sábado, 15 de diciembre de 2018, 09:40
Elmonarquico2015
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La Real Villa

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Aranjuez



Inmaculada Fuentes B.


Relato de Inma Fuentes Ballesteros





LA REAL VILLA


Hacía algo más de dos años que no había vuelto a la Real Villa.


Durante tres años, habían sido innumerables las razones por las que se desplazaba a esa hermosa ciudad pero, le quedaba una pendiente y este era un momento tan bueno como cualquier otro para esa nueva visita. Así lo decidió y así lo hizo, aunque no pensaba ni por un momento lo que sentiría al poner de nuevo los pies allí.


Se alojó en un hotel ya conocido y esa fue la primera toma de contacto que le hizo saltar por los aires los sentimientos. Recorrió calles conocidas, entró en locales donde lo había hecho con anterioridad, incluso, degustó platos que ya antes había probado pero, nada era igual, nada lo veía igual, nada le sabía igual.


En las anteriores ocasiones había otros sentimientos, otras preocupaciones y otras razones por las que reír y disfrutar. Nervios, tensiones, orgullo...


Ahora no sabía muy bien lo que le estaba sucediendo. Sentía la alegría de antes pero distinta. Ahora le faltaba algo y le sobraba algo. Habían cambiado muchas circunstancias y veía la Villa con otros ojos.


Tomando un vino y un plato de jamón en un local donde tantas veces lo había hecho, se vio sorprendida e inundada por unos sentimientos que no acababa de entender. No pudo reprimir el llanto,. Las lágrimas empezaron a rodar sin pedir permiso y sin poderlas retener. Se sentía algo avergonzada, no era el lugar, había gente y no quería que la vieran, pero no era dueña de sus emociones.


Tenía un conflicto de sentimientos o mejor; era nostalgia.


Nunca en sus anteriores visitas imaginó que la siguiente sería así. En su vida se había producido un gran cambio que también la había transformado a ella para siempre. Ya no era la misma, ya no veía las cosas del mismo modo.


Una vez pasados esos momentos, asumido su nuevo estado y tomado conciencia de sus sentimientos, todo volvió a calmarse y a ordenarse. Pudo así disfrutar de esta visita que tanto deseaba hacer.


A partir de entonces, podría volver a la ciudad con calma, sabiendo que otra etapa había concluido y, como las demás, le había servido para seguir madurando.


Aranjuez. Volverá a disfrutar de sus calles, de sus locales, de sus maravillosos jardines, de su patrimonio y de sus gentes, no le cabía duda y, la próxima vez, seguro que descubriendo sensaciones nuevas.



Inma Fuentes B.















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