martes, 11 de diciembre de 2018, 18:38
Elmonarquico2015
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GPS y otras máquinas

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GPS 1



InmaFuentesBallesteros

El otro día me ví en la ineludible obligación de tener que utilizar el GPS, si, ese aparatito que todo el mundo utiliza para llegar a su destino sin perderse.


La noche anterior se esmeraron en explicarme su funcionamiento y yo, prometo que presté toda mi atención para absorber tan valiosa información.


Por la mañana estaba ilusionada y espectante. Bajé al garaje, entré en el coche y me dispuse a darle las instrucciones oportunas al GPS.


"¡Uf, que calor !. No te preocupes, arranca el coche y enciende el aire acondicionado. Ah!! abre el garaje, no vayas a asfixiarte con los vapores del tubo de escape, ya sabes que esas cosas pasan y luego nadie se explica como sucedió."


Bueno ahora fresquita y segura, allá voy. Introduzco la dirección a la que quiero llegar, presiono todas las teclas que me explicaron y....lista. Ya sólo queda darle a la tecla de "Ir". ¡ Adelante !


- "Diríjase hacia el Norte".


- " ¿¿¿¿¿CÓMO?????, no te pongas nerviosa que empiezas a sudar. Estás en el garaje, sal a la calle y seguro que lo ves todo más claro".


Saco el coche, ya estoy en la calle. Esa voz de apariencia amable pero con un fondo de guasa, te repite...


- "Diríjase hacia el Norte".


De repente me viene a la memoria que mi prima, hace unos meses, vino a enseñarme su coche nuevo. Después de verlo por fuera, comprobar que tiene un maletero descomunal para ir de compras o para que te quepa todo el equipaje sin problemas, también lo inspeccionamos por dentro. Tenía de todo lo que te puedas imaginar. En un momento, mi prima me comenta:


- "Mira lo que tiene aquí, que bobada, ¿no?"


¡¡Encima del retrovisor interior, había una pequeña pantallita donde se podían ver los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste!!


" Nota de voz: llamar a mi prima. El coche era monísimo, el color ideal pero, no tengo ni idea de la marca y ni del modelo y....¡¡ necesito ese coche !!...., bueno, uno igual."


Ahora si, me centro de nuevo en el artilugio que se supone, me tiene que hacer llegar a mi destino sin perderme pero, considera que es mucho más fácil localizar el Norte que la derecha o la izquierda de toda la vida. El pulso se acelera, me entra un sudor frío y empiezo a tener una leve sensación de angustia en la boca del estómago. Respiro hondo, intento tranquilizarme y ser práctica. Me incorporo a la calle en el sentido de la circulación, por supuesto, y esa voz con aires de autosuficiencia me dice:


- "Recalculando ruta".


Pues muy bien, recalcula todo lo que necesites pero rapidito que empieza a hacerse tarde.


- "A doscientos metros, gire a la izquierda".


- "Ves como si puedes, sabes decir izquierda y derecha, así nos entenderemos mejor".


Mierda, la calle es dirección prohibida, "¿es que eso no te lo han metido en los datos, listilla?".


Bueno, no pasa nada, decido seguir adelante y ella...continúa recalculando una nueva ruta.


Prometo que lo intento con todas mis fuerzas pero tengo que reconocer que, soy una persona totalmente negada para entenderme con semejante invento. No lo consigo y me pregunto:


- "¿Soy la única mujer que no se entiende con este aparto del demonio ?. Incluso, le puse la voz de mujer para ver si así había más empatía pero, NO".


Al final, opto por la opción que me ha funcionado siempre, la más segura y la que además, promueve las relaciones humanas, conoces gente, hablas con personas....; pregunto al primer peatón que me encuentro y que tiene a bien, quitarse los auriculares y prestarme un poquito de su tiempo.


Me he dado cuenta de que, cada vez es más difícil hablar con personas. Cuando intentas contactar por teléfono con cualquier Compañía, Institución, etc... siempre te atiende una dulce voz que resulta ser una máquina.


Empieza a darte opciones:


- "Si quiere hablar con contratos, pulse 1, con facturas 2, con altas 3, con bajas 4...."


Yo siempre espero con los dedos cruzados a la última opción:


- "Si quiere hablar con un operador, permanezca a la espera".


En algunos casos, mientras esperas, te suelen poner una musiquita que se supone debe mantenerte entretenida y relajada pero, después de unos quince minutos esperando a que alguien recuerde que te dejaron a la espera y se apiade de ti, esa musiquita ha conseguido sacarme los nervios de las casillas así que, ya no estoy muy amable para hablar con Luis Ricardo. Le explico mi problema y lo que quiero y él se limita a leer una y otra vez ese post que tiene pegado en una esquina de la pantalla del ordenador y que sólo varía para leerte el que tiene pegado en la otra esquina.


Total, me he resignado, admito que soy incapaz de entenderme con las máquinas. ME GUSTA HABLAR CON PERSONAS.


Reconozco que me siento un pez fuera del agua en muchas ocasiones. Monto en el tren, metro, autobús, etc... y todo el mundo va aislado en su propio mundo, con los auriculares puestos, con el teléfono o la tablet en la mano. Es más, subo en mi propio coche y una máquina con la que no consigo hacer buenas migas, intenta dirigirme y termino perdida.


Me pregunto: "¿Soy la única que se siente así ?. ¿Soy la única que no se entiende con el GPS y otras máquinas?. ¿Soy la única que prefiere hablar con personas?"


¡¡¡¡ ADVERTENCIA IMPORTANTE !!!!


Este escrito está redactado desde el cariño y el respeto, en un tono irónico y jocoso. Hoy es muy difícil intentar hacer un poquito de humor sin ofender a nadie así que: Espero que no se me ofendan las asociaciones feministas, ni las machistas, ni las LGTB, ni las mujeres, ni los hombres, ni los operadores, ni las y los que ponen la voz a las maquinas, etc, etc.... y si a alguien he ofendido: VAYAN POR DELANTE MIS DISCULPAS.



Inma Fuentes B.












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