domingo, 22 de octubre de 2017, 17:39
Elmonarquico2015
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Todos los días un zumo

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No cabe duda, lo sabemos desde niños: hay pocas cosas más sanas que los zumos, pero seguro que a ninguno se nos ha ocurrido hacernos un jugo de perejil, acelgas, brécol, zanahoria, apio, ajo y hojas de nabo, por lo demás muy eficaz para evitar las retenciones de líquidos. Sí, el mundo de los zumos es un gran desconocido en nuestras costumbres y se trata de un hábito muy sencillo, agradable y que hace de nuestra licuadora una auténtica fuente de salud.


Desgraciadamente los limitamos a consumir zumos envasados convertidos, en la mayoría de casos, en agua con azúcar.
Supongo que te sorprenderá, como me ocurrió a mí, leer una estadística como en USA el zumo de naranja industrial había tenido más repercusión en la obesidad norteamericana que las más famosas bebidas de cola juntas.


Lo cierto es que hoy en día nos lo dan ya todo hecho y nos cuesta ser parte activa de nada. Posiblemente, incluso de hacerte un zumo cada mañana te parezca demasiado trabajo, bueno a lo mejor puedes engañar a alguien para que te lo prepare. Pienso que el día en que cuando vayas a desayunar a una cafetería no solo te ofrezcan café y porras, si no también la opción de un tremendo y poderoso zumo de zanahoria, pimiento rojo, perejil, acelga y ajo, lo mejor para el estrés.


En el mundo moderno e industrializado parece que solo nos interesa lo que lleva el código de barras y fecha de caducidad.
Recuerdo el caso de un grupo de investigadores que pretendía descubrir cual era la sustancia química de la alcachofa que hace que esta sea beneficiosa para los problemas de hígado.


Extrajeron de la pobre alcachofa todo lo que pudieron e investigaron con esos productos por separado. Nada funcionó. 

La conclusión fue: lo que cura el hígado es la alcachofa. Y es que los alimentos no solo tiene vitaminas, minerales, proteínas, etc... También tiene vida. Es decir, con los alimentos obtenemos los nutrientes en conjunto, con su información, su activación, su interrelación con los demás nutrientes y elementos vivos. Y a nuestro organismo le sienta mejor así, le gusta más.


No es lo mismo darle a nuestras células botes de pintura suelto que darle una obra de arte ya terminada y colocada en su marco.


El consumo de zumos es especialmente importante para esas personas que ingieren gran cantidad de proteínas y glúcidos, Pues no obtienen suficiente vitaminas y minerales en proporción a aquellos que si lo hacen y producen un exceso de residuos no utilizables que es necesario eliminar.


Las frutas y las verduras reciben los nutrientes de la tierra, crecen con el agua y maduran con el sol. Eso es lo que tú recibes con los zumos. Para la elaboración de los zumos se prefería siempre utilizar alimentos biológicos, es decir, cultivados sin pesticida y sin abonos industriales ¿quién quiere pesticidas en sus zumos?


Una vez hecho el zumo se consumirá inmediatamente o se guardará al vacío en la nevera. De otra manera todas las vitaminas se oxidan y se pierden.


Si estáis interesados en el tema de los zumos buscad recetas sencillas y fáciles de hacer.Es la mejor manera de empezar. Así, posiblemente descubráis que hay más calcio en un zumo de brécol, col, nabo, brócoli y uvas negras, que en un vaso de leche de vaca.


O que con zanahorias, pimiento verde, limón y ajo solucionas un catarro mucho mejor que con aspirinas., o que exprimiendo brócoli, tomate, zanahorias, espinaca y col podrías combatir con facilidad ese dicho insomnio., o que el mejor remedio para la acidez de estomago es el zumo de patata.




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Autor: Miguel Ángel Peraita

Doctor en medicina 













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