martes, 11 de diciembre de 2018, 22:09
Elmonarquico2015
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Flores en la carretera...

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Calas



Inmaculada Fuentes B.

Aquella mañana, como era habitual, se enfundó en su equipo de ciclista y se dispuso a disfrutar de unas cuantas horas de ejercicio. Salió a la carretera pero este día decidió que el recorrido sería diferente, de esta manera no se convertía en rutina y además veía lugares nuevos.


Hacía bastante calor a pesar de que aún era pronto así que, decidió parar en una fuente que había al lado del camino y refrescarse. Pudo aliviar el sudor y cambiar el agua del bidón para refrescarla también, ese día seguro que la iba a necesitar.


La jornada estaba resultando tranquila y agradable. No faltaba demasiado recorrido para llegar de nuevo a casa.

Circulaba por una carretera y siempre que era posible, lo hacía por el arcen para evitar percances. En cierto momento, se encontraba haciendo una curva que no era demasiado cerrada por lo que no parecía que pudiese haber problemas en ese tramo. Por el carril contrario vió aparecer un coche de tamaño mediano e inmediatamente detras una motocicleta. Pudo ver como brillaba el casco del motorista y también la propia moto brilló al darle el Sol.


En ese instante se dió cuenta que estaba pasando a la altura de uno de esos ramos de flores que hay en muchas zonas de las carreteras. Allí estaba, amarrado a la vionda quitamiedos ese triste y desgastado ramo. Se percató de que también había una tablilla con un nombre y una fecha.


Se fue dandole vueltas a la cabeza para casa.


Mientras se duchaba, no dejaba de hacer cábalas sobre qué sería lo que sucedió en ese lugar. Alguien tomó la decisión de eternizar su dolor en ese punto haciendolo visible con esas flores. No lo dudó. Cuando terminó, encendió el ordenador y buscó información. No tardó en encontrarla.


Cierto desgraciado día, un hombre joven que conducía una motocicleta tuvo la mala fortuna de ir a estrellarse contra la vionda quitamiedos del carril contrario justo en medio de una curva que no parecía revestir peligro. En el impacto, el joven perdió la vida.


Su piel se erizó, sintió un escalofrio e intrepretó lo que un rato antes le había sucedido.


Detrás del coche que venía en sentido contrario, también iba una motocicleta, pudo ver como brillaba con el Sol. El coche pasó de largo pero, ¿ y la moto?, ¿dónde se ha metido?.


La moto nunca llegó a pasar. Seguro que la vió pero ahora.....fue en ese instante cuando bajó la mirada y vió las flores.....


En su memoria.




Inma Fuentes B.














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