jueves, 17 de enero de 2019, 03:45
Elmonarquico2015
Elmonarquico2015

Leyendas orientales. El origen de los cuatro ríos de China.

|

Hubo un tiempo en que no existían ni los ríos ni los lagos. Solo el gran Mar del Extremo Oriente. El Imperio Chino, la potencia más poderosa de Asia, era gobernado por el Emperador de Jade, Señor de los elementos, el cielo, la tierra, el agua y el viento y nada escapaba a su control desde su morada, el Palacio Celeste.



Por aquel entonces los dragones surcaban los cielos, pero había 4 de ellos que siempre destacaban por su bondad y entrega, así como su valentía. Los más valientes eran el Gran Dragón que amaba el agua, el Dragón Amarillo que amaba la tierra, el Dragón Negro que amaba el aire y volaba mejor que el resto y el Dragón Perla que dominaba el fuego.


Pero un día una terrible hambruna así como una gran sequía golpeó el corazón de China. Los campos se secaron y las cosechas murieron. En sus plegarias las gente rogaba que la lluvia volviera pronto, y el humo de los palitos de incienso llegó hasta los cielos en donde el Gran Dragón y sus amigos habitaban. Estos vieron lo que pasaba en la tierra y lloraron por las pobres gentes. Decididos a ayudarlas el Gran Dragón y sus amigos volaron al Palacio Celeste y rogaron al Emperador que enviara pronto la lluvia. La acogida no fue muy agradable, pero el Emperador prometió enviar las lluvias. Creyendo que lo harían los 4 Dragones volvieron a su morada en las nubes. Pero pasaron 10 días desde la promesa del Emperador y fueron 10 días sin agua, las mujeres no tenían con que alimentar a sus hijos y solo se valían de las raíces del suelo para subsistir, igual que el resto de la población.


Justo entonces los Dragones decidieron ser ellos mismo quienes enviaran la lluvia, y la idea se le ocurrió al Gran Dragón. Volaron sobre el Gran Mar y recogieron cientos de veces agua de él que luego escupieron por el cielo, transformándola con su magia en agua dulce. Y así de pronto, empezó a llover y cada vez más. La gente bailaba alegre al ver que por fin podrían volver a sembrar y a vivir. Pero en cuanto el Emperador supo lo ocurrido montó en cólera y mandó arrestar a los 4 Dragones y preparó una condena terrible para ellos. Fueron encerrados en 4 grandes montañas, y no saldrían de ellas hasta que se arrepintieran de su cometido. El Emperador creyó haber ganado, nada más lejos de la realidad.


Queriendo que su sacrificio por China y sus gentes se recordara por los siglos venideros los 4 Dragones hicieron acopio de toda su magia, siendo absorbidos por ella misma, y esa esencia mágica como deseo de su última voluntad se transformó en agua que atravesó las 4 montañas.


Y así los 4 Dragones se convirtieron en 4 grandes ríos. El Gran Río, el Río Amarillo, el Río Negro y el Río Perla, los ríos más importante de China hasta el día de hoy. De esa manera los 4 Dragones supieron debilitar el poder del Emperador y ayudar para toda la eternidad a las gentes de China queles debían la vida.




Conde Bevilacqua Benedetti






Deja tu comentario

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.