miércoles, 18 de octubre de 2017, 17:00
Elmonarquico2015
Elmonarquico2015
Ahora veremos si Albert Rivera tiene madera de líder. Puede optar por aferrarse a su no a D. Mariano, con lo que sería fiel a su idea de que Mariano Rajoy es un político más que amortizado, pero, con ello, no dejaría otra salida que unas terceras elecciones.

​Albert Rivera&Mariano Rajoy, ¿condenados a entenderse?

El Sr. Rivera también puede optar por un pacto de investidura con el PP, obligando al Sr. Rajoy a poner en marcha políticas que, hace unos meses, pactaron PSOE y Ciudadanos.
|

Ha llegado la hora, tenía que llegar y ha llegado por el terror de los políticos a unas terceras elecciones. Hasta ahora, PP y Ciudadanos eran los únicos partidos que creían poder salir beneficiados de unos terceros comicios, pero Mariano Rajoy se ha dado cuenta de que si no lograra mayoría absoluta, algo muy probable, su investidura quedaría totalmente en manos de Albert Rivera, con lo cual la jubilación del pepero estaría cantada. Es decir, D. Mariano prefiere ponerse ahora en manos de D. Albert, que jugársela en una tercera vuelta que seguramente haría aún más clave a Ciudadanos, por la sencilla razón de que, cualquier subida de votos del PP, sin mayoría absoluta, no haría más que favorecer las pretensiones de D. Albert.


Así las cosas, ahora veremos si Albert Rivera tiene madera de líder. Puede optar por aferrarse a su no a D. Mariano, con lo que sería fiel a su idea de que Mariano Rajoy es un político más que amortizado, pero, con ello, no dejaría otra salida que unas terceras elecciones.


Por otra parte, el Sr. Rivera también puede optar por un pacto de investidura con el PP, obligando al Sr. Rajoy a poner en marcha políticas que, hace unos meses, pactaron PSOE y Ciudadanos. Esta segunda opción, parece la más adecuada para acometer los dificilísimos tiempos que corren en España, y, además, se dan las circunstancias ideales para vertebrarla, porque al parecer Mariano Rajoy, para seguir ocupando la poltrona, está dispuesto a desdecirse de las políticas que ha aplicado en su último cuatrienio, aunque a todas luces, eso le haga un muy flaco favor a su credibilidad y, por ende, a la de su propio partido. Además, a Pedro Sánchez, un pacto PP-Ciudadanos le iría como anillo al dedo, porque tendría la excusa perfecta para la abstención, dado que se discutirían y en su caso se aplicarían políticas ya pactadas hace poco con el Sr. Rivera. Y lo más importante, se evitarían unos terceros comicios que, casi con total seguridad, le costarían la cabeza al líder socialista.


A partir de ahí, a Albert Rivera, de negarse en redondo a negociar, se le podría ver el plumero. Efectivamente, en este punto, muchos se podrían preguntar por qué a Albert Rivera le importa tanto la fobia personalista que profesa hacia el Sr. Rajoy, hasta el punto de anteponerla a un pacto de investidura del que, sin duda, saldría beneficiada España, porque, entre otras cosas, permitiría salir del punto muerto en el que nos encontramos.


En fin, si D. Albert se niega a negociar ventajosamente con D. Mariano, la razón habrá que buscarla en que es el único interesado en que haya unas terceras elecciones, con lo cual y aunque no entre en sus cálculos, podría ser castigado por los electores, hasta el punto de convertir a Ciudadanos en un partido residual.







Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.