sábado, 25 de mayo de 2019, 00:54
Elmonarquico2015
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Batallas y héroes de España (I)

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La Historia de España no es sólo la Historia de nuestras Artes, de nuestras Ciencias etc..también es la Historia de nuestras Batallas y nuestros Héroes. Sin ellos hubiera sido imposible la vida actual. Ya lo dijo el General romano Vegecio: “…Si quieres la Paz prepárate para la Guerra…”


Así pues desde nuestros hombres primitivos que luchaban por conseguir unas tierras más fértiles, alimentos, agua o un fuego donde calentarse, pasando por las primeras tribus organizadas en pequeñas aldeas y que evolucionaron en los primeros Pueblos Ibéricos como los Tartesos, Fenicios, Cartagineses, Celtas, Íberos, Lusitanos, Romanos, Suevos ,Alanos, Vándalos y Visigodos: nuestros antepasados fueron protagonistas de cientos de batallas entre las más conocidas las luchas fronterizas contra la invasión de los moros o la ocupación Napoleónica y que el mismo Hollywood envidiaría para hacer suya nuestras Hazañas Bélicas.


Pero no nos adelantemos a los acontecimientos y empecemos con el Pueblo Hispano–Visigodo: ese gran desconocido en la aulas de nuestros colegios y olvidados por algunos de nosotros: por ello quisiera hacer una mención especial a este Pueblo que fue el primero en dar un sentimiento de Unidad Hispánica, a todos aquellos habitantes que vivían en un mismo territorio llamado Hispania, ellos intentaron conformar un solo Reino en España construyendo el primer Estado políticamente independiente de Roma en toda Europa.


Los godos buscaron desesperadamente un territorio al que llamar patria, lucharon ferozmente por la supervivencia; y durante cientos de años ni una sola generación escapó al hambre o a las guerras. Los Godos conformaron dos principales pueblos los Ostrogodos que entraron en Italia y los Visigodos que se quedaron en Hispania.


Los visigodos son algo más que una larga lista de reyes; fueron protagonistas de un período asombroso de la historia de España, vieron caer imperios como el romano y, mientras tanto edificaban el primer Estado independiente de Roma en solar hispano.


La decadencia del reino hispano-visigodo, principalmente viene dado por sus luchas internas para ocupar el trono de cada nuevo monarca que fallecía ya que la monarquía visigoda no contemplaba la mayoría de las veces el modelo de monarquía hereditaria sino Sucesoria es decir cada vez que moría un rey había que buscar un sucesor con lo que provocaba graves enfrentamientos armados entre los diferentes señores de la guerra por lo que esta situación acabó en la fragmentación de la unidad Hispana y desembocó en la ocupación de los pueblos musulmanes del norte de África que buscaban también una tierra para colonizar. La puerta a estos nuevos invasores se abrió en el año 711, al perder los visigodos su primera batalla contra los moros en Guadalete, lo último que se imaginó Don Rodrigo al llegar con sus caballeros a la zona es encontrarse con miles de moros que pensaban en quedarse y lo que en un principio se pensó que era otra de las muchas incursiones musulmanas con el fin de robar a los lugareños de las costas andaluzas para después retirarse y huir a las costas africanas; resultó ser una ocupación de Hispania en toda regla.


ESPAÑA Y LA RECONQUISTA


Durante la ocupación musulmana el reino hispano-visigodo consciente de que había perdido una gran batalla tuvo la fuerza y el honor de pensar que no había perdido la guerra. Los descendientes de las principales ramas o dinastías de estos valerosos guerreros visigodos; dux militares o señores de la guerra; se refugiaron en las montañas del norte de Hispania a fin de organizar los primeros núcleos de resistencia y que más tarde evolucionarían en pequeños reinos cristianos.


Importantes historiadores sostienen que estos reinos creados durante la reconquista no pueden ser considerados como una continuidad del reino visigodo; pero todos coinciden que son reinos creados por los descendientes de las familias más importantes del linaje visigodo ya que no cabe duda de que las primeras resistencias nacidas en estas montañas no pudo ser organizada por aldeanos o lugareños como los vascones, cántabros, astures etc. Pueblos acostumbrados a una vida apacible y fundamentada en el pastoreo o la recolección.


Por consiguiente si no hubiesen intervenido en la organización de estos núcleos de resistencia; expertos en el arte de la guerra como eran los visigodos; difícilmente hubiera comenzado una reconquista, o si se prefiere una voluntad por “recuperar el territorio perdido”, como así lo entienden algunos intelectuales de dudosa cátedra que hoy en día siguen afirmando de que no existió una Reconquista sino una larga lucha fronteriza, en la península Ibérica en los inicios del siglo VIII.


Por lo tanto todos coincidimos que este deseo de recuperar el territorio perdido tanto si se llama Luchas Fronterizas como Reconquista; hizo que varios individuos se organizasen en diferentes núcleos de resistencia vamos a llamarla “cristiana” para diferenciarse de la musulmana nacida en el norte de España.


Por lo que se deduce que durante 8 siglos esta resistencia luchó para recuperar ese territorio perdido: que si bien no hubo continuidad del reino visigodo si fueron los descendientes de ellos los que iniciaron esa Reconquista.


Lo que queda patente y hay que aclarar; es que durante varias generaciones hubo una convivencia entre moros y cristianos 

un intercambio de culturas pero jamás hubo fusión de razas; tanto los cristianos como los moros perdían el derecho de entrar en el paraíso si se mezclaban entre ellos; eso no quiere decir que no hubiese algún rey moro que dejara descendencias a alguna esclava cristiana o algún cristiano se enamorase de una mora como cuentan las leyendas; la prueba de que no hubo fusión de razas es que nuestras mujeres no lleven actualmente la misma vestimenta musulmana o bien no profesamos actualmente la mima religión.


Por consiguiente es evidente que hay una gran diferencia de cultura, que no es lo mismo que decir que ambos se beneficiaron y bebieron del rio del saber respectivamente; de ahí que hayamos conservado la religión católica desde entonces.


COVADONGA


Dicho lo cual empezaremos por la más famosa de las Batallas Hispanas; que su fama corrió como la pólvora convirtiéndose en una gran Leyenda cristiana; no obstante omitiremos las Hazañas Bélicas contra los romanos que fueron muchas: de las que Numancia fue la más Heroica y empezaremos por COVADONGA porque se convirtió en la esencia misma de la Hispanidad.


Así pues cuando los moros entraron en el año 711 d.C. los habitantes de Hispania quedaron congelados por el miedo y el terror que sembraban las tropas musulmanas por donde pasaban: era el nuevo Atila; por donde pisaban ya no crecía la hierba porque todo lo arrasaba. El pueblo hispano-visigodo quedó sorprendido por la rapidez invasora con que el pueblo musulmán había logrado. En poco tiempo logró un sometimiento pleno del pueblo hispano-visigodo debido a la pérdida del sentimiento de Unidad. Los moros iban ocupando territorio y cada territorio cercano; pensaba bueno… mientras no vengan hasta aquí y así hasta que ocuparon las ciudades más importantes creando núcleos de población que eran verdaderas fortalezas musulmanas.


Covadonga no fue una gran batalla de nuestra historia militar fue poco más que una escaramuza donde los habitantes de las montañas de Asturias estaba organizado en pequeñas guerrillas para protegerse en el caso de que los moros aparecieran; diez años más tarde desde la entrada de los moros por Guadalete llegaron hasta Cangas de Onís allá por el año 722, los moros en su expansión y buscando imponer el sistema de vasallaje implantado en el resto de Hispania decidieron bajo la autoridad de un bereber llamado Munuza controlar el norte; pero esta fue desafiada por los dirigentes del norte peninsular por lo que el Emir Amb-Asa envió al mando del general Al-Qama un ejército sarraceno que en ningún caso alcanzaría la cifra de 187.000 hombres que dice la Leyenda, aunque debieron de ser miles cuando las crónicas cristianas cuentan que nunca vieron una expedición de soldados tan numerosa, es evidente que hubo antes de Covadonga enfrentamientos entre moros y cristianos como atestiguan no sólo las crónicas y cantares sino los restos arqueológicos encontrados pero siempre habían salido vencedores los moros y obligado a la Resistencia cristiana a protegerse en el corazón de las montañas donde un numeroso ejército musulmán tendría dificultar en llegar. El desafío de los Astures al mando de un recién nombrado caudillo en la zona conocido por el nombre de Pelayo, con poco más de 300 hombres se dispuso a frenar a los musulmanes en un punto estratégico para realizar una gran emboscada en el angosto valle de Cangas de Onís en los Picos de Europa.


Las tropas al mando del comandante Al-Qama pecando de un exceso de confianza entraron en el estrecho desfiladero cayendo en una trampa mortal de piedras y flechas donde hubo multitud de bajas y obligando a la retirada de los moros con ellos iba Oppas, un Imán que había sido obispo cristiano hijo del traidor Witiza, fue capturado y llevado a la Cova Dominicana refugio de Pelayo, actualmente conocida por Cueva de Covadonga: la captura de Oppas supuso un revulsivo para la resistencia cristiana ya que el mencionado Oppas fue, el que propuso el paso de las tropas musulmanas a Andalucía informando a los moros que el reino visigodo Hispano estaba roto y era el momento para saquear el sur. Esta captura y victoria, significó una esperanza de recuperar la Tierra perdida y el inicio de la Leyenda de La Reconquista.


En el enfrentamiento armado de Covadonga el ejército musulmán huyó en desbanda presa del pánico; fueron perseguidos y hostigados por los guerrilleros de Pelayo llegando hasta Gijón que sería ocupado y recuperado fácilmente por Pelayo obligándoles de nuevo a huir hacia Olaíes la actual Proaza el ejercito musulmán del norte huyó para no volver en años.


Lo cierto es que si bien no fue una gran batalla militar supuso la primera victoria cristiana contra la dominación musulmana y que dio pie al establecimiento de una guerrilla organizada que evolucionaría en la creación del primer reino de la reconquista en Asturias: primera piedra de la futura y moderna nación española. Las crónicas musulmanas trataron de restar importancia a la gran derrota sufrida calificando a Pelayo y a sus hombres como animales salvajes incapaces de luchar y vencer en campo abierto como verdaderos soldados, por lo que fueron bautizados de asnos salvajes de las montañas. Los cronistas musulmanes contaron que ellos no estaban dispuestos a luchar más en esas condiciones, dejándolos durante años que se hicieran cada vez más fuertes, años más tarde los moros se darían cuenta de su error y tuvieron que volver para someter la resistencia cristiana en nuevas y famosas batallas como la de Clavijo en el año 844, Calatañazor en el año 1002, Sagrajas en el 1086, Alarcos en el 1195 y las Navas de Tolosa en el 1212, que supuso la mayor recuperación del territorio de España y el arrinconamiento de los moros en Andalucía y Levante hasta su expulsión definitiva con las batallas de Sevilla (1247), el Salado (1340), y Granada en 1492 y que en las próximas entregas las expondremos para deleite de los aficionados al espacio que la Revista digital “El Monárquico” ha dedicado en su apartado de HISTORIA.




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Autor: Manuel Alonso de Caso














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