viernes, 20 de septiembre de 2019, 13:41
Elmonarquico2015
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La Pamplona Oriental de Víctor Eusa

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Muchos de los edificios proyectados por el arquitecto navarro Víctor Eusa poseen una notable influencia del arte del Medio Oriente que no ha sido lo suficientemente estudiada y que dan a la ciudad de Pamplona durante su modernización en las primeras décadas del siglo pasado, una impronta orientalizante como sólo los grandes artistas saben expresar.


Fachada con la cruz de la Casa de  Misericordia


EL VIAJE POR MEDIO ORIENTE DE EUSA

Víctor Eusa Rázquin (Pamplona 1894-1990) fue la figura central de la arquitectura en Navarra durante la mayor parte del siglo pasado. Ocupó el cargo de arquitecto municipal y más tarde el de arquitecto de la Diputación Foral, dedicando su labor a la modernización de la ciudad, especialmente en la construcción del segundo ensanche tras el derribo de la antigua muralla.


Terminados sus estudios de arquitectura en Madrid en 1920 concentró su mayor actividad en Navarra. Posee una arquitectura expresionista basada en líneas rectas y quebradas muy pronunciadas. En los materiales de construcción sobresale el ladrillo, el hormigón, así como ocasionalmente la madera y expresa un gusto por las vidrieras, el color y la luz.


En 1922 debió de emprender un viaje personal con 26 años a Medio Oriente, siguiendo las rutas de las grandes peregrinaciones de Tierra Santa, Egipto y Roma que promovió José María Urquijo en las dos primeras décadas del siglo XX. En 1923 participó en el mes de abril de la peregrinación nacional a Tierra Santa que dirigió el canónigo chantre de Vitoria, Carlos Lorea, que en 1936 se traslada con el mismo cargo a la catedral de Pamplona. Entre las personalidades que acuden a Jerusalén en la documentación del archivo de la Custodia de Jerusalén se encuentra su nombre.


Fachada de los Pau00fales con la cruz



Estos viajes le permiten conocer Grecia, Turquía Palestina, Malta, Rodas y el norte de Egipto fundamentalmente. En Jerusalén ejercía como cónsul de España el navarro Pablo Jaurrieta. Pablo y Víctor eran buenos amigos y no podemos descartar la posibilidad que este viaje sea fruto de una invitación personal del cónsul. En Pamplona ambos formaron parte de la junta parroquial de San Agustín en períodos diversos, tal y como figuran en las actas de la iglesia, por lo que sus contactos personales fueron desde época temprana.


En 1922 se descubre la tumba de Tutanjamon y España como el resto del mundo queda fascinada por el enorme hallazgo. Las grandes peregrinaciones hispanoamericanas de los años 24, 25 y 26 promovidas por el obispo de Vitoria y el cuerpo diplomático de Jerusalén y Egipto permitieron conocer a los viajeros los tesoros hallados del joven faraón. Eusa no quedó ajeno al atractivo de este gran descubrimiento. Reproducimos las líneas publicadas por el estudioso de su arquitectura Don Fernando Tabuenca González, extraídas de sus notas ante la fascinación del Cairo:”El Oriente magnífico, maravilloso, el Oriente lleno de luz y armonía, el Oriente lleno de vida y misticismo, ha aparecido por fin ante mí, con toda su fuerza y esplendor...Mi emoción ha sido tan intensa que han pasado ya algunas horas y mi ensueño continúa con tal fuerza que ha llegado a constituir una verdadera tortura. Mi pobre alma occidental se ha sentido empequeñecida ante tanta grandeza, ante tanta bondad, ante tanta riqueza…”


LA PAMPLONA ORIENTAL

Tras su regreso a la capital Navarra inicia una de sus etapas más florecientes. Entonces, gobernaba la diócesis el obispo Mateo Múgica Urrestarazu, que había sido director espiritual de las peregrinaciones nacionales a los santos promovidas por Urquijo. Eusa mantiene una excelente relación con Múgica. Durante este momento proyecta el edificio para la orden de las Hijas de María Inmaculada, Escolapios, los Paúles, la Casa de Misericordia, el Seminario Diocesano, los parques de la Taconera y de la Media Luna entre algunas obras.

En los edificios de este periodo destaca los patios internos con fuentes gusto islámico, canalizaciones de tradición nabatea o egipcia, el empleo en la geometría de sus fachadas o interiores que evocan el zigurat mesopotámico, la presencia de la imagen de obeliscos en vanos y vidrieras o bien el uso del arco trilobulado de medio punto.



Uno de los elementos más sobresalientes en la arquitectura de estos años es la emulación de la Cruz del Santo Sepulcro de Jerusalén como la podemos observar en la en la entrada de la Casa Misericordia, en la fachada e interior de la iglesia de los Paúles, en la fachada del colegio de Escolapios o en el propio Seminario Diocesano de Pamplona, por citar algunos ejemplos. Ya, en 1913 aparece como profesor del seminario diocesano el sacerdote palentino Emilio Román Torío, canónigo de la catedral de Pamplona y profesor de hebreo y caldeo, lo que muestra un interés por la enseñanza de lenguas semitas orientales en la capital navarra.


EL COLEGIO DE MARÍA INMACULADA (SERVICIO DOMESTICO)

Eusa proyecta la primera construcción para una orden religiosa la del colegio de las Hijas de María Inmaculada (conocida como el servicio doméstico), situado entre la avenida Roncesvalles y la calle Amaya. La orden fundada Vicenta María nacida en Cascante, llega a Pamplona en 1916, con el obispo José López de Mendoza García, momento en el que estaba vigente la Ley de Candado que no permitía establecerse a la órdenes religiosas. 


Techo y coro de la capilla de Maru00eda Inmaculada

Durante diez años residieron en el seminario diocesano hasta que el obispo Múgica les pidió la fundación de un colegio para la educación femenina. En 1922 es proyectado el edificio en la avenida Roncesvalles y calle Amaya por Víctor Eusa y Saturnino Ulargui. Tras el regreso de la peregrinación por Tierra Santa realiza él solo el proyecto en 1924. El 8 de julio de 1927 se erige el Vía Crucis en la capilla y el convento por el capellán Emilo Prádanos y el 30 del mismo mes se inaugura el edificio con una magna procesión eucarística presidida por el obispo Mateo Múgica, con la presencia del arquitecto y de la fundadora de la orden. El prelado bendice la capilla y el colegio. De nuevo, el 26 de marzo de 1938, siendo obispo Marcelino Olaechea se da la anuencia para eregir las estaciones del Vía Crucis al capuchino Hermenegildo de Ciaurriz, conmemorando los once años triunfales desde su creación.

Vidriera en forma de Obelisco del colegio Maru00eda Inmaculada


En la capilla del centro, dedicada a María Inmaculada, patrona de España, destacan las vidrieras en forma de obelisco, la luz, el panel de madera del coro en el que figura tres pirámides superpuestas y una decoración geométrica de gusto copto. En el techo destaca un artesonado de madera a dos aguas con unos apoyos laterales, también en madera, entre los vanos en forma de obelisco, que evocan el arpa de David. Se aprecia la imagen de la cruz de brazos iguales en algunas partes de la fachada y de la iglesia, que pasa casi desapercibido al ojo del espectador.


EL COLEGIO DEL PILAR DE JERUSALÉN

En octubre 1922 las Hermanas Misioneras del Calvario de origen Mexicano se instalan en la sede consular española, cedida por el diplomático Pablo Jaurrieta en el centro de Jerusalén y el 26 de enero de 1923 inician la labor educativa para niñas más desfavorecidas. Con el impulso de los obispos de Vitoria y Pamplona, Zacarías Martínez Núñez y Mateo Múgica, se funda la capilla de la Virgen del Pilar. La imagen es donada por las Damas de Honor de la Virgen del Pilar de Zaragoza al obispo Zacarías y a los peregrinos que viajan en 1924. Un año después, en la segunda peregrinación hispanoamericana, presidida por el cardenal Enrique Reig Casanova, prelado de las Américas y obispo de Toledo- ciudad conocida como la Jerusalén de Occidente- coloca la primera piedra de la iglesia en un acto solemne. De este viaje y evento se hace una filmación que constituye uno de los primeros documentales de la historia. El alquiler de la cinta servía para proyectarla en salas y recabar fondos para la edificación del centro hierosolimitano. La capilla concluye las obras en 1927. En 1930 el obispo Zacarías constituye una fundación dotada de 80.000 pesetas para sostenimiento del colegio.


Sin duda los obispos de Pamplona y Vitoria pretendieron hacer un hermanamiento fraternal entre ambas ciudades con dos centros dedicados a la educación y promoción femenina. En ambas iglesias el Vía Crucis posee una importancia sobresaliente ya que en las peregrinaciones de estas décadas constituía el momento solemne del viaje. Eusa conocedor de este ambiente religioso y cultural, posiblemente contribuyó al proyecto del centro y de la capilla española de Jerusalén. La impronta visual que queda en los edificios que diseña Eusa en tiempos de Múgica es la Cruz de Jerusalén, mientras que la imagen más popular que se observa en el centro educativo hierosolimitano es la Imagen de la Virgen del Pilar, patrona de la hispanidad.


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