jueves, 14 de diciembre de 2017, 18:10
Elmonarquico2015
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Nobleza obliga

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RafelCalle

 De grado superior la donosura, y al tiempo la expresión que fulge la nobleza de un alma laboriosa y polifacética, testigo de excepción y entusiasta hasta la médula, del reinado que su España ha vivido en los últimos cuarenta años y que vive ahora, precisamente, en la edad de los grandes retos democráticos. Don Francisco Rodríguez Aguado (Granada, 1951), poseedor de innumerables distinciones, es también el presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España (HNME) y presidente de la revista El Monárquico, cuya vertebración, en el primer ejemplar que ahora ustedes, distinguidos lectores, tienen ante sus ojos, le ha llenado de alegría y de una saludable y bien ganada satisfacción personal. Abordamos a don Francisco en el Casino de Atarfe, en Granada, con motivo de una presentación privada, previa a la presentación oficial, de su último libro Historia de los matadores de toros de Granada, tercer volumen de la saga Historia del toreo en Granada.


Pregunta. Don Francisco, empecemos por darle la enhorabuena por su gran actividad, como demuestra este primer número de la revista El Monárquico y la presentación de su nuevo libro. Pero, antes de nada, nos apresuramos a preguntarle ¿cómo se encuentra de sus últimos inconvenientes de salud?


Respuesta. Muchas gracias. Siempre es estimulante marcarse unas metas y ver que se cumplen satisfactoriamente. En cuanto a mi estado de salud, aunque delicado, lo afronto con entereza y optimismo. La evolución es lenta pero favorable, y eso ya es una gran victoria y motivos suficientes para darle Gracias a Dios.

 

P. Vayamos directamente a la revista El Monárquico, ¿por qué nace? ¿Para qué?


R. Buena pregunta. Para mí como Presidente de la HNME es un reto apasionante porque supone un punto de inflexión y esperanza, que abre una nueva etapa en la Hermandad Nacional Monárquica de España con un medio que contribuye a la pluralidad con el objetivo de ser útil y eficaz. "El Monárquico" nace con un claro objetivo: convertirse en un medio de comunicación de referencia en el ámbito de la monarquía. Es innegable que el periódico es una de las formas de comunicación más importante que existe en la actualidad, siendo además una de las formas más accesibles que tiene la mayor parte de la sociedad de acceder a la información, unido a que en las últimas décadas ha sufrido algunos cambios muy radicales, especialmente en lo que respecta a la aceptación de los soportes tecnológicos como internet. A través de estos soportes se ha llegado incluso a más gente y mantener el ritmo actualizado de datos más intenso y rápido que antes. No se nos puede pasar por alto que hoy día la información es un instrumento de poder que influye de forma voraz sobre la opinión de la sociedad a través de la cual se defienden diversas posturas e ideologías, y precisamente esa fue mi idea: proyectarnos a la sociedad desde nuestra ideología monárquica. Así pues, y resumiendo, "El Monárquico" nace con la idea de llenar un vacío existente en torno a las noticias, información o hechos que conciernen a nuestra Casa Real. Como toda publicación, cumple dos fines primordialmente, informar, centrando nuestro enfoque particular en la institución monárquica y a su vez entretener, para lo cual se le ha dotado de contenidos amenos e interesantes. Nace con la calidad que le aportan desde sus inicios conocidas e inteligentes plumas de la prensa, historia, literatura, poesía… españolas e internacionales, así como las colaboraciones periódicas o puntuales de profesionales en diferentes ámbitos, que dotarán de riqueza y pluralidad a sus contenidos, siempre buscando el necesario equilibrio entre rigor y divulgación.


P. Dentro de su evidente cabecera, ¿caben intelectuales, escritores, colaboradores, en general, que no sean monárquicos? En todo caso, nadie mejor que usted para explicar a nuestros lectores la línea editorial de El Monárquico.


R. Por supuesto. El hecho de que su nombre "El Monárquico" sea indicativo de la línea a seguir por el mismo, no es óbice para que se cumpla uno de los objetivos que es dotar a sus contenidos de riqueza informativa. Esta riqueza se despliega en cada uno de los artículos a través de la palabra, si ésta nace de mentes plurales dotará a la publicación de ideas, opiniones y contenidos diversos. Las aportaciones de escritores, intelectuales y colaboradores monárquicos y no monárquicos harán posible la emisión de pareceres contrastados y ello es fundamental para lograr una pluralidad informativa más amplia y enriquecedora. "El Monárquico" nace como un periódico plural y abierto. Los monárquicos no somos políticos. Somos constitucionalistas y la Constitución deja muy claro que España es un Reino y que el Rey es el jefe del Estado. Por tanto, un monárquico puede pertenecer a cualquier ideología política, como así es en realidad. Eso es algo que todos debemos saber y por tanto, no estoy cerrado a que una persona poco convencida de la eficacia de la monarquía como modelo de Jefatura del Estado escriba, siempre y cuando lo que escriba se atenga a las normas lógicas del respeto y ética periodística. 

Historia de los matadores de toros de Granada


P. Puesto que estamos en la presentación de su libro, hablemos de ello. Se trata del tercer volumen de una serie, ¿qué ha querido mostrar, tanto en este cuanto en los anteriores? ¿Qué pueden esperar los lectores?


R. Mire, cuando uno tiene una pasión y además espíritu docente, lo que desea es compartir con los demás lo que modestamente sabe, legar ese conocimiento y no guardárselo para uno. Es satisfactorio el trabajo que aporte un enriquecimiento personal, pero si ese enriquecimiento es compartido con aquellos interesados en el tema, la satisfacción obtenida es inmensamente gratificante. Yo me propuse investigar la historia taurina de Granada porque es algo que desde bien pequeño me había interesado mucho, rememorar las vidas y hazañas de los toreros antiguos me hacía soñar, toreros de los que por supuesto no conocía ni sus nombres , ya sabe usted..., esos sueños infantiles que todos hemos tenido con algo que nos atrae y emociona. La publicación de mi primer libro llegó por casualidad. Un periódico me pidió que escribiera una serie de artículos en los que contara brevemente la historia del toreo en Granada. Luego, toda esa serie de artículos dieron forma a un libro que tuvo mucho éxito: "Breve historia de la Tauromaquia Granadina". Pensé que tendría que afrontar otro reto: inventariar a los toreros granadinos con sus respectivas biografías más o menos extensas, ya que había observado que en la monumental obra “Los Toros”de D. José María de Cossío faltaban muchos de los que yo tenía noticia, o bien sus epígrafes estaban muy incompletos por desconocimiento. Me costó trabajo, pero tras muchos años de investigación recuperé más del 80% de toreros que no aparecían en el Cossío, entre novilleros, banderilleros, picadores, matadores de toros, señoritas toreras y hasta toreros cómicos. Su título lo dice por sí solo, De Plata y Oro.Inventario de toreros Granadinos.Y por fin, ya editado el segundo, pensé que le debía una obra unitaria a los matadores de toros de Granada. No se trata de dejar reflejadas sus biografías solamente, sino de aunar documentación y estadística, el resultado es un compendio de datos muy completo para posteriores investigadores y para el aficionado en general. Me siento feliz con los resultados porque en Granada se me está considerando como el historiador de la tauromaquia granadina, y un regalo precioso es la gratitud que todos los toreros me están demostrando.Así pues, este libro es ante todo un tributo a aquellos que dedicaron su vida a su pasión y de la que hicieron su profesión en esta vida. Un intento por perpetuar en el tiempo nombres que de otra forma quedarían olvidados. Ya que Granada es mi ciudad, es un placer y hasta un reto dejar plasmado aquello que pertenezca a su cultura y su historia para que tanto en el presente como en el futuro pueda suponer una referencia a quien lo necesite o le interese. En cuanto a lo que los lectores pueden esperar es lo que ofrecen sus páginas, años de investigación y dedicación para recoger las biografías taurinas de todos los matadores de toros granadinos, sus vidas hasta llegar a la culminación de sus carreras, éxitos, victorias o en muchos casos reveses y caídas de ilusiones malogradas. 

         

D. Francisco Rodríguez Aguado

P. Hoy en día, con la que está cayendo en contra de la tauromaquia, en manos de intereses partidistas, ¿cómo cree que tienen que encarar el asunto los amantes de la Fiesta?


R. El asunto, concretamente este año ha sido muy complicado. Es tal y como usted dice. Ha sido un año convulso para la fiesta por la cantidad de ataques de activistas antitaurinos, que por cierto están financiados desde fuera de España, concretamente desde Holanda. Increíble pero cierto. Una plataforma creada en 1993 lleva más de veinte años financiando acciones antitaurinas en España y otros países taurinos gastando anualmente más de 37.000 euros en promover estas acciones, consistentes ni más ni menos que en coartar la libertad de los aficionados para asistir a las corridas de toros, así como de impedir que agencias de viajes ofrezcan paquetes turísticos en los que incluyan festejos taurinos o enviando correos con mensajes anti taurinos, que les cuesta otros 9.000 euros anuales. Respecto a la forma de encararla por parte de los aficionados, es no rendirse y continuar fieles a nuestra afición haciendo uso del derecho que nos asiste. En Francia han sido mucho más rápidos que nosotros y consiguieron a través de la UNESCO que la fiesta fuese declarada "Patrimonio Cultural Inmaterial del País" para contrarrestar las ofensivas de organizaciones antitaurinas. Esta sería la forma más razonable y segura para los aficionados españoles, porque las leyes nacionales pueden cambiar según el signo del partido que gobierne, mientras que si se consiguiera la calificación de la UNESCO, cualquier Gobierno, fuese del signo que fuese tendría que respetarla y protegerla, puesto que España tiene firmado un tratado internacional con ese organismo. Pero, en fin, algo hemos conseguido para frenar tanto atropello, y por fin el PP ha aprobado la ley que incluye las corridas de toros como "Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad"


P. La monarquía, una de sus grandes pasiones y en la que usted es una autoridad. ¿Cómo piensa que será en reinado de Felipe VI, en los delicadísimos tiempos que vive y habrá de vivir nuestro Monarca?


R. Evidentemente la España de Felipe VI tendrá que ser distinta a la de su padre, como lo fue la España de Alfonso XIII y de otros reyes anteriores, aunque la Constitución Española es una garantía institucional y de convivencia que facilitará el proceso. La sociedad va evolucionando y muy rápidamente además. En cuanto a cómo será el reinado de Felipe VI, soy optimista. Su preparación desde los diez años ha estado enfocada precisamente hacia este momento. Ha tenido una sólida formación militar, fue Coronel de los tres Ejércitos, y ha tenido además una importante formación en Economía, Derecho y en Diplomacia, como lo demuestra su trabajo diplomático en Iberoamérica durante dos décadas. El balance de su primer año de reinado habla por sí solo. Pronunció un discurso en las Cortes Generales muy institucional que ha cumplido con mucha coherencia tal y como se había comprometido a hacer. El momento histórico actual coincide con un periodo de cambio no sólo a nivel nacional sino mundial. Nuestro Soberano es consciente de la dura labor que debe afrontar y los nuevos retos que le obligarán a asumir un papel activo. Su trayectoria desde el momento de su coronación ha ido encaminada en esa línea y así ha dejado claro en cada una de sus intervenciones. Su labor, así como la labor de la Casa Real en conjunto está siendo impecable. Es un rey de su época y en sintonía con las coyunturas sociales y políticas presentes. Asume su papel activo ante unas demandas de gran calado y su labor no es sencilla ni fácil. La complejidad de estos tiempos demanda una mano segura y firme dotada a su vez de visión de futuro, sensatez y prudencia que trabaje como así lo viene haciendo en aras de cohesionar y propiciar el avance de una sociedad también madura, pero obligada a afrontar una serie de factores y circunstancias cambiantes e inciertas; en este proceso, la Monarquía, dotada de eficacia y ejemplaridad, asume su papel de garante y consolidador de nuestro sistema democrático.


P. Por cierto, don Francisco, ¿monárquico es sinónimo de ser conservador? Por otro lado, ¿puede un progresista o alguien de izquierdas, pertenecer a la Hermandad Nacional Monárquica de España? 


R. Rotundamente no. Monárquico no es en estos tiempos sinónimo de conservador, si lo entendemos como enemigo de asumir los cambios necesarios para avanzar, es sinónimo de partidario de un sistema como el actual, un sistema en el que la soberanía reside en el pueblo como bien dice nuestra Constitución en su título Preliminar pero constituido en la forma política de Monarquía Parlamentaria, dotada de una neutralidad que la hace garante de una estabilidad política al velar por el interés general del estado y la sociedad en su conjunto, cohesionadora y celosa de la unión y progreso del conjunto de los ciudadanos empleando medios y recursos para ello, con visión de futuro y apertura a los cambios inminentes, necesarios y seguros de los que estos tiempos nos van a obligar a ser testigos. Y en cuanto a la segunda pregunta, naturalmente que puede pertenecer a la HNME.


P. Cambiemos de tercio, para llegar a su faceta profesional. Usted trabajó toda su vida en el hospital San Cecilio, de Granada, en partos, también fue profesor en la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud, en la unidad de matronas, hasta que se jubiló, un poco prematuramente a causa de un infarto de miocardio. Cuéntenos de todo ello.


R. Efectivamente. Ha sido una larga carrera que me ha satisfecho mucho no solo a nivel profesional sino también en lo personal. Compatibilicé mi profesión desde el principio en dos hospitales distintos: en el Universitario "San Cecilio" y seis meses después comencé a trabajar en el Hospital Militar, ambas plazas obtenidas por oposición con diferencia de seis meses. En el Hospital Militar ya había alcanzado el grado de capitán cuando fue cerrado durante el gobierno de Felipe González, faltándome muy pocos meses para el ascenso a comandante. Continué solo con el Hospital Universitario y en poco tiempo aprobé el examen para cubrir la plaza de Profesor Asociado Tipo I en la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud para impartir clase en la Unidad de Matronas. Era muy joven y con muchas ganas de trabajar y de hacer cosas. Esa fue la forma en la que "metí" cabeza en la Universidad hasta que me llegó la prejubilación, pero sin ningún trauma porque tuve tiempo de realizarme como profesional en una de las especialidades más bonitas de la medicina: la Obstetricia.


P. Y por fin, llegamos a sus cosas más privadas. Por ejemplo, ¿su esposa, doña Rosa Giménez Guardia, y sus tres hijos?


R. Pues mire usted, ella precisamente tiene lo que tanto envidio en mí mismo: la paciencia. Eso me ayuda mucho porque sabe lo comprometido que estoy con determinadas cosas, no solo con la Hermandad, y lo respeta. Ha salido de ella desde siempre, que conste que no es una imposición en absoluto por mi parte, pero saber que lo acepta de buen grado es algo que a mí me ayuda, aunque sea a costa de quitarle tiempo a ella. En cuanto a mis hijos, ¿qué puede decir un padre? Me siento orgulloso de ellos porque se lo merecen. Son ante todo muy buenas personas y creo que son lo que sus padres quisimos que fueran. Hemos tenido suerte en ese sentido.


P. ¿Un personaje histórico a quien admira?


R. Admiro a muchos, pero sin duda, uno, por la importancia del momento que le tocó vivir es Fernando El Católico, quizás oscurecido por la arrolladora personalidad de su esposa, la Reina Isabel, pero él, fue todo un ejemplo de Diplomacia. No en balde sirvió de inspiración a Maquiavelo para escribir su famoso libro El Príncipe. Para mí, es cierta la conocida frase"detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer". Pero cabe también que "detrás de una gran mujer puede haber un gran hombre". O que, en definitiva, el gran hombre y la gran mujer estén uno al lado del otro y se influyan mutuamente. Este puede ser el caso de los Reyes Católicos y ese lema tan conocido de: "Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando". Por eso a mí me gusta pensar en Fernando El Católico situándolo delante, detrás, al lado de su esposa o incluso ambos enfrentados en ocasiones. Maquiavelo lo puso de ejemplo. Por algo sería.


Firmas autor

P. ¿Un personaje actual?


R. El Papa Francisco por su valentía.


P. ¿Un amigo imprescindible?


R. Creo que algunos amigos son prescindibles llegado el caso, pues la amistad es una de las lealtades más profundas, sacrificadas y puras en nuestras vidas, pero creo que el "amigo" del que yo no podría prescindir lleva nombre femenino y se llama FE. Fe en mí mismo. Creerme lo que hago, amarlo y luchar por ello con ilusión y ahínco.


P. ¿Un sueño por realizar?


R. ¡Madre mía! Me quedan muchos aún. Si yo le dijera a usted...


P. ¿Una cualidad imprescindible?


R. En mí debiera ser la paciencia, algo que me cuesta mucho. Envidio mucho esa cualidad.


P. ¿Lo que más detesta?


R. La traición.


P. ¿Una música?


R. En esta faceta soy más bien clásico. Me gusta la copla, el flamenco, el jazz... y por supuesto, la música clásica, cada vez más.


P. ¿Lo más curioso que le ha pasado?


R. Cuando se tiene mi edad ya no se asusta uno de nada, y ya es hasta incapaz de recordar lo más curioso que le ha sucedido, pero puedo asegurarle que muchas de esas cosas, más que curiosas me han parecido surrealistas. La vida está salpicada de momentos asombrosos. 


P. ¿Algo de lo que se arrepiente?


R. De haber perdido el tiempo más de lo necesario, porque el dinero se puede perder, pero también se puede recuperar. El tiempo, nunca, porque el tiempo es una porción de nuestra vida que jamás podremos recuperar.


P. ¿Un libro?


R. Para un bibliófilo como yo, esta pregunta tiene su complicación, porque cada libro al que me enfrento (como cualquier otro bibliófilo) es una nueva y maravillosa aventura por descubrir. Pero como tengo que contestarla, le diré que hubo un libro que me hizo disfrutar muchísimo. Fue premio Internacional de Novela 1987 de Plaza & Janes Editores de 1987 de Néstor Luján, y su título "Decidnos, ¿Quien mató al Conde? y por subtitulo, "Las siete muertes del Conde de Villamediana". A mí me parece una novela fuera de lo común que nos sitúa en el Madrid del siglo XVII en agosto de 1662, cuando era asesinado públicamente una de las figuras más destacadas de la corte de Felipe IV, el poeta satírico-torero Conde de Villamediana, cuando contaba 40 años.


P. Pues, muchas gracias por atendernos, don Francisco, quiere decir algo más para los lectores de El Monárquico?


R. Gracias a usted, Rafel, por su amabilidad y su tiempo. Ha sido un honor ser entrevistado para el primer número de El Monárquico. En cuanto a los lectores, espero que sepan apreciar el esfuerzo de la Hermandad Nacional Monárquica de España por conseguir los objetivos que nos marcamos hace ya 54 años y que siguen siendo nuestra prioridad, luchando por ellos a diario. Deseo que el periódico que ahora nace sea de su agrado. Y, por supuesto, gracias al magnífico equipo de redacción que usted dirige, y a Joaquín Ortega García por su gran trabajo en diseño y maquetación.






















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