lunes, 11 de diciembre de 2017, 19:44
Elmonarquico2015
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El futuro de la humanidad según Jeremy Rifkin

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Para los lectores que no conozcan a Jeremy Rifkin creo que lo mejor es comenzar por su carta de presentación.


Jeremy Rifkin (Denver, 1945), es uno de los pensadores sociales, economistas, y asesor político estadounidense más famosos del mundo en la actualidad. Se dedica a investigar los efectos en la sociedad mundial de los cambios científicos, tecnológicos y en el medio ambiente.



Su prestigio mundial le ha hecho merecedor de asesorar, entre otros, al Parlamento Europeo, a la canciller alemana Angela Merkel, al expresidente francés Sarkozy y al primer ministro portugués José Sócrates. Es presidente de la Foundation on Economics Trends, con sede en Washington, que estudia las tendencias económicas en el mundo, y es seguido con atención por las Naciones Unidas ; y por Li Keqiang, primer ministro de la República Popular China y Secretario del Partido, admirador de su obra.


Es autor de varios best sellers como "El fin del trabajo", "El siglo de la biotecnología" , "La tercera revolución industrial" y "La sociedad de coste marginal cero", que son las obras a las que voy a dedicar este artículo , por la trascendencia que pueden tener para el futuro de la humanidad, es decir, para todos nosotros. Sus obras han sido traducidas ya a 35 idiomas.

Rifkin lleva años estudiando lo que califica como Tercera Revolución Industrial y llega a unas conclusiones que afectan directamente a toda la humanidad.


Este estudio lo voy a dividir en dos partes, la primera de exposición de sus teorías y conclusiones, en la cual necesariamente tengo que transcribir bastantes frases suyas; y la segunda en la voy a exponer mis opiniones y conclusiones con las que el lector puede estar de acuerdo o no.


Rifkin predice para muy pronto el fin de la era del petróleo y de otros combustibles fósiles; el aumento muy importante del paro en el mundo; un posible colapso muy próximo de la economía global; el papel muy importante que las ONG van a tener en el mundo; la aparición de un sistema económico - más que nuevo diferente - en el mundo; la transformación total del capitalismo; el procomún colaborativo que tan extraño nos suena en estos momentos, es decir, los cambios en la manera de vivir compartiendo información, energía, vivienda, vehículos, prendas de vestir y otros artículos, etc, etc.

Tendremos que aprender a convivir compartiendo las cosas, o sea, que cada vez vamos a ser más interdependientes. ¿ Será este el mundo que nos está llegando?, ¿será realmente así como nos lo expone el autor?, ¿ello quiere decir que vamos a vivir peor o quizás solo unos pocos mejor?, ¿que podemos hacer para que nos afecte lo menos posible?.


Por todo ello, querido lector, le recomiendo que siga leyendo, aunque con algunas de las teorías que se exponen no va a estar de acuerdo, yo tampoco lo estoy, pero hay que estar preparado para lo que ya ha llegado, la Tercera Revolución Industrial.


La Primera Revolución Industrial tuvo su apogeo en los dos últimos decenios del siglo XIX.


La pólvora, la brújula y la imprenta fueron los tres grandes inventos que dieron lugar a la aparición de la sociedad burguesa.


Con el descubrimiento del petróleo, el motor de combustión interna y el teléfono nació la Segunda Revolución Industrial.


Y en la actualidad hemos entrado ya en la Tercera Revolución Industrial.


La República Popular China es consciente de que se perdió la Primera Revolución Industrial y gran parte de la Segunda Revolución Industrial y no quiere perderse la Tercera Revolución Industrial y por eso se están moviendo muy rápìdo.


Para ir poniendo en situación al lector, el nuevo sistema económico se apoyará en mi opinión en siete grandes apartados:


A.- Sustitución de los combustibles fósiles por energías renovables.

B.- Transformar cada edificio en una minicentral eléctrica, con posibilidad de almacenaje de la energía sobrante para intercambiarla o venderla.

C.- Sustitución del parque de vehículos a motor (automóviles, camiones, autocares, etc.), por un parque de vehículos impulsados por energía eléctrica.

D.- Disfrute a nivel mundial de las redes sociales y de la robótica.

E.- Creación del "procomún" o compartir los bienes con otras personas.

F.- Creación de monedas de circulación gratuita como nueva forma de pago, sin necesidad de que desaparezcan los actuales.

G.- El cambio climático.


Comenzando por la sustitución de los combustibles fósiles por energías renovables, dice Rifkin que dentro de 25 años millones de hogares, oficinas, centros comerciales, parques industriales y tecnológicos, se habrán reconvertido o ya se habrán construido para funcionar como plantas de producción eléctrica autónomas. Serán auténticas minicentrales.


La electricidad suministrada por energía solar o eólica es mucho más económica que la de la red eléctrica nacional y reduce la combustión de queroseno, que es muy contaminante.


Aunque la electricidad ha liberado a la población de muchos trabajos y es una energía "limpia", todavía más del veinte por ciento de la humanidad sigue careciendo de electricidad.


Lo mismo hemos de decir de la energía eólica que junto con la solar están creciendo muy rápidamente.


No cabe decir que el costo de su instalación es elevado, porque en unos pocos años queda amortizada, quedando todo un futuro por delante, con un coste marginal cercano a cero.


Resumiendo lo dicho, su instalación masiva va a suponer a muy breve plazo de tiempo un ahorro considerable para hogares, industria, locomoción, etc.


Predice Rifkin que tal y como conocemos los automóviles, ya no estarán aquí en un plazo de 20 años, porque habrán sido sustituidos por los eléctricos, casi podríamos decir que ya no es noticia.


¿Recuerda estimado lector el mes de julio de 2008 cuando el barril de petróleo alcanzó el precio máximo de 147 dólares USA, cuando en el año 2001 el precio era de 24 dólares USA el barril?.


Doscientos años quemando carbón, petróleo y gas natural han ocasionado la liberación de cantidades ingentes de dióxido de carbono en la atmósfera terrestre, pero muy pronto se va a terminar con esta perjudicial situación.


Hay un dicho popular en los países de Oriente Próximo y Medio que reza:

" mi abuelo iba en camello, mi padre iba en coche, yo voy en avión, y mi nieto volverá a ir en camello".


Ahora me voy a referir a la evolución que en muy pocos años han tenido las redes sociales y los medios de comunicación en general. Las palabras internet, wikipedia, facebook, google, tableta, móvil, entre otras, el cambio que han supuesto en los hábitos diarios de las personas, los vemos ya como habitual y sin los cuales ya casi no podríamos vivir. Su utilización en hogares, industrias, comercio, vehículos, etc., ha facilitado mucho las cosas a los ciudadanos, sin olvidar la rapidez y sencillez de su uso. Y en el futuro parece que será aún mejor que en la actualidad.


Según Rifkin, la wifi podría sustituir el servicio que actualmente ofrecen los operadores de telefonía.


El correo electrónico ha desbancado ya a los servicios postales, la posibilidad de que en segundos y con un coste marginal casi nulo, podamos comunicarnos con otra persona, enviar fotos y documentos, cuando por correo se necesitaban días, ha provocado la agonía de los servicios postales. ¿Se acuerda querido lector cuando escribió la última carta o cuando compró el último sello.? Y todo gracias a ese aparatito entrañable que se ha instalado en nuestros hogares, vehículos y empresas.


Son predicciones que hizo Rifkin hace ya algunos años y que ya son una realidad.


Ahora voy a tratar el asunto del "procomún" y su relación con las formas de pago.


El término "procomún" nos suena a raro, a desconocido, pero pronto - según Rifkin- nos va a sonar a algo normal. Opìna el autor que pronto vamos a tener que compartirlo todo o casi todo con los demás, es decir que: el vehículo (supongo que para entonces eléctrico) ; la vivienda - si querido lector - la vivienda también; la ropa; el puesto de trabajo; etc, etc, los vamos a tener que repartir porque de esta manera resultarán más económicos para todos.


El colaboracionismo va en auge, según Rifkin. Pero ¿por qué tengo yo que compartir mi hogar, o mi ropa, con otras personas?, ¿qué sentido de limitación de disponibilidad, intimidad e incluso de higiene vamos a tener que soportar?. ¿O es que vamos a volver a las comunas del régimen comunista puro y duro o a los hippies?.


Creo que Rifkin se ha pasado muchos pueblos y que el sentimiento de intimidad y de propiedad no va a permitirle que lo haga realidad, pero ahí queda como una más de sus predicciones.


Antes de comenzar mi réplica a las predicciones de Rifkin me queda por tratar el tema del cambio climático.


Actualmente tenemos inviernos más crudos, los glaciares se están derritiendo, las primaveras nos traen tempestades más violentas, más inundaciones, sequías más prolongadas, más huracanes, y una elevación constante del nivel del mar. La mitad de las especies podrían haber desaparecido a finales del siglo actual.


Según las predicciones, en el año 2100 es muy probable que la temperatura terrestre hubiere aumentado 4´5 grados centígrados, o más, que si llegase a los 6 grados supondría el final de la civilización humana.


¿Tendrá la razón Stephen Hawking cuando dice que vayamos mentalizándonos para irnos a vivir a otro planeta porque en la tierra no va a ser posible?.


El año 1947 en la Universidad de Chicago se creó el llamado RELOJ DEL APOCALIPSIS O DEL JUICIO FINAL. Se trata de un indicador universalmente reconocido acerca de la vulnerabilidad del planeta. Según el Boletín de los Científicos Atómicos que son quienes lo regulan, la civilización sigue en riesgo por la continua amenaza de las armas nucleares y últimamente también por el cambio climático. 


Dicho comité con la compañía de 18 Premios Nobel decide adelantarlo o retrasarlo cada año. Este año las manecillas del reloj permanecen a 5 minutos de la medianoche, es decir, del Apocalipsis. Los expertos han añadido a la aniquilación nuclear el cambio climático. Mal lo tenemos los humanos.


Y la pregunta que todos nos estamos haciendo cada día es: ¿y que están haciendo los dirigentes políticos de todo el mundo para evitar la apocalipsis?, reuniones y más reuniones, propuestas y más propuestas, palabras y más palabras, y resoluciones a muchos años vista para no perjudicar los intereses de sus países. Como dice la canción italiana de la inolvidable Mina : "........ parole, parole, parole ......... e sempre parole ".


Prometen dar unas cantidades importantes de dinero que nunca llega o solo en pequeñas cantidades y generalmente tarde, cuando ellos son los que mejor informados están, pero por lo visto los intereses egoístas de cada país son más importantes que la supervivencia de toda la humanidad. Ahora dicen que con el Acuerdo de París se va a solucionar, pero después de lo visto, leído y oído necesariamente tengo que ser escéptico.


Rifkin aquí se limita a avisar, aunque poco más poco puede hacer. Y nosotros, el ciudadano de a pie, solo puede manifestarse y aparecer en las noticias de ese día y al siguiente ya nadie se acuerda. La espada de Damocles la tenemos sobre nuestras cabezas y parece que ningún político se quiere dar por enterado.


Hasta aquí las predicciones de Rifkin, opino que teóricas, pero que luego hay que llevarlas a la práctica, y ahí comienzan los problemas, por dificultades naturales en unos casos y por egoísmo personal de los dirigentes políticos y financieros en otros.


Rifkin ha creado un mundo maravilloso pero utópico en algunas cosas y en cuanto a los plazos creo que son demasiado rápidos y de imposible cumplimiento. "Roma no se hizo en un día" dice el dicho popular, pero que es cierto, porque modificar el sistema de vida, el habitat, las costumbres, contar los gobiernos con los medios económicos para poder ejecutarlos es algo harto complicado y siempre hay que contar con los ciudadanos, con su opinión y más que posible rechazo.


Y el lector se preguntará ¿Y España qué papel juega en todo esto?. Pues bien, me voy a limitar a exponer los acontecimientos tal como los conozco.


Cuando Zapatero era Presidente del Gobierno, Rifkin fue consejero suyo y - dice Rifkin - que estuvo de acuerdo con él." Le advertí - dijo - que sin un plan de crecimiento España se hundiría más y más en el agujero. La austeridad no puede relegar a un lado la Tercera Revolución Industrial o España será cada vez más débil.


Y sigo trascribiendo manifestaciones de Rifkin: " si el gobierno español quisiera, mañana mismo se empezarían a crear puestos de trabajo. Es mentira que no hay dinero, hay inversores privados, hay fondos de la Unión Europea, inversiones que puede realizar el gobierno en lugar de seguir subvencionando las energías fósiles. Tiene que haber capacidad de liderazgo en política". Más claro imposible, ahora que cada lector saque sus propias conclusiones.


Y refiriéndose a Mariano Rajoy dijo: " dice que soy un teatrero, pues entonces Alemania también es teatrera, o Google, o el New York Times, que van en la dirección que yo propongo". Vuelvo a repetir, que cada lector saque sus propias conclusiones.


Estoy totalmente de acuerdo con Rifkin en cuanto a la sustitución de los combustibles fósiles por energías renovables; en cuanto a la transformación de los edificios en general en minicentrales eléctricas gracias al desarrollo de las energías solar y eólica; en cuanto a los vehículos con motores eléctricos; en cuanto al desarrollo de las redes sociales, de internet, de la robótica; en cuanto a las nuevas formas de pago; y en cuanto a que hay que dar una solución inmediata al gravísimo problema del cambio climático.


Pero estoy totalmente en contra de las "soluciones" que yo califico de inhumanas que da Rifkin en cuanto al paro mundial, a la pérdida de nivel de vida para la gran mayoría de la población, a la deshumanización de la vida, de la familia.



Con la Tercera Revolución Industrial en pleno desarrollo, ¿que va a pasar con el puesto de trabajo, con el salario, con la jubilación?. Dice Rifkin que "aunque los trabajadores (se refiere a los actuales) se vean desplazados por las nuevas tecnologías, el problema del desempleo se solucionará por sí solo". Y yo le pregunto ¿cómo, si todo va a estar tan tecnificado, tan automatizado, tan especializado, tan robotizado?, ¿donde se va a poder encontrar trabajo, con qué salario, por cuanto tiempo?.


Entre los años 1995 y 2002 desaparecieron 31 millones de puestos de trabajo en la industria en las veinte mayores economías mundiales y en la agricultura cada vez se necesita menos mano de obra.


Rifkin reconoce que en el año 2040, los 163 millones de trabajadores en la industria habrán descendido a unos pocos millones. Y sigue diciendo que " antes de que termine el siglo, nuestra tecnología inteligente será trillones de veces más potente que la inteligencia humana por sí sola". Y lo mismo en la administración pública y en la sociedad civil. "Acepto - dice - la posibilidad de que centenares de millones de personas tengan que dejar de trabajar en la primera mitad de este siglo". SIC. Y se queda tan tranquilo.


Hasta China ha perdido 16 millones de puestos de trabajo a causa de la modernización de sus estructuras, incluso muchas empresas de todo el mundo que acudieron a la mano de obra barata de China están regresado a sus países de origen y están utilizando robots que son más baratos y eficientes que los obreros chinos. Nos hallamos por tanto ante un cambio en el mercado laboral de proporciones colosales.


Por otra parte, se calcula que el número de niños desnutridos en el mundo pasará de 33 a 42 millones en los próximos 38 años y que podría llegar a ser de 52 millones por culpa del cambio climático. Vaya sumando estimado lector y pensando qué vamos a hacer con toda esa población.


Si la industria va a estar prácticamente robotizada, si el campo y el mar están ya casi totalmente mecanizados, y en su consecuencia cada vez hace y va a hacer falta menos mano de obra, ¿qué vamos a hacer con la gente sobrante?. ¿o es que Rifkin pretende aplicar el sistema de trabajo que Fidel Castro aplicó en Cuba?, es decir, repartir el trabajo entre toda la población y si tocan a dos horas cada uno, pues eso es lo que hay.


El resultado ya lo conocemos. Y encima Fidel Castro presumía de que en Cuba no había paro, de que todo el mundo tenía un puesto de trabajo. ! Pobres cubanos !.


Rifkin en su libro "El fin del trabajo" escrito en 1995 o sea hace ya 21 años, ya planteaba la inevitable reducción de la jornada laboral como solución al reparto del trabajo. Y sigue diciendo que " la aplicación de los nuevos sistemas productivos producirá en todo el mundo un desempleo estructural irresoluble como consecuencia de una superproducción constante". Y encima dice que "estarían afectados no solo los obreros sin cualificar, sino también los cualificados, los cuadros intermedios y las profesiones liberales". Vamos, que no se va a salvar nadie.


¿De qué nos va a servir el que durante los cuarenta años que, calcula el autor, va a durar la construcción de la infraestructura de la Tercera Revolución Industrial, se creen centenares de miles de empresas y millones de puestos de trabajo (lo pongo en duda), dice Rifkin, si van a dejar en el paro a todavía más millones de seres?.


Rifkin nos habla de una nueva forma de vida, de que vamos a poder gozar de toda clase de comodidades pero, ¿qué salario va a cobrar el agraciado que encuentre un buen puesto de trabajo y cuantas horas al día va a tener que trabajar para tener derecho a cobrarlo?.


Además, si no va a haber trabajo para todos, ¿de qué van a subsistir los millones de parados?, ¿de la seguridad social? y cuanto va a tener que pagar cada agraciado trabajador por cuenta de los que estarán en el paro. Es decir, si solo unos pocos van a tener poder adquisitivo para conseguir esas comodidades (vivienda, coches, muebles, vacaciones, electrodomésticos, electrónica, etc.), ¿acaso no va a haber un problema de superproducción?. Y si los "sin trabajo" apenas van a poder subsistir, las consecuencias llegan por sí solas, más delincuencia, más robos, mas droga, mas prostitución, etc., etc. Y los privilegiados tendrán que vivir en urbanizaciones cerradas y con servicio de seguridad y cuando salgan a la calle tendrán que ir acompañados de guardaespaldas para evitar robos y secuestros. 


Creo que los plazos fijados por Rifkin no se van a poder cumplir, que van a hacer falta generaciones, para que estas nuevas generaciones se vayan mentalizando de los pretendidos cambios y los acepten, y ¿va a valer la pena tanto desarrollo, tanta automatización, tanta prisa, si se va a perder el sentido de la familia, del hogar, de los amigos, de la libertad, de la paz?.


¿A que va a tener razón Stephen Hawking con lo de que nos vayamos mentalizando para irnos a vivir a otro planeta porque en la tierra no va a ser posible?.


¿Es esta la vida que nos espera?.




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Autor: J.M. Yribarren de Acha y de las Alas Pumariño.

Abogado y escritor


Presidente-Delegado de la HNME en Alfaz del Pi (Alicante)















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