domingo, 21 de octubre de 2018, 22:41
Elmonarquico2015
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Él (Parte I)

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Cielo rojo



Inmaculada Fuentes B.

Él es un hombre amable, agradable en el trato, si puede ayudarte en algo lo hará y, por qué no decirlo, también atractivo o, al menos, hay a quien se lo parece.


Suele ir a trabajar todos los días con ganas, preguntándose que le deparará el día o, dándole vueltas a lo que ya tiene preparado para la jornada.


Como es normal en todos los trabajos, cuenta con compañeros y compañeras pero, él no suele hacer distinciones. De trato fácil suele caer bien en general aunque, claro está, no a todo el mundo.


El día a día hace que pase por situaciones que no son fáciles y a veces, las comparte con esas personas que le rodean y, aunque suele ser bastante discreto con su intimidad, hay cosas que se saben.


Al principio parecían sólo comentarios de cortesía, luego fueron un poco más personales pero, él no se daba cuenta o no prestaba atención, los veía normales, no veía más allá.


Él no lo pretendía pero ocurrió.


Cierto día, el comentario fue bastante más allá de lo cortés. Él se sintió un poco avergonzado e incluso incómodo pero no quiso darle más importancia. La siguiente vez fue mucho más explicita y fue entonces cuando no tuvo más remedio que asumir lo que estaba pasando. Una de esas compañeras con la que trabajaba se había enamorado.


Él estaba felizmente casado y por nada del mundo quería hacerle daño a su esposa. En ciertas ocasiones habían hablado de una hipotética situación pero más refiriéndose a su esposa que a él. Habían comentado que, de darse el caso se lo dirían para poder resolver el tema juntos. Después de meditar la mejor manera de exponerlo en casa y evitarle el disgusto a su mujer, se lo contó.


Al principio ella se disgustó, pensó que quizás él le había dado pie pero, después de hablarlo, comprendió que no era el caso.


La compañera de su marido era conocedora de que él estaba casado y quería a su mujer. Eso no la detuvo: " Me he enamorado y no puedo controlar mis sentimientos, al fin y al cabo, no soy la única a quien le ocurre esto". Sabía que esta situación podría hacer sufrir a las personas implicadas, al hombre que amaba e incluso a ella misma pero, no se veía con fuerzas de renunciar, no quería dejar de lado esos sentimientos que afloraban y que no deseaba reprimir.


Él intentaba no quedarse a solas con ella, no decir nada desafortunado pero, ella estaba decidida, haría lo posible para tenerlo a su lado, merecía ser feliz y pensaba que así lo sería.



Inma Fuentes B.














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