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La Medicina en el Arte: Escultura – La Capilla funeraria de los Médicis

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FranciscoJ.Tostado

Podemos admirar esta obra en Florencia, en la sacristía de la iglesia de San Lorenzo. Inicialmente se construyó para albergar a los últimos cuatro gobernantes de los Médicis, pero solo se pudieron acabar los de Lorenzo y Giuliano, uno enfrente del otro. Su autor, Miguel Ángel, la esculpió en mármol de Carrara en 1524, correspondiendo la que nos ocupa hoy a la del sepulcro de Giuliano.


Las estatuas representan el día, el hombre, y la noche, la mujer. Miguel Ángel no solía mostrar cuerpos de mujeres en sus obras y cuando las representaba las mostraba con un cuerpo rudo y masculino. La relación de esta escultura con la Medicina la encontramos en ella, en concreto en su seno izquierdo. Ampliando la imagen podremos ver que está esculpido de manera irregular, deformado, lejos de esa perfección a la que nos tiene acostumbrado. El oncólogo James J. Stark junto con el historiador de arte, Jonathan K. Nelson, piensan que la mujer en cuestión padecía un cáncer de mama.




Lejos de pensar que es una enfermedad del siglo XX tenemos referencias de ella desde hace más de 3.500 años. Aunque entonces no se utilizaba el término “cáncer”, los egipcios (cómo no) describen los tumores de mama en el Papiro de Edwin Smith y en el de George Ebers. Más tarde, en el siglo V a. C., Hipócrates describe esta enfermedad dentro de su teoría humoral y en su obra Enfermedades de la mujer lo nombra como karkinoma. Será Galeno el primero en usar el nombre de “cáncer” (del latín cancrum) asociándolo a los cangrejos, tratándolo con opio, aceite de ricino, azufre, regaliz y otros ungüentos. En aquellos tiempos no la consideraban una enfermedad local sino de cuerpo entero, así que la cirugía no era contemplada como una solución, a lo más, lo cauterizaban.


El primer registro que se tiene de un tratamiento quirúrgico para el cáncer de mama se le atribuye al médico griego Leónidas de Alejandría, que incluso señalaba como signo de malignidad para un tumor de mama la retracción del pezón. Aecio de Amida, médico del emperador Justiniano I, relaciona las tumoraciones axilares (ganglios) y la existencia de un cáncer de mama, indicando también su “raspado” el bizantino Pablo de Egina (siglo VII). A partir de entonces se comienza a abandonar este incipiente tratamiento quirúrgico durante más de once siglos.


En el año 1713, Bernardino Ramazzini observó (erróneamente) que las monjas presentaban con más frecuencia esta enfermedad respecto a otras mujeres, y claro, lo asoció a la falta de relaciones sexuales. Consecuentemente postuló que sin sexo practicado de manera regular, los órganos reproductivos (entre ellos las mamas) podían “enfermar” desarrollando cánceres. Poco después, Giovanni Battista Morgagni dice que era la leche cuajada la que originaría este tumor. No será hasta que el médico francés, Enrique Le Dran (1757) sugeriría otra vez que la exéresis quirúrgica del tumor y de los ganglios linfáticos afectados eran la única manera de tratarlo. El cirujano francés Jean Luis Petit y posteriormente Alfredo Velpeau, abrirían el camino a la mastectomía (exéresis de toda la glándula mamaria) que, con William Stewart Halsted, se popularizaría hasta finales de la década de 1970, que aparecerían otros procedimientos (radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia). Así, la cirugía se vuelve cada vez más conservadora obteniendo mejores resultados en su curación.


Volviendo al cuadro que nos ocupa, la deformidad del seno según algunos no es más que un error en la ejecución de la escultura (asumiendo que el genio no sabía plasmar el cuerpo de la mujer en sus obras) pero hablando de Miguel Ángel esto no es tan fácil de aceptar y según mi propia opinión, esta deformación, fue un hecho intencionado.


Permitidme mencionar una pintura de otro genial artista, Rafael, en la que nos muestra en La Fornarina (1518) otra mujer afecta de cáncer de mama.











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Autor: Francisco Javier Tostado

Médico especialista en Obstetricia y Ginecología

Escritor, amante de la historia y bloguero

http://franciscojaviertostado.com
























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