martes, 25 de septiembre de 2018, 00:57
Elmonarquico2015
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La Ruta de la Plata en Hispania

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                                           Puente romano a la entrada de Salamanca (Foto Manuel)




FranciscoJ.TostadoEn la actualidad, en el oeste de España, la Carretera de Gijón a Puerto de Sevilla y la Autovía Ruta de la Plata, comunican de Norte a Sur la Península. Aprovechan, en gran parte de su recorrido, la existencia de otra vía bimilenaria conocida como Vía de la Plata, aunque no os confundáis, nada tiene que ver con este mineral.


¿Y por qué su nombre?


No existe ningún texto antiguo que la nombre así antes de la época romana. Su sobrenombre hace referencia a las características del camino, y como decía antes, no a la circulación de minerales. La palabra deriva del árabe “Ba La Ta”, que significaría ladrillo o enlosado, y al pronunciarla, la cerrazón de la B y la L, sonaría como “plata”, adoptando popularmente ese nombre. También se la conocería durante la Edad Media como “camino del Lindón” o “calzada de Guinea”.


Sus orígenes


En realidad, es mucho más antigua que la calzada romana. La arqueología confirma la existencia de un camino N-S en el Oeste de la Península, desde época tartésica (s. VII a. C.), utilizado para desplazarse hasta las canteras de oro, plata y estaño del noroeste hispano.


En época romana


Las fuentes escritas nos dan a conocer algunas de las vías romanas que cruzaron Hispania, pero no todas las que fueron en realidad. Las prospecciones arqueológicas y el descubrimiento de nuevos miliarios, muestran que existieron otros muchos caminos.


                                       Principales caminos romanos en Hispania (Foto Redtony)



Las fuentes antiguas, anónimas y transcritas en textos medievales, que hacen referencia al recorrido de la Vía de la Plata son básicamente tres: el Itinerario de Antonino, el más importante; el Anónimo de Ravenna y las Tablas de Astorga, esta última cuestionada su autenticidad hasta que hace pocos años acabara por confirmarse su origen romano. 


Nos referimos como la calzada de la Plata a un fragmento de la vía N-S, concretamente la comprendida en las provincias de Cáceres y Salamanca, y con el tiempo se aplicó el nombre a otros segmentos de la ruta, tanto hacia el Cantábrico, en el Norte, como hacia Sevilla, en el Sur.


En la Hispania romana, Astorga era la capital administrativa y León la capital militar, sin olvidarnos de Gijón, la capital marítima. Por su parte, Mérida en el Bajo Imperio, era la capital de la Diócesis Hispaniarum, en comunicación con Burdeos (Burdigala) centro redistribuidor de los productos annonarios (en especie) hacia el limes germánico. Vemos como en su recorrido encontramos ciudades importantísimas para Roma.


Esta Vía sería utilizada en trascendentales episodios de la historia, como en la incursión del cartaginés Aníbal en el siglo II a. C., las posteriores acciones de Roma contra Viriato, y los asentamientos en sus proximidades en tiempos de Metelo y Sertorio, en el siglo I a. C.


En tiempos de Augusto (finales siglo I a. C.) se amplía hasta el actual trazado, uniendo Mérida (Emérita Augusta) con los recién incorporados territorios del Norte, a través de La Vía Carisa, impulsada por el general Publio Carisio, uniendo así los asentamiento militares de tierras leonesas con el mar Cantábrico. Con Trajano y Adriano (s. II a. C.) se reformaría, ampliando y construyendo puentes como el que os presento más arriba sobre el río Tormes en Salamanca.


Como en otras calzadas romanas, los desplazamiento de largo recorrido se realizaban con carros y en caballerías. A lo largo del camino podían encontrarse lugares de descanso sencillos, como las mutationes, donde podías descansar, comer y cambiar las caballerías, y otros más grandes, mansiones, donde podía disfrutarse de otros servicios y que muchas veces coincidían con ciudades, o incluso, ser con el tiempo origen de ellas.


En el camino encontramos un singular e importante mojón de piedra cilíndrico, el miliario, donde el viajero podía conocer la distancia recorrida y la que le quedaba hasta el próximo lugar de descanso. En ocasiones, junto a la vía, pequeños altares con deidades menores que servían de lares para proteger a los viajeros en su peligrosa travesía.


Miliario de Nerón del año 58 erigido a la salida del municipio romano de Cápara (Cáceres, España) a 110 millas romanas de Emerita Augusta



Durante la Edad Media


La importancia de esta vía no es exclusiva de los romanos. Utilizada por los mozárabes de al-Andalus en su camino a Compostela, se convirtió en una importante ruta de comunicación socio-cultural, utilizada después en el avance de los ejércitos cristiano y las órdenes militares hacia el Sur durante la Reconquista.


En la actualidad


A partir del siglo XVIII se crearían caminos radiales que irían en detrimento del uso de esta vía, hasta que en la segunda mitad del siglo XX, se construyera la actual carretera, eso sí, ajena en muchos puntos de su trayecto a la vieja calzada.


En los últimos años la Vía de la Plata está siendo revalorizada tanto por el turismo como por la cultura. Muchas de las poblaciones que atraviesa son Patrimonio de la Humanidad, y hoy en día, cuenta en su camino con tres importantes Centros de Interpretación General en Monesterio, Mérida y Baños de Montemayor.




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Autor: Francisco Javier Tostado

Médico especialista en Obstetricia y Ginecología

Escritor, amante de la historia y bloguero

http://franciscojaviertostado.com




Información basada en el Informe sobre Vía y Ruta de la Plata, por Dña. Carmen Fdez. Ochoa. Profesora de Historia Antigua y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid y directora científica de las Excavaciones Arqueológicas de Gijón. 















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