viernes, 1 de noviembre de 2019, 14:28
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​La otra Navidad

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Siguen las rebajas, las compras para Navidad, las compras compulsivas…, y la recogida masiva de alimentos para los necesitados y ¡digo yo!... ¿Y si se hiciera con un poco de control?

Muchos de esos alimentos se venderán a bajo precio, otros acabarán en la basura y otros irán a las despensas de personas que han hecho de conseguir subvenciones y ayudas su forma de vida y, ¡no lo queremos ver! Lavado de conciencia, buenismo, falsa solidaridad y la filosofía del hacer por hacer hacen más daño de lo que podamos imaginar, porque potencian a los “pone cazos" y no dan salida a quienes de verdad están pasándolo mal, que no son precisamente los que lo pregonan

Muchos medios están divulgando, aleccionados por sectores de extrema izquierda, la extrema necesidad de los sin techo, atribuyendo la causa de esta situación a la crisis económica, la desigualdad, la falta de recursos sociales...

¡Y resulta creíble! ¡Hablen con ellos!

Alcoholismo y toxicómanos, ludópatas, inmigrantes que no entran en las subvenciones, mafias dedicadas a tráfico de personas, enfermos psiquiátricos sin tratar porque esta especialidad es una de las cenicientas de nuestra sanidad pública.... Y algún caso aislado de crisis. ¡Hablen con ellos! Con los que hablen español claro, observen los y verán cómo ese argumento se cae con la realidad.

Un recuerdo de mi infancia, mi colegio y todos los del pueblo hacían una campaña de recogida de alimentos, dulces, juguetes, ropa, calzado…. Cada niño llevaba lo que su familia le podía dar y durante días se hacían lotes, en función de las necesidades de las familias a las que iban destinados y las llevábamos personalmente, sin cámaras, sin prensa y jugábamos con esos niños y cantábamos villancicos y ese día merendábamos todos juntos y..... ¡Rompo mi lanza por ellas! Porque estaban allí, la sección femenina que a través de las cátedras ambulantes y del servicio social, enseñaban cocina, higiene, lavado planchado, costura, reutilización de todo, porque una cosa es pobreza y otra miseria. Hacían seguimiento y no daban por dar…

Así, muchos destinatarios tiran comida, ropa cuando está sucia, en vez de lavarla, no buscan trabajo, tienen hijos sin poder mantenerlos para obtener todas esas ayudas y vivir de ellos, se acomodan y encima montones de basura de más.... No solo tiran los ricos, también los pobres.

Felicitaciones a las asociaciones que trabajan para sacar a estas personas de la calle mediante búsqueda de empleo, formación, tratamientos y atención personalizada y compañía. En suma, con trabajo y trabajando para salir trabajando y con eficiencia y eficacia y no con buenismo, demagogia, engaño y compra de votos.

No nos dejemos engañar y pongamos nuestro granito de arena.

Valoremos lo que tenemos, defendámoslo y disfrutémoslo con salud y paz.

Firmado: Belén Estevan




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