lunes, 11 de diciembre de 2017, 19:52
Elmonarquico2015
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Sobre los premios Princesa de Asturias

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Marife

Unos premios como los Premios Princesa de Asturias son los que ayudan a la Humanidad a avanzar y ver claramente el objetivo de nuestro esfuerzo, crear un mundo mejor en valores, trabajo, ejemplo, objetivos. Son premios que construyen desde el interior, que ofrecen al mundo por unos días las imágenes parece ser "raras" de personas que luchan, trabajan por hacer de este mundo un lugar pleno y mejor, de dedicar su vida y esfuerzo a construir personas. En un tiempo en el que las imágenes cotidianas son vacías, descalificadoras, destructivas y poco ayudan a la construcción de hombres y mujeres sólidos mentalmente, estos premios son una joya. Es necesario pensar... pensar en que no hay que tintar aquello que engrandece el alma del hombre y denostar por su nombre, sino elevar por su calidad. Elevar a este planeta y a la Humanidad. Los premiados y quienes con su labor logran que cada año la ceremonia sea una realidad, merecen todo mi reconocimiento año tras año porque destacan a las personas que buscan en esta vida, el bien de todos los que habitamos este lugar donde vivir llamado Tierra.


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Estas son algunas de las palabras que definen al rey de España y a los premiados. Las palabras son una vía de cambiar conciencias y de dar luz a un mundo necesitado de ella, así como de seres con actitudes, valores, disposición y voluntades férreas como la de estos grandes hombres y mujeres.


Don Felipe VI, rey de España: Cultura frente a ignorancia. Cultura que inspire libertad. Cultura que, con el Quijote en la mano, enriquece la convivencia, alimenta los más altos valores del espíritu, ennoblece los sentimientos y ayuda a vivir con dignidad. Cultura porque un pueblo que quiera, respete y ampare la cultura nunca le temerá a su futuro. Cultura porque esa fue y es la razón de ser de los Premios Princesa de Asturias. Cultura en todas estas frases pronunciadas por el Rey Felipe VI ayer en el teatro Campoamor en una ceremonia donde el poder de la cultura y la palabra llegó también a convertir el acto en una hermosa y breve pieza dramática cuando Nuria Espert regaló al público un monólogo de Lorca y un parlamento de Shakespeare.


Doña Nuria Espert, Premio Princesa de Asturias de las Artes: «El teatro fue quien me eligió. Al principio, suavemente, pero en tres, cuatro años, se había convertido en dueño absoluto de mi vida, de mis deseos, de mis sueños. Cada vez con más fuerza, con más exigencia. Hizo de mí un persona apasionada, tan entregada, que consiguió que yo no pudiera ser yo misma más que en el escenario, más que transformada en otra persona. No un personaje, una persona...esas transformaciones no siempre fueron placenteras. Mi dueño es muy duro, me ha lastimado muchísimas veces tratando de servirle».


Doña Mary Beard, Premio Princesa de Asturias Ciencias Sociales: Contundente en sus discursos y sin perder nunca la sonrisa, recordó que todavía queda trabajo por delante a la hora de igualar los derechos entre hombres y mujeres, y finalizó con una crítica hacia sus compatriotas británicos por la reciente votación a favor del 'Brexit'.quiso compartir el galardón recibido con «todos los profesores, académicos y escritores que trabajan duro para hacer que nuestra conversación con el mundo antiguo sea tan viva, cautivadora y gratificante». En esta línea, valoró que en Asturias haya «personas excelentes que están haciendo exactamente eso, a algunos de los cuales he tenido el privilegio y el placer de conocer en los últimos días», en referencia a todos aquellos que desempeñan una labor educativa y de divulgación de la historia. «La historia no es simplemente un tema reservado a unos pocos profesores solitarios encerrados en sus bibliotecas», indicó la catedrática en Cambridge. Para la escritora se trata de «una actividad ciudadana y compartida en la que espero que todo el mundo pueda participar, desde los niños pequeños a sus abuelos, desde los ávidos lectores de libros a los que encienden los televisores desde sus sofás».


Don Richard Ford, Premio Princesa de Asturias de las Letras: « Me infunden esperanza los actos cuyo objetivo es expandir la tolerancia. ¿Por qué no tratamos -como hizo Cervantes- de imaginar más, por mucho que las fuerzas reduccionistas de la convención social nos digan que imaginemos menos?. La política determina el destino de la humanidad al acrecentar nuestra capacidad de aceptar al prójimo, y de encontrar la empatía mutua y una causa común para todos», fuente de la que mana la literatura misma.»


Don James Nachtwey, premio Princesa Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades : « Hay un trabajo que hacer ... contar la verdad. ¡Lo que deseo es despertar a la gente! Quiero que mis imágenes queden al margen de consideraciones políticas y conecten a un nivel humano. Mi trabajo es concienciar a la gente de que mis fotos de guerra muestra de crímenes contra la humanidad. Lo peor es que, como fotógrafo, me aprovecho de las desgracias ajenas. Esa idea me persigue todos los días, porque sé que si algún día mi carrera es más importante que mi compasión, habré vendido mi alma. La única manera de justificar mi papel es respetando a aquellos que sufren. La medida en la que lo logro, es la medida en la que se me acepta, y en la que yo mismo puedo aceptarme.


Doña Patricia Espinosa, Convención Marco de Naciones Unidas sobre el cambio climático y el acuerdo de París, Premio Princesa de Asturias Cooperación Internacional: «Tenemos en nuestras manos las herramientas para trabajar juntos y crear no solo un futuro sino un presente seguro y sostenible para nuestros hijos y los hijos de todos, es nuestro regalo de esperanza». Un regalo que quiso compartir con «la Princesa de Asturias, Doña Leonor, quien pronto cumplirá once años, y con los demás niños del mundo».«Me llenan de esperanza y requerirá del trabajo mancomunado de todos para hacer realidad un futuro sostenible, que dé esperanza a los jóvenes de hoy y a las generaciones futuras».


Don Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científca y Técnica : «Me siento profundamente conmovido al recibir el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Como consecuencia de un accidente de alpinismo, mis piernas fueron amputadas en 1982 debido al daño causado en los tejidos por la congelación. Desde entonces, he dedicado mi vida al progreso de la ciencia y la tecnología básica para permitir la reparación biónica de los seres humanos. Ojalá este reconocimiento arrojase luz sobre la misión global para acabar con la discapacidad humana en el siglo veintiuno a través de los continuos avances en la biónica».


Don Pedro Puig, presidente en España de Aldeas Infantiles SOS, Premio Princesa de Asturias de la Concordia: « El premio reconoce el esfuerzo de muchos niños y jóvenes por superar las dificultades que la vida les presentó. Este premio tiene una virtud muy importante como es que tiene mucha visibilidad" y así pone sobre la mesa "los problemas que afectan a la infancia vulnerable y a la juventud en todo el mundo".


Don Javier Gómez Noya, Premio Princesa de Asturias de los Deportes: «Este Premio significa algo más, es el reconocimiento a una carrera. Ojalá sirva para que el triatlón tenga más reconocimiento”. 




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Autora: Marifé Miguel García













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