lunes, 23 de julio de 2018, 15:30
Elmonarquico2015
Elmonarquico2015

El Castañero

|

JoaquinOrtega








        








                        
«Llegó ya el invierno,
llegaron las nieblas;
ya el frío es llegado;
ya junto a mi puerta
coloca su hornillo,
coloca la mesa
y el farol que la alumbra,
la alegre gentil castañera»
.

Arturo Reyes
Revista Blanco y Negro 1899







Esta tarde, cuando empezaba a anochecer y paseaba por la acera de la principal calle de mi pueblo, un olor familiar activó mis pituitarias y trajo a mi memoria recuerdos de otoños del pasado, de juego de niños en las tardes del otoño- invierno, de recogimiento, de “magosto” familiar entorno a la lumbre... e invadió mis sentidos y llamó agradablemente mi atención. 


Era el castañero, que como cada año había colocado su puesto de castañas asadas junto a la Sociedad de Artesanos, para ofrecer a los deseosos transeúntes su rico producto.


Castaero

El hombre, se afanaba en combatir el frío y la humedad ambiental en su reducido cobijo, -un apocado caseto-, arrimándose al bidón encendido donde las brasas se encargan de dorar el excelente fruto, mientras frente a él, varios viandantes esperaban su turno para poder llevarse a casa las ricas castañas asadas.


Siempre había escuchado que el origen de la castaña en España se debió a la conquista romana de la Península Ibérica, los cuales las habrían traído desde el Oriente, pero parece ser, según los últimos estudios realizados tras diversas excavaciones arqueológicas, que ya desde el final del Terciario existían castaños ancestrales en toda Europa, por lo que ha quedado registrada como planta indígena de las regiones mediterráneas.


Antiguamente, vender castañas asadas en la calle, era un oficio típico de mujeres. Solían ser mujeres maduras y curtidas por el frío helador que en esos años era propio de los inviernos en gran parte de España. Las castañeras siempre fueron personajes muy entrañables y eran conocidas en los barrios y plazas donde se ubicaban, llegando a representar un elemento más de entorno donde desarrollaban sus quehaceres. - Me viene a la cabeza doña Casta Carretero, la que fue castañera más vieja de Madrid que, a sus cien años, seguía vendiendo su producto en el barrio de La Guindalera allá por los años 30.-


Es este un oficio muy sacrificado, deben soportar las inclemencias del tiempo, la lluvia, el frío, el viento y aguantar en el mismo lugar muchas horas. Además, ya no se gana ni se vende como antaño. Pero a pesar de todo, lo más reconfortante para el castañero, es que los clientes vuelvan al puesto y que le manifiesten lo ricas y bien hechas que estaban sus castañas. Y es que el secreto para asar las castañas y que estas estén realmente ricas, está en rajarlas bien y hacerlas al carbón no muy deprisa, con mucha paciencia.


La figura de la castañera ha sido objeto de canciones, obras de teatro y sainetes, como la estrofa que reproduzco a continuación de la inmortal obra “Las Castañeras Picadas” de don Ramón de la Cruz, basada en la historia de dos de estas mujeres del siglo XVIII, que eran conocidas como “la Pintosilla” y “la Temeraria”, un sainete que está fechado en 1898 y que dice así:


“Al aire de mis fuelles y al de mi garbo,

el mayor edificio se viene abajo.

¡A mis castañas,

que en Madrid no se comen más resaladas! ¡Olé la gracia...

con que la Pintosilla vende castañas!


Nenguna campa donde yo campo,

dando el aire a los fuelles con este garbo.

¡Pidan castañas! ¡Calentitas y gordas! ¿Quién va a probarlas?

¡Olé la gracia con que las madrileñas venden y cantan!

La Pintosilla vale por cuatro. Nenguna campa donde yo campo...

Con ese cuerpo tan resalado. Al aire de mis fuelles y al de mi garbo.

Mucho que sí. El que quiera castañas sabrosas que las lleve de aquí.

Porque sí. Y después, y además, el que quiera conocer a la gran castañera

que pregunte por mí.” 




...Buen provecho!!



_________________________

Autor: Joaquín Ortega

El Monárquico














Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.