viernes, 19 de octubre de 2018, 13:46
Elmonarquico2015
Elmonarquico2015
Patrimonio Nacional

El Palacio Real de Madrid

|

Fachada 1772

También conocido como Palacio de Oriente es la residencia oficial del Rey de España, aunque los actuales reyes no habitan en él, es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.


Es el palacio real más grande de Europa Occidental, con una extensión de 135 000 m², posee 3418 habitaciones y en su interior alberga un valioso patrimonio histórico-artístico.


Fue construido por orden de el Rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en el año 1734 y cuya demolición comenzó el 7 de enero de 1737. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio.


Su construcción comenzó en 1738 y fue su arquitecto el italiano Filippo Juvara, al morir este continuó la obra su discípulo Giovanni Battista Sacchetti y fue finalizado por el también italiano Francesco Sabatini realizando algunas reformas, su ampliación y decoración.


Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta. El 7 de abril de 1738 se puso la primera piedra de material de granito, colocada a unos 10 metros de profundidad en el centro de la fachada sur. El arzobispo de Tiro, Álvaro de Mendoza, bendijo el acto. El marqués de Villena, Duque de Escalona, actuando en nombre del Rey introdujo dentro de la piedra un cofre de plomo que contenía monedas de oro, plata y cobre acuñadas en las fábricas de Madrid, Sevilla, Segovia, México y Perú. Sobre la piedra había esta inscripción:


“ Aedes Maurorum / Quas Henricus III Composuit /Carolus V amplificavit / et / Philipus III ornavit / Ignis Consumpsit Octavo Kalendas Janvarii / Anno MDCCXXXIV / Tamden / Philipus V spectandas restitutit / Aeternitati / Anno MDCCXXXVIII”


La construcción duró veintiséis años, siete meses y veintitrés días. Y el primer monarca en ocuparlo fue Carlos III. 


El alzado del Palacio se compone de un basamento almohadillado, sobre el que se eleva el cuerpo principal de la construcción, estructurado por pilastras toscanas de orden gigante entre las que se abren ventanas y balcones. Rematando la cornisa del edificio se planificó la imponente balaustrada con la serie de reyes españoles, que Carlos III hizo bajar con el fin de dotar a la construcción de un aire más clasicista.


Alfonso XIII fue el último monarca que vivió en su interior y el último Jefe de Estado en residir en el, fue el Presidente de la Segunda República Manuel Azaña, que le dio el nombre de Palacio Nacional.


La restauración de las fachadas en 1973, que repuso algunas esculturas, permitió apreciar el diseño trazado por Sachetti. En su día, el italiano dispuso catorce jarrones y ubicó en las esquinas las estatuas del tlatoani azteca Moctezuma II y del inca Atahualpa, obras de Juan Pascual de Mena y Domingo Martínez, respectivamente.


Plaza de la Armería


En ella se encuentra la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, cuya construcción fue

Plaza de la Armería

patrocinada por el rey Alfonso XII para albergar los restos de su esposa María de las Mercedes de Orleans. Las obras de edificación del templo comenzaron en 1878 y concluyeron en 1992. Esta plaza limita hacia el oeste con los Jardines de Lepanto en la Plaza de Oriente.


Narciso Pascual Colomer, diseñó el trazado de la plaza en 1879, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés.


Los antecedentes de esta plaza se remontan a 1553, año en que Felipe II ordenó levantar un edificio para alojar las caballerizas reales, reformado en 1670 por José del Olmo. La construcción sobrevivió hasta 1884, un incendio hizo imprescindible su derrumbe.


El solar que hoy ocupa la Plaza de la Armería fue usado durante muchas décadas como anteplaza de armas.


Plaza de Oriente


Plaza de Oriente

La plaza de Oriente es de forma irregular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del cabo Noval y los Jardines de Lepanto.


Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería.


La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista. Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales. 


El grupo de estatuas forma parte de una serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.


Jardines del Campo del Moro


Situados en la parte norte, son de diseño francés. Tienen carácter monumental, creados en los 

Campo del Moro

años treinta del siglo XX.

Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio. Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.






Interior del Palacio



Escalera Principal 


Escalera Principal

La actual escalera, de tipo imperial y suave pendiente, es más sencilla que la proyectada inicialmente por Sachetti y fue concluida y diseñada por Francesco Sabatini, quien tomó como modelo la del italiano Palacio de Caserta, pero respetando la impresionante caja construida por Sachetti. Parte de un solo tiro de arranque hasta el gran rellano central, donde se divide en dos tramos paralelos que suben en sentido inverso al primero.


Los escalones, fabricados en mármol de San Pablo (Toledo), están labrados cada uno en una sola pieza de cinco metros de longitud y escasa altura, teniendo por tanto un ascenso poco pronunciado. La balaustrada de los dos tramos superiores se adorna con sendos leones de mármol, obra de Felipe de Castro y Roberto Michel. La bóveda está decorada con ricos estucos blancos y dorados y el Triunfo de la Religión y de la Iglesia, hermoso fresco de Corrado Giaquinto, pintor que fue mandado llamar por Fernando VI. La estancia se ilumina por cuatro grandes farolas de estilo imperio parcialmente doradas.


Salón de Columnas


La arquitectura de esta sala es exacta a la de la Escalera Principal, ya que fue la caja de la doble

Salón de Columnas

escalera proyectada por Sachetti.  Se utilizó para la celebración de bailes y banquetes hasta el año 1879, cuando, al fallecer la reina María de las Mercedes de Orleans, primera esposa de Alfonso XII, se situó en dicho salón su velatorio y se decidió construir un nuevo salón de baile, que también se utilizaría como Comedor de Gala, el cual es el que se utiliza actualmente.


Hoy en día el Salón de Columnas es utilizado para recepciones con numerosos asistentes, como el Vino de Honor posterior a la Pascua Militar y al discurso al Cuerpo Diplomático, además del encuentro de Embajadores de España y la entrega de los Premios Nacionales del Deporte.


Real Biblioteca


La Real Biblioteca la creó el Rey Felipe V en 1714 con volúmenes de su propiedad y ocupa el ángulo noroeste del palacio. Consta de dos plantas, amuebladas con librerías de caoba. Alberga colecciones de libros, medallas y monedas en número de 300.000 obras impresas, 4.000 manuscritos, 3.000 obras musicales, 3.500 mapas, 200 grabados y dibujos y alrededor de 2.000 monedas y medallas.


Real Botica


Real Botica

Durante el reinado de Felipe II la Real Farmacia se convirtió en un apéndice de la Casa Real, con la orden de abastecerla de medicamentos, función que continúa en nuestros días. La Real Farmacia que existe en la actualidad fue fundada como Museo de Farmacia en 1964. 






Sala de Desilaciones

Las salas de destilaciones y las dos salas adyacentes a la farmacia fueron reconstruidas tal y como eran durante los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII. Los frascos son anteriores y fueron realizados en las fábricas de la Granja y del Buen Retiro, existiendo también otros enseres fabricados en loza de Talavera en el siglo XVII.




Real Armería


Considerada como una de las colecciones las mejores del mundo, está formada por piezas que van desde el siglo XIII en adelante.

Real Armeria

Conserva armas y armaduras pertenecientes a los reyes de España y a otros miembros de la Familia Real, destacando entre las piezas la armadura y aperos completos que el emperador Carlos V empleó en la Batalla de Mühlberg, y con los cuales fue retratado por Tiziano en el famoso retrato ecuestre que se encuentra en el Museo del Prado; además hay piezas de torneo realizadas para Felipe II por los principales maestros armeros de Milán y Augsburgo.


Su galería de pintura nos presenta algunas joyas de nuestro Patrimonio Nacional como la Virgen con el Niño, de Luis de Morales; el Retrato de Isabel la Católica, realizado por Juan de Flandes; Salomé con la cabeza del Bautista de Caravaggio. También están representados Goya, Velazquez y Sorolla.



Sala de la Corona

Sala de la Corona


Se trata de una pieza decorada con tapices representando las cuatro estaciones. Con motivo de la proclamación de Felipe VI como rey de España el 19 de junio de 2014, la sala se remodeló para albergar los símbolos de la monarquía constitucional.


Así, se exponen la corona y el cetro pertenecientes a las Colecciones Reales, que nunca se habían expuesto antes al público, mostrándose solamente en actos ceremoniales. La corona procede del reinado de Carlos III y está realizada en plata cincelada, repujada y sobredorada. El cetro data del reinado de Carlos II y está realizado cristal de roca, filigrana de plata sobredorada, esmaltes y granates engastados. Ambos símbolos se han utilizado como emblema de la monarquía hispánica desde el reinado de Isabel II. 

En esta sala también se expone un collar de la Orden del Toisón de Oro, la más alta condecoración que concede la Monarquía española. Realizada en plata sobredorada y oro, fundidos, cincelados y esmaltados, la pieza que se muestra procede del reinado de Isabel II, quien se la impuso a la imagen de la Virgen de la Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha en 1854.



Salón del Trono


Salon del Trono

Fue conocido en el siglo XVIII como Salón de Embajadores, del Besamanos, de Reinos o de Audiencias, aún conserva la decoración original tal cual fue concebida por Felice Gazzola y Natali. El salón está presidido por dos tronos que son copia exacta del trono de la época de Carlos III. Las paredes estás tapizadas en terciopelo rojo deGénovacon orlas deestilo rococóde plata dorada bordadas enNápoles. A ambos lados del trono se sitúan cuatro leones de bronce dorado. Éstos últimos, cada uno de los cuales apoya una garra sobre una bola de caliza de color rojizo, fueron encargados por Velázquez dado que a su cargo de Pintor de Cámara unía el de Aposentador Real.


Decoran el salón doce consolas doradas de estilo rococó acompañadas por otros tantos espejos hechos en Italia, si bien las mencionadas consolas y los marcos de los espejos se terminaron de montar en la Real Fábrica de Cristales de La Granja. Tanto los espejos como las consolas presentan diferente diseño dentro de una unidad de trazado. Fueron diseñadas por Ventura Rodríguez para ocupar el mismo lugar donde hoy en día siguen colocadas. Representan, junto a los espejos, las cuatro estaciones del año, los cuatro elementos y los cuatro continentes conocidos hasta aquel momento.


En la bóveda destaca la alegoría pintada por Tiépolo en 1764 y que representa «La Grandeza de la Monarquía Española».











Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.