lunes, 19 de noviembre de 2018, 02:49
Elmonarquico2015
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Manifiesto jurídico y aclaratorio respecto al artículo publicado en el diario ABC contra la HNME

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Al haber trascurrido una semana exacta del lamentable hecho ocurrido en el diario ABC, creemos es la hora justa de dirigirnos colectivamente a todos los monárquicos de buena voluntad, con el único propósito de hacer resplandecer la verdad, oscurecida por ligereza o por mala fe, y nos ayude a difundirla.


Se trata de un articulo gravísimo a nuestro juicio en el que no solamente queda en entredicho los intereses propios de nuestra corporación, sino los mismos pilares fundamentales de los principios auténticos de la Monarquía como modelo de Estado, al vivo amparo de la justicia, la autoridad y la libertad de los ciudadanos.


Se ha declarado una guerra abierta frente a la Hermandad Nacional Monárquica de España, sin tener conocimiento de quienes están detrás y a qué fines oscuros responden estas falacias, pero quien nos acuse de haber provocado nosotros esta guerra, o de haber conspirado para ella, y aún de no haber hecho cuanto en su mano estuvo para evitarla, desconoce o falsea la realidad. Indudablemente la misma será respondida eficazmente ante los tribunales, donde será ganada serenamente, colocando a sus promotores y responsables ante la Justicia.


La “llamada” (según la publicación citada) Hermandad Nacional Monárquica de España en legítima defensa del artículo publicado en nuestro diario ABC, el domingo día 16 de septiembre desea expresar públicamente las siguientes y debidas aclaraciones para conocimiento general y al amparo único de la verdad y de la lógica razonabilidad elemental, así como fundamental, frente a unas injuriosas informaciones basadas en hechos y aseveraciones rigurosamente desproporcionadas, falsas, inverosímiles y carentes de todo crédito general.


Primero: prescindiendo en estos momentos y a priori de los aspectos jurídicos que conllevarán de modo inminente ante los tribunales al diario ABC y a la autora, responsable intelectual y material de tal publicación, para que respondan civil o penalmente de todo acto lesivo emanado del mismo, tanto como persona física o mercantil responsable civil subsidiaria ya que todo tipo de acto de agravio al honor y a las corporaciones tiene un precio si se vulnera el mismo, o a la propia imagen y reputación de las personas e instituciones que las encarnan.


Es notable que por la vía de los hechos consumados, la periodista firmante del artículo, pretende abiertamente con acto premeditado, desinformar y crear perjuicio institucional a nuestro corporación. Efectuado a través de un medio de prestigio en comunión monárquica con nuestro estamento, provocando así un estéril y lamentable escándalo mediático, de descrédito y deshonor fuera de toda lógica y respeto, con sus acusaciones carentes de rigor y base elemental verídica ante la ciudadanía. Lo cual sirve y servirá ante la propia lógica, razón y discernimiento de libertad de juicio de todas las personas que conozcan tanto el injurioso artículo, así como en lo más mínimo, el recto e intachable proceder desde hace años de la “llamada” Hermandad Nacional Monárquica de España.


Referente a “que se distribuyen reconocimientos y honores inventados con toda parafernalia de las antiguas órdenes de caballería”, la autora demuestra su abierto desconocimiento al respecto sobre un tema al alcance de cualquier ciudadano. No se necesita tener un conocimiento profundo, sino un mínimo discernimiento elemental para saber diferenciar un estamento asociativo colegiado y legalmente constituido ante el Ministerio del Interior que defiende unos valores de la Monarquía como modelo de Estado, de una orden ecuestre o militar de caballería, no siendo nuestro caso como asevera o deja entrever la señora periodista.


La periodista en cuestión ignora mucho más de lo que conoce sobre el tema, pues todo estamento legalmente constituido y con capacidad jurídica propia, tiene legitima potestad y puede y debe erigir, establecer, reglamentar su propio derecho premial, y por supuesto otorgar según reglamento interno, todos los reconocimientos y honores que estimen oportunos. Todo derecho premial existente hoy día en España y en los todos los países del orbe, y vigentes con sus propias “parafernalias”, -como le gusta denominar a la periodista- que no es otra cosa que la inherente liturgia y protocolo, con el cual se debe revestir a los mismos, son todos sin excepcionalidad desde origen creados o inventados, ideados, trazados y establecidos lógicamente por personas. Las mismas que hacen las instituciones y las conforman dándoles cuerpo y vida sea cual sea su naturaleza.


Desde la más lejana antigüedad hasta nuestros días, y para su pesar seguirá siendo así al amparo de la libertad y de nuestra Constitución, dentro de la legalidad vigente de nuestra joven democracia, no siendo solo de uso y disfrute elitista y exclusivo de unos pocos, a los cuales les gustaría mantener frenéticamente ese insostenible estatus de privilegios para su hoy frustrante deseo. Recordándole a la ilustrada periodista, que, el propio diario ABC hace uso libremente de su propia premialidad, con el premio "Mariano de Cavia ", "Luca de Tena " y "Mingote," sin que nadie inquiera o interfiera o cuestione sobre su regulación y legitimación de los mismos.


Segundo: la Hermandad Nacional Monárquica de España, ni antes, ni durante, ni después ha pretendido ni pretenderá que sus actividades estén avaladas por la Corona. Esta temeraria afirmación esgrimida por sí y ante sí por la autora del artículo, es uno más de los disparates y graves acusaciones, ante el cual ha girado consulta ante la Casa de S. M. el Rey, siendo el mismo RIGUROSAMENTE FALSO, para viciar desde un inicio y muy hábilmente una táctica muy manida, con una falsa aseveración fuera de toda realidad y legitimidad, con el fin último de crear titulares ante una respuesta de negativa desautorización hacia la Hermandad Nacional Monárquica de España por parte de la Casa de Su Majestad el Rey.


Que desautorizamos desde este momento en todos los órdenes a esa redactora, haciéndola responsable civil, penalmente y subsidiariamente de sus acusaciones al aseverar en un medio público nacional atribuyéndonos competencias de aval de la propia Corona de España.


Tercero: otra prueba más del ponzoñoso sofisma y acto grave vertido por la periodista, pretendiendo propagar la desinformación inveraz y desconcierto general, es que, nuestro presidente don Francisco Rodríguez-Aguado, no es el único miembro reconocido por nuestro propio y legítimo derecho premial. Su otorgamiento fue un noble acto valido y licito emanado de la Junta Nacional en reconocimiento a su digna, diligente y eficiente labor al frente de la Hermandad Nacional Monárquica de España, sin que él nunca lo hubiera pedido o pretendido. En consecuencia, no es cierto y es constatable la grave acusación de esta periodista, como tampoco es real que nuestro presidente, creara él mismo de motu proprio por sí y ante sí, ninguna de las condecoraciones vigentes en nuestro cuerpo estamental.


La lógica elemental del propio derecho y legitimo premial, concede las máximas condecoraciones a quienes tienen la capacidad de otorgarlas a terceros, o bien sea por méritos connaturales adquiridos a propio pulso o de fundamental y estricta e inherente representatividad de las mismas. Es incontestable que, toda cabeza nata o presidente representa a su propia institución y es portador de sus valores, dignidad y honores.


Cuarto: lo que la periodista trata de dar a entender como negativas recibidas por la Casa del Rey, son cuanto menos interpretables a su propio modo, manipulando y condicionando la verdad a su parcialidad frente a Casa Real. La Hermandad Nacional Monárquica de España, ha venido manteniendo unas relaciones limpias, cordiales y leales entre ambos, las cuales no van a verse alteradas ni menoscabadas lo más mínimo como se pretende y por la fuerza, por un conocido grupo de exaltados ultramonarquicos, que han perdido su ya ninguneado crédito y exigua fuerza y nulo alcance ante los auténticos y honestos monárquicos en nuestra nación y fuera de ella.


Manifestamos la certidumbre de que la Hermandad Nacional Monárquica de España, desea mantenerse en la línea de la lealtad y colaboración, basada en la prudencia, respeto, decoro y muy fundamentalmente en la significativa discreción que inalterablemente ha seguido, con la Casa Real. Orillando y bordeando hábilmente los malentendidos provocados recientemente con mala fide por terceros, para seguir trabajando por razón de Estado en un espíritu de servicio de amor inconmensurable a la Monarquía y a España.


Quinto: Cae por su propio peso las aseveraciones vertidas y referidas a S. M. Es evidente que el Rey podrá ejercer libremente y cuando estime oportuno, que por dignidad y derecho real le corresponden en prerrogativa como Jefe del Estado del Reino de España, en todos los estamentos asociativos y estamentales sujetos al Estado español, entre los cuales se encuentra la Hermandad Nacional Monárquica de España, que por cortesía prevé, lo estipulado, sancionado y legalizado en nuestros Estatutos, para que libremente Su Majestad acepte o no lo previsto como honores legítimos e irrenunciables debidos por la Hermandad Nacional Monárquica de España a nuestro Rey, colocados valida y lícitamente en nuestra Constitución estamental, de los cuales solo pudo ser retirados o vetados en su momento por quien tenía el poder para hacerlo y los dio como legalmente validos y lícitos : el Ministerio del Interior. Todo lo demás acerca de estos extremos es inútil, se incurriría abiertamente contra derecho e inquiría gravemente en injerencias sobre nuestra soberanía y gobierno, por lo que se advierte de que, ese tipo de actuaciones tienen un precio ante el Poder Judicial.


Sexto: la autora del artículo, deberá responder indeclinablemente ante los tribunales de la grave acusación fuera de toda lógica, que formula temerariamente en ABC contra el presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España, cuando la periodista le atribuye que representa a Don Felipe de Borbón y de Grecia. Don Francisco Rodríguez-Aguado, nunca, jamás, y en ningún lugar, tanto pública como privadamente hizo ejercicio ilegal y deliberadamente de tan alta representación. El Sr. Presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España, se encuentra amparado por la presunción de inocencia y no como ha pretendido por la fuerza, la autora del artículo difamatorio e injurioso, por la presunción de la culpabilidad. Por lo que al haber manifestado la periodista tal grave acusación, deberá probar legalmente sus afirmaciones ante la justicia.


Séptimo: sobre el uso de la Corona Real, flores de lis o Cruz de Borgoña, está contemplado y legalizado su utilización en sus propios Estatutos. Y no deja de sorprender que la periodista mire hacia otro lado, con la emulación hacia nuestra corporación nacional por parte de la Unión Monárquica de España, la cual también nos imposta y se atribuye para sí, similares atributos, los cuales por cierto son depósito auténtico de la historia de nuestra patria y propiedad del soberano pueblo español del cual emanan los todos los poderes del Estado.


Último; que es la misma y propia asociación denominada Unidad Nacional Monárquica quien por la vía de los hechos consumados, está tratando, sin éxito alguno, de menoscabar el prestigio de nuestro presidente y nuestro estamento, y que sobre este gravísimo aspecto al estar sub iudice será la Justicia por medio de los Tribunales quien deba pronunciarse en su momento.




Madrid, 23 de Septiembre de 2018

LA JUNTA DIRECTIVA NACIONAL














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