martes, 25 de septiembre de 2018, 18:39
Elmonarquico2015
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El Presidente de la H.N.M.E. en la solemne bendición de la nueva Corona de la patrona de la Real Imperial y Soberana Orden de Militar de Caballería de Alfonso XIII

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Presidente corona Orden Alfonso XIII


La memorable mañana del domingo 24 de junio fue la señalada por el Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España, para encargar por mediación de la Comisión Ejecutiva de la Coronación de María Santísima Reina de los Mártires y Madre de la Iglesia, al Real Consejo de la Soberana e Imperial e Ínclita Orden Militar de Caballería de Alfonso XIII, la organización que por turno le correspondía, para celebrarse la sagrada ceremonia canónica de Bendición, Unción, Consagración y Dedicación de la nueva corona para la venerada imagen de la Madre de Dios, bajo la advocación de Reina de los Mártires y Madre de la Iglesia, Patrona, Fundadora, Abogada y Protectora de varios estamentos, nobiliarios, académicos, monárquicos, así como de las Fuerzas de Seguridad del Estado y Fuerzas Armadas.


Presidente y Rosa

La presidencia de autoridades asistentes al solemnísimo acto en la centenaria Basílica Papal Granatensis, uniformados de gran gala, estuvo protocolariamente instituida por el general de brigada subdirector de Doctrina Orgánica y Materiales, Excmo. Sr. Don Juan Ramón Sabaté Aragonés, en representación del teniente general Jefe del MADOC Excmo. Sr. Don José Carrasco y Gabaldón, el teniente coronel de la Guardia Civil Ilmo. Sr. Don Francisco Javier Arteaga y Manzano, en representación del Ilmo. Sr. coronel Jefe de la Comandancia de Granada, el concejal del Grupo Municipal Popular del Ayuntamiento de Granada, Ilmo. Señor Don Rafael Caracuel y Cáliz y el vicesecretario de Granada capital del Partido Popular, Don Jaime Sánchez-Llorente Illescas, el presidente de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa de Granada, Don Jesús L. Muros y Ortega, el Excmo. Sr. Don Francisco Rodríguez-Aguado y Salas y su esposa Doña Rosa Jiménez Guardia, en representación de la Hermandad Nacional Monárquica de España y de la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro de San Juan de Dios, así como otras representaciones gremiales y estamentales.


Autoridades


La corona tras ser previamente trasladada en su arca de protección y debidamente custodiada por fuertes medidas de seguridad por miembros de Fuerzas de Seguridad del Estado, -siguiendo indicaciones e instrucciones del Excmo. Sr. Subdelegado del Gobierno de España en Granada-. Siendo colocada momentos antes del acto litúrgico de sacralización por el Excmo. Sr. Rector de la Basílica, en el altar mayor, justo al lado de la epístola, sobre una mesa ricamente ornamentada, a los pies de las reliquias de San Juan de Dios, circundada del acetre con agua bendita y del arca que contiene el Santo Crisma. La corona sencilla sobre su peana de exposición pública pendía simbólicamente una larga cinta de moaré con los colores de la bandera de la patria.


En el lado del evangelio en la presidencia del acto la ocuparon el Real Consejo de la Soberana e Imperial e Ínclita Orden Militar de Caballería de Alfonso XIII, revestidos de sus mantos y hábitos capitulares donde se distinguía la gran cruz flordiseada azul bordada sobre el mismo, con sus birretas y cordones de borlas, revistiendo de una solemnidad y esplendor al acto muy considerable. A la cabeza de los caballeros su gran-canciller frey don José Liberto López de la Franca y Gallego, quien ostentaba la representación del gran maestre S. V. y del Excmo. Sr. Obispo-Prior Preconizado de la Orden de Caballería de Alfonso XIII, acompañado a su derecha las dignidades de la Orden de Caballería: el lugarteniente general y decano del Real Consejo y vicepresidente primero del Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España frey don Raimundo Holgado y Cantalejo, a su izquierda el vice lugarteniente y vice decano frey Dr. don Jorge L. Alió, a la izquierda del mismo, se situaba el Ilmo. Sr. don Xulio-César González y Álvarez, en representación de los caballeros neófitos, novicios y profesos,-uno de los mecenas de la hechura de la nueva corona- y vicepresidente del Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España.


CONSEJO

 Real Consejo de la Soberana e Imperial e Ínclita Orden Militar de Caballería de Alfonso XIII


Asistieron a la función, devotos, donantes de las joyas, mecenas, académicos, cofrades, miembros de los cuerpos de Seguridad del Estado, de gran gala condecorados con la Gran Cruz Laureada de Alfonso XIII, con sus preciosas placas y veneras fulgiendo al pecho con el impactante lema: EL HONOR DE ESPAÑA - EL HONOR DE DIOS, así como los caballeros del Santo Sepulcro de San Juan de Dios, a la cabeza de su Gran Maestre. Destacando la presencia de la Camarera Principal de la Virgen, Doña Ana Sánchez-Herrera y Trigueros, que ostentó la representación de la Comisión Ejecutiva de la Coronación y actuó como madrina de la bendición, unción, consagración y dedicación de la corona, asistida de las madrinas y mecenas de esta obra de arte, Excma. Sra. Doña María López Iglesias, Excma. Sr. Doña Silvestra Romero Vázquez y Doña Luz Divina Pámpano y Benítez.


La ceremonia litúrgica fue oficiada por el Excmo. y Rvdmo. Sr. fray Juan José Hernández Torres, O.H., al término de la eucaristía, el celebrante tras el ceremonial propio para la bendición de la corona fue asperjada la misma con agua bendita. Inmediatamente según lo establecido, se pronunció la formula y sagradas rubricas, de la unción de la corona con Santo Crisma, tras ello se procedió sin dilación a su consagración única y exclusiva a nombre de la Madre de Dios, envuelta la presea por el incienso, y por último se procedió a la dedicación intransferible de esa preciosa obra de arte para la sagrada imagen de María Santísima Reina de los Mártires y Madre de la Iglesia, antigua ceremonia esta de origen muy antiguo que desde la edad media no había vuelto a ser efectuada y celebrada en España.


CONSAGRACION


Resultó impactante y emocionante para los fieles presentes con la autoridad, solemnidad y piedad que el ministro celebrante, ungió, consagró y dedicó la nueva corona de la Madre de Dios, con la siguiente mayestática y piadosa formula:


"SEÑOR, EN ESTA NUEVA Y PRECIOSA CORONA, COLOCO UNGIENDO + CON EL CRISMA QUE SANTIFICA DEL MISMO MODO QUE SAMUEL UNGIÓ A DAVID REY Y PROFETA. +CONSAGRANDO, + Y DEDICANDO LA MISMA A MARÍA SANTÍSIMA REINA DE LOS MÁRTIRES Y MADRE DE LA IGLESIA, PARA QUE, AL SER CEÑIDA SOBRE SUS DIVINAS SIENES COMO REINA DE CIELOS Y TIERRA Y ORNADA ASÍ SU CELESTIAL CABEZA TRIUNFE LA CORONADA SIEMPRE ANTE EL MALIGNO POR SU INMACULADO PODER Y PUEDA ELLA PARECER TEMIBLE ANTE LOS ENEMIGOS DEL REINO DE DIOS Y DE LA VERDAD, DESLUMBRANDO CON SU FULGOR A CUANTOS CIEGOS CAMINAN SIN LA ÚNICA LUZ QUE JAMAS TENDRÁ OCASO, NUESTRO LIBERTADOR CRISTO JESÚS.


CONFIRMA EN NOSOTROS, SEÑOR, EL EFECTO DE LA GRACIA DE LA CORONACIÓN ÁUREA SOBRE LA CABEZA DE TU MADRE SANTÍSIMA, Y CONSERVA A TRAVÉS DE ESTA SAGRADA UNCIÓN, CONSAGRACIÓN Y DEDICACIÓN, LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO EN LOS CORAZONES DE LOS FIELES, DE MODO QUE, CORONADOS POR LA VIRTUD DE LA FE, NO SE AVERGÜENCEN DE DAR TESTIMONIO DE JESUCRISTO CRUCIFICADO Y GLORIOSAMENTE RESUCITADO, AYER, HOY Y SIEMPRE. POR EL MISMO CRISTO NUESTRO SEÑOR. AMEN."


Los fieles seguían piadosamente con muchísima atención y emoción la ceremonia de este histórico acto al detalle, envolviendo a la Basílica Pontificia un silencio elocuente, irrumpiéndolo un espontaneo aplauso general al consumarse la Unción, Consagración y Dedicación sagrada de la áurea corona.


Este acto litúrgico celebrado en Granada, será previo y preparatorio a la inminente Coronación Litúrgica de la Patrona del Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España, en el que la Comisión Ejecutiva de la Coronación trabaja desde hace un bienio.


Tras la ceremonia los miembros del Real Consejo con su Gran-Canciller Presidente a la cabeza cumplimentaron a las autoridades y fieles en general, mostrando la corona y explicando con detalle la envergadura de la obra de arte. Ya en la sacristía se rubricaron oficialmente los documentos testimoniales del acto, y se entregó al Gran-Canciller de la Orden Militar de Caballería de Alfonso XIII, el certificado extendido por el Excmo. Sr. rector de la Basílica Papal, dando en la misma fe jurídico-canónica del acto, histórico, litúrgico y sagrado celebrada.


Un almuerzo de fraternidad puso fin a la jornada de celebración donde las autoridades, mecenas, caballeros, académicos, cofrades y simpatizantes pronunciaron de motu proprio unas palabras en torno al simbolismo de la corona, así como de consagración de medios para hacer realidad un ejemplo de arte, fe, sacrificio y esperanza para el honrado pueblo español y sus generaciones venideras. Muchos de los comensales no pudieron contener la emoción ante las palabras que emanaban serenamente del corazón de quienes las pronunciaron. Con varios brindis y vivas a la Madre de Dios, a España y al Rey, dio por comenzado el almuerzo que distendidamente se alargó hasta las seis de la tarde en pleno corazón de la ciudad de Granada, culminando con la lectura de la carta pastoral y exhortación con motivo de la sacralización de la nueva corona patronal escrita de mano propia por el nuevo Obispo-Prior Preconizado de la Orden Militar de Caballería de Alfonso XIII.


PRESIDENTE OBSERVANDO LA CORONA

El Presidente Nacional de la H.N.M.E observa la Corona junto al Gran Canciller de la Soberana Orden de Caballería Alfonso XIII


Por último, deseando poner valor auténtico a esta obra de arte cincelada sobre plata de ley, chapada en oro fino de 18 micras, con un peso exacto de cinco kilos: cuatro de plata y uno de oro. Tiene engarzadas la estimable cantidad de 1936 joyas: piedras preciosas de primer orden y auténticas de máxima pureza y refracción, unido al alto valor histórico de algunas de ellas por su noble e importante origen y procedencia: diamantes, esmeraldas, tanzanitas, perlas australianas barrocas, rubíes, amatrinos, topacios imperiales, amatistas, zafiros, topacios azules, aguamarinas, diamantes rosas, citrinos, verilos, esfaleritas, rosas de Francia … Dos mil tornillos pequeños de plata, con sus tuercas, esmaltes internos, sustentan los engastes de las piezas a la volumetría de la presea, sin contar las miles de horas de trabajo consagradas a la fastuosa e inédita corona, que no dejo a nadie de los asistentes indiferentes, creando un fuerte impacto sobre las autoridades asistentes.


Obra predilecta cincelada en su volumetría en el taller manchego de la población de Torralba de Calatrava, creada en la Orfebrería Orovio de la Torre, y enriquecida por los engastes en una primera exigua fase inicial de la platería ciudadrealeña Inmur, y culminada definitivamente -no sin una ardua, onerosa y compleja tarea de gran resolución profesional en las siguientes once fases de engastes, engarces y de anclaje definitivo de la corona, efectuado y resuelto magistralmente durante cuatro largos meses por el prestigioso gemólogo español, don Manuel León y Morales en su reputado y artístico taller centenario especializado en Joyería-Platería y piedras preciosas GODINO, de la ciudad de Ronda (Málaga).


El canasto de la corona, simboliza la realeza de la Virgen como Reina de cielos y tierras, es sustentado por el aro que posa sobre las divinas sienes de la Santísima Virgen, dicho aro contiene piezas engarzadas de primer orden entre ellas una sagrada reliquia: el amatista del anillo pastoral del obispo mártir de Ciudad Real, Beato Narciso de Estenaga y Echevarría, que resistió el embate de su martirio y sacrificio por fusilamiento en odio a la fe y desprecio a lo sagrado, y que misteriosamente no sucumbió, conteniendo la huella testimonial de una rotura concaidal en la esquina superior derecha desportillada, por impacto de proyectil. Varias piedras grandes de tallas y culatas excelentes, procedentes de anillos episcopales, y grandes esmeraldas provenientes de cruces pectorales de obispos, han sido engarzadas hábilmente, simétricamente y armónicamente para revestir la realeza de María, junto con anillos de reinas españolas y europeas. Un par de pendientes grandes que pertenecieron a la Reina Victoria Eugenia y que adquirió la artista mexicana María Félix, son dos de las piezas más notables. En el eje interior de la corona pende una lanternetta de oro macizo, con varios topacios imperiales que soporta el eje central, donación de una persona de la realeza, que junto a unos pendientes de rosas talladas primorosamente sobre turquesas y engastados en oro, que pertenecieron a la española más universal: Sara Montiel. Ejercen todos –lanternetta y las rosas- de embellecedores de los tres puntos de desmontaje, unión y ensamble de la insigne y suntuosa obra de orfebrería.


En el resplandor: que simboliza la luz divina, dibujo circular a modo de cenefa compuesto por una rica decoración, es en remanencia la luz poderosa de la Divinidad de la Madre de Dios, está compuesto por las ráfagas de 126 rayos flamígeros y de punta de diamante mayores y menores alternados, conforman el destello de la divinidad de la Virgen, que la rodea con las doce estrellas donde en su interior florece un crisantemo en cada una de ellas con diamantes, que simbolizan las doce tribus de Israel, desplegándose una ornamentación vegetal cincelada y burilada primorosamente sobre plata de ley cubiertas armónicamente de piedras preciosas.


El orbe con la cruz salvadora campea airosa en lo más alto del resplandor cuajada de anillos y pendientes que ornaron a reinas europeas y joyas que un día fueron inseparables de personalidades y figuras históricas.


Un total de seis imperiales sostienen el resplandor áureo, tres en el frente y tres en la trasera cuatro de ellos dedicados a los dogmas de la Santísima Virgen: PERPETUA VIRGINIDAD, MATERNIDAD DIVINA, MADRE INMACULADA, ASUNCIÓN A LOS CIELOS, los otros dos están dedicados como REINA DE LOS MÁRTIRES y MADRE DE LA IGLESIA. Adornados y cuajadas de innumerables joyas y coronadas las mismas por doce perlas blancas barrocas auténticas de los mares del sur (australianas - Pinctada Máxima), dando un exquisito y notable volumen de majestad a la corona simbolizando doblemente estas doce joyas, el espíritu de sacrificio y pureza de los doce obispos mártires y pastores asesinados por defender la Fe –in odiun fidei- durante la persecución religiosa española de 1936 a 1939, y los doce Apóstoles de Nuestro Señor Jesucristo.


CORONA VIRGEN DE LOS MARTIRES

                         Imagen de la nueva Corona consagradaen el evento


La obra de arte ha sido diseñada según criterio exclusivo de la Comisión Pro-Corona, con los planos originales de la corona de la Virgen del Rocío de Almonte, obra de don Ricardo Espinosa de los Monteros efectuada en 1919, fundida y bebiendo de los diseños de las antiguas coronas de la Inmaculada Grande de la sacristía Catedral Metropolitana de Sevilla, obra de Arfe y la corona de la Virgen del Valle en la ciudad hispalense. Es necesario remarcar a modo estrictamente histórico, documental y de justo homenaje para la posteridad sobre el ideal y el magnífico acierto del unánime y determinante habido en comunión y consenso entre todos sus miembros. Ante el auténtico acierto en la difícil tarea de distribuir proporcionalmente parte de las alhajas del inmenso tesoro de la sublime y excelsa Patrona. Escogidas y seleccionadas para tal fin, las cuales han sido dispuestas y combinadas de tal manera, que los donantes las puedan reconocer a simple vista. Estando colocadas y ancladas tan acertadamente que parecen estar hechas a propósito con la finalidad de enriquecer y embellecer la preciosa corona de plata de ley cincelada y repujada para Nuestra Señora Santa María Reina de los Mártires y Madre de la Iglesia, como una notable e irrepetible obra de arte creada en pleno siglo XXI.


La Hermandad Nacional Monárquica de España a través de su vocero EL MONÁRQUICO, desea expresar su más entusiastica felicitación y aplauso por tan solemne acto acontecido de sacralización de esta preciosa corona, haciendo hoy día realidad la presencia de una auténtica joya de importancia capital, que enriquecerá el prestigio del tesoro nacional en las bellas artes en el Reino de España, gracias al Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España y a los estamentos a él dependientes en su arbitrio gobierno y autoridad.



Texto: TEMPO (Tecnología de Eventos, Marketing y Organización)


Fotografías: © Iuliana Dragoi

© Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España

© Real Imperial y Soberana e Ínclita Orden Militar de Caballería de Alfonso XIII














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