lunes, 22 de abril de 2019, 16:48
Elmonarquico2015
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Cura cura, sana sana

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Marta de seis años dibujante, Xavier Eguiguren papá escritor, están realizando juntos un proyecto llamado "pinta mis dibujos papá".


Marta hace un dibujo, y papá escribe un cuento con ese dibujo, lo leen y si es aceptado por Marta, se integra en el proyecto que concluirá con la publicación de un libro infantil a finales de año.


Referir que docentes del colegio Loyola de Oviedo han solicitado poder utilizar nuestros cuentos para ser leídos a los niños de infantil, al tiempo que nos comunican que cuando termine la edición de nuestro proyecto será utilizado en ese centro anteriormente referido. Marta muy orgullosa y yo más.

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Cura cura, sana sana

                                                      Pincho, el erizo. Dibujo de Marta Eguiguren



Xavier Eguiguren ¿Es verdad que ha dicho el doctor que tendré que estar muchos meses en el hospital del bosque para curarme, eh mamá?. Al pequeño erizo no le hacía mucha gracia, se le escaparon tres lágrimas, una, dos, y tres.


¡No!, que no estoy llorando, dice Pincho, los médicos nunca me han hecho daño. Son muy simpáticos con sus batas de colores, en el hospital los he visto así vestidos una vez, Jejeje, y cuentan que algunos llevan una nariz de payaso. Alaaa que guayyy.


Si, dice mamá que nos quedaremos el tiempo que necesite para tomar la medicación. Ya conoces nuestra famosa frase que dice, cura cura, sana sana, si no curas a Pincho hoy lo curarás mañana.


Vale, pero me da pena no poder ir al cole, voy a tener muchas ganas de volver a ver a David, a Paloma, y a nuestro Miguel. Escuchar los cuentos que escribe el papá de Marta, el de la Xana Ana, ¿te acuerdas?, ¡Ahh!, y a Juan José, bueno a todos echaré de menos.


Mamá erizo, siempre se decía a si misma cada noche antes de acostarse las mismas palabras, pronto volveremos a nuestra madriguera, y tú al colegio, ¿a que si?. ¡Ohh!, madriguera, dulce madriguera. ¡Ohh!, colegio dulce colegio, decía el ericito sonriendo.


¿Pero que contentos estamos todos verdad?, nuestro héroe se estaba curando, cada día que pasaba se encontraba mejor, y ya le apetecía mucho hacer tratadas, jejeje.


En el hospital Central del bosque, os puedo contar que había miles de juegos. Más de diez mil árboles dibujados en las paredes. Las ramas de los castaños, entraban a través de ventana de la habitación de Pincho y Ratón, esto es un secreto, pero sus hojas verdes, también escuchaban muy atentos los cuentos cada noche, ayer contamos el de la Mariquita Margarita.


Os explico más cosas, el suelo de nuestro hospital, es de color verde y hay niños dibujados con pañuelos de colores en la cabeza. La doctora desde el otro lado del pasillo nos dice cantando esta canción, “Pincho, Ratón, jugando la quimio se pasa mejor”.


Lo que menos me gusta es que he perdido todas las púas, me da un poco de vergüenza que me vean, bueno ya me explicaron que es normal, cuando un erizo se pone malito se le caen, pero luego volverán a salir.


Y pasaban los días, uno, dos, tres, hasta trescientos casi. Los animalitos de la quimio, estudiábamos en la biblioteca de la clínica. Vamos a ver niños, ¿sabéis que los erizos tienen cinco dedos y uñas largas en las patas traseras, y cinco dedos con uñas cortas en las delanteras?, ¡nooo!, no nos mordemos las uñas, hacemos agujeros en la tierra, jejejeje, por eso se gastan. ¡Ah!, mis primos los erizos de barriga blanca, tienen cuatro dedos en las patas traseras. ¿Que cosas verdad?.


Iván es un ratón de campo, y es nuestro profesor, si lo veis hoy, estaba muy impaciente, les había explicado a todos los alumnos de segundo de infantil que Pincho había estado enfermo, pero que ya se había curado, y dentro de un rato, siii, hoy mismo volvería al cole.


¡Es él!, gritaron todos juntos en la clase, podía verse la cara de nuestro pequeño protagonista, a través del cristal de la puerta. Hola, ya estoy aquí, sin púas pero muy contento, nuestro profe se puso en la cabeza un pañuelo azul y después abrazó muy fuerte a Pincho. ¡Bienvenido!. Cada animalito se colocó también un pañuelo de colores en la cabeza, todo el mundo tenía un pañuelo, otro, otro y mil millones de pañuelos en el patio del colegio.


Todos sonreían felices y se abrazaron a Pincho. ¿Ya estás aquí?, siii, he vuelto, y ¿sabéis?, jugando, la quimio se ha pasado mejor.



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Autor: Xavier Eguiguren

Dibujo: Marta Eguiguren















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1 Comentarios

1

Que sensación más agradable queda cuando uno se tropieza con gente buena!!!

escrito por Diego 09/abr/18    01:08

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