sábado, 24 de agosto de 2019, 05:20
Elmonarquico2015
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MALLORCA TIENE REY

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Mallorca


Dignos herederos de las huestes de Jaime I el Conquistador, los habitantes de la ciudad de Palma de Mallorca conocen muy bien el vínculo secular que, desde 1229, les une al ser monárquico.

No sólo eso, ya que, a diferencia de aquellos que ahora quieren colonizar políticamente las Islas, las Baleares sí llegaron a ser un Reino cuando en 1276 Jaime II se convirtió en su primer rey privativo. En efecto, el Reino de Mallorca comprendía el archipiélago Balear, los condados de Rosellón y Cerdaña, Montpellier y algunos otros pequeños enclaves. Un Reino que contó con tres monarcas: Jaime II, Sancho I y Jaime III; hasta que la ambición aragonesa de volver a unificar los territorios, separados en el testamento de Jaime el Conquistador, logró su objetivo en 1349 tras la fatídica batalla de Llucmajor.

Muy larga también la relación de los reyes de España con las Islas a lo largo de los siglos. Estrecha y leal. Y así se volvió a poner de manifiesto desde 1973, cuando, siendo don Juan Carlos Príncipe de España, se produjo la cesión del Palacio de Marivent para que la Familia Real pasara sus vacaciones en Mallorca. Año tras año esta tradición se ha repetido, de manera que ya el Rey de España y Mallorca constituyen un binomio perfecto que todos los españoles y extranjeros conocen muy bien.

Se da la circunstancia, sin embargo, de la existencia de ciertas voces discrepantes a la anual presencia de nuestros soberanos en la Isla. Esa oposición se focaliza en ciertos colectivos ideológicamente extremistas y en sus amarillos compañeros de viaje, esos que, aborreciendo su propia historia, su lengua y tradiciones, laboran día a día para que Baleares sea un apéndice de la inexistente “republiqueta”.

Año tras año, la cálida recepción de SS.MM. los Reyes a lo más granado de la sociedad balear, en el bello Palacio de La Almudaina, es el momento elegido para la protesta callejera. Ruido mediático y escaso apoyo, pero soledad en la otra parte. Felizmente esa dinámica de silencio se ha roto en convocatorias anteriores, y este año de forma mucho más elocuente. Numerosas asociaciones y colectivos, entre ellos nuestra HNME, convocaron una manifestación de apoyo en la que demostraron sobradamente el cariño de Mallorca a sus Reyes y el orgullo de la identidad balear, que por tal, es también española.

Papel destacadísimo en toda esta situación ha sido el de nuestro querido amigo don José Fernández García, delegado de la HNME en Baleares. Al frente de su Delegación ha logrado que nuestra Hermandad esté presente en la lista de protocolo de la Casa Real y ser recibido por don Felipe y doña Letizia, junto a su esposa, en la recepción de La Almudaina.

También supo exponer elocuentes razones en un debate con un autoproclamado republicano y anticapitalista en el canal televisivo Cuatro; y horas después encabezar la representación balear de la HNME en la manifestación de apoyo a la Corona.

Debemos estar muy felices por lo logrado: la Hermandad físicamente acompañando a don Felipe VI; la visión unifocal de la protesta, rota ante la voz de firme apoyo de la Hermandad en los medios de comunicación y en la calle; la Mallorca monárquica y española reivindicada.


A buen seguro, los Reyes Privativos de Mallorca, desde sus tumbas en la cabecera de esa portentosa Catedral de Palma, esbozaron una complacida sonrisa al contemplar cómo se sigue defendiendo, con valor y dignidad, el principio monárquico, la historia de Baleares y la realidad de una España unida y plural.


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